Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Realizadores de hoy: Raul Perrone, el hombre suburbano

Ganador del premio al mejor director en el Festival de cine de Buenos Aires, de 2007, Perrone, una de las miradas mas singulares del cine argentino, ya esta embarcado en el rodaje de un nuevo film que probablemente jamás llegue a estrenarse.

Por Marcelo Panozzo
De la redacción de La Nación






"Un daiquiri de durazno".

Son las cuatro de la tarde de un viernes de invierno. "No se si tengo".

En la TV de 29 pulgadas (reglamentaria) del bar se puede ver un partido de tenis sin argentinos.

"¿Baccardi tenès?"

De un lado del bar, la estación Ituzaingó. El mozo mira por sobre el hombro derecho, escanea el estante de las bebidas espirituosas y asiente en silencio. La chica del comienzo, sentada frente a su novio (reglamentario) vuelve a hablar:

"Si tenès Baccardi, tenès daiquiri. Uno de durazno... por favor."

La pausa antes del "por favor" es de impaciencia. Siguiente paso: un hombre que se encuentra detrás de la caja, tras un breve cuchicheo con el mozo, deja su lugar y sale del bar. Vuelve a los cinco minutos; trae en la mano la indisimulable forma de una lata de duraznos dentro de una bolsa blanca (reglamentaria) de súper chino.

"Ya marcha tu daiquiri, eh."

Buena escena para una película de Raúl Perrone. Acaso un momento fugaz de poesía suburbana, protagonizado por una pareja, en un bar, a deshora; personas alejadas del mundo y a la vez fatalmente conectadas con ese Planeta Ituzaingó. "estación del Ferrocarril Sarmiento, distrito del partido de Morón -define el critico Fernando Martín Peña en el librito que acompaña la flamante edición de la trilogía, coqueta caja con tres films de Perrone en DVD: "Labios de churrasco", "Graciadió" y "5 pal'peso"-, espacio suburbano del Oeste por el que circulan (los personajes) sin poder salir." Pero Perrone no esta en ese bar; su cámara se mueve a gusto en los pasillos y los sótanos del cine contiguo, filmando otra cosa.

"Bonus track" se llama la película que esta terminando de rodar, una nueva polaroid de la vida juvenil en Ituzaingó, registro documental con algunas incrustaciones de ficción. ¿Que como es eso? "Bonus track" nació en el taller de cine que Perrone dicta en su ciudad hace ya seis años; después de las actividades, alumnos y profesor suelen reunirse a tomar algo en el bar del daiquiri, y por la ventana Perrone siempre veía a un grupo de pibes yendo y viniendo por la plaza en skate. Esa visión, sumada al entusiasmo de los alumnos y sazonada con los ecos de la edición de "la trilogía" en DVD, puso en marcha el asunto: el retrato de un grupo de adolescentes skaters que toman un cine vacío y pasan horas allí dentro, patinando y soñando (¿patinando por un sueño?), fumando, charlando, enamorándose. Dice Perrone: "Encontré muchas cosas actuales en mis viejas películas, que a su modo son documentos de una época, sobre como eran los pibes en la década del 90. Y pensé ¿que pasa ahora con eso?, ¿como puedo abordar de nuevo a los pibes? A la vez, recordé que antes de ser adquirido y refaccionado por el estado, el Gran Ituzaingó siempre estaba copado por pibes. No eran okupas, era pibes y pibas que saltaban la tapia y se metían ahí a pasarla bien. Entonces, a partir de eso, decidí que el espacio tomado no fuera una plaza, sino un cine abandonado."





¿Puede ser que, antes de llegar a "Bonus track", te hayas ido ocupando paulatinamente de personajes mas grandes de edad?

Nunca fue consciente. Hay dos o tres cosas que no hago y especular es una de ellas. Soy un pasional de mierda, bah. Ahora que salio en DVD, se habla de "la trilogía", pero que se trata de una trilogía inconsciente. En mis películas siempre hay personajes jóvenes; lo que pasa es que acá quería abordar el tema desde el modo en que lo veo a mi edad. Creo entender muy bien a los pibes, mucho más que los tipos jóvenes.

¿A que se lo adjudicas?

A que yo en el fondo soy un pendejo. No puedo estar con tipos de mi edad, me aburren. Escuchan tango y lloran.

Las primeras escenas de la jornada involucran a un grupo de seis chicos que van de aquí para allá con sus tablas por los pasillos del cine y por la enorme explanada en que, limpia de butacas, se transformo la sala. Hablan de cosas importantes y de algunos quebrantos, hacen competencias de saltos, llegan las chicas, coquetean, poco más. "Es fácil hacer una película sobre adolescentes metiendo celulares, Playstation, Internet, fiestas, drogas, música, embarazos, problemas con los padres. No quería esas cosas en la película y el desafió era: ¿como contar una historia sin eso?, dice Perrone. El trabajo previo al rodaje tuvo que ver con la búsqueda de los chicos, con largas charlas entre ellos y con la posibilidad de ir y venir entre la empatia y la extrañeza; "Empieza con situaciones pensadas de antemano y después dejo que me aborde el azar. Creo mucho en asombrarme con lo que hago, en dejarme ganar por la jornada y no depender de algo que ya esta escrito y que creo saber como va a quedar."

Si bien gracias a Canadá se llevo el premio al mejor director de la "Selección Oficial Argentina" en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires de 2007 (galardón justiciero que compartió con Rafael Filippelli y su "música nocturna"), estrenar sus películas le sigue resultando tan difícil como hace diez años. "Estrenar" es una forma de decir; "mostrar", en todo caso, es una palabra mas adecuada. "Encuentro espacio en el Festival de Buenos Aires, al que siento mi casa. Pero después es muy difícil llegar a mostrar mis películas. Intento seguir de la manera en la que empecé, prepotentemente, pero ya casi no hay espacios. Y estrenar es una locura. Fuera de lo que puedan hacer el Malba, la Sala Lugones o el Centro Cultural Rojas, no hay posibilidades para estas películas."

¿A pesar de que tenès un nombre, una trayectoria y hasta premios?

Es lo mismo. Cada vez tomo más al cine como un dibujante que hace un cuadro y busca el momento de colgarlo. Pero es muy difícil, a tal punto que a veces quiero largar todo. En esos momentos medio amargos, por suerte aparece el humor y termino ironizando conmigo mismo; no te desesperes, me digo, estas haciendo películas para futuras retrospectivas.

Filmografía

Labios de churrasco
Graciadió
5 pal'peso
Bonus track

Seleccionado de adncultura, del diario La Nación.

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