Julio Diz

Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.
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jueves, 14 de julio de 2022

La despedida de un gran actor: James Caan.

 

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James Caan
James Caan.JPG
James Caan en 2000
Información personal
Nombre de nacimientoJames Edmund Caan
Otros nombresJimmy
Nacimiento26 de marzo de 1940 Ver y modificar los datos en Wikidata
El Bronx (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento6 de julio de 2022 Ver y modificar los datos en Wikidata (82 años)
Los Ángeles (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEstadounidense
Lengua maternaInglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Características físicas
Altura1,76 m Ver y modificar los datos en Wikidata
Peso75 kg Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
CónyugeDee Jay Mattis (1960-1966)
Sheila Ryan (1976-1977)
Ingrid Hajek (1990-1995)
Linda Stokes (1995-2005)
HijosTara A. Caan (1964)
Scott Caan (1976)
Alexander James Caan (1991)
James Arthur Caan (1995)
Jacob Nicholas Caan (1998)
Educación
Educado en
  • Universidad Estatal de Míchigan
  • Universidad Hofstra
  • Neighborhood Playhouse School of the Theatre
  • Rhodes Preparatory School Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumno deSoke Kubota Takayuki Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónActor, actor de televisión, actor de cine, actor de género, karateca y director de cine Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activo1961-2022
GéneroWéstern Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido políticoPartido Republicano Ver y modificar los datos en Wikidata
Carrera deportiva
DeporteKarate Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Estrella del Paseo de la Fama de Hollywood Ver y modificar los datos en Wikidata

James Edmund Caan (Bronx, Nueva York; 26 de marzo de 1940- Beverly Hills, Los Ángeles, 6 de julio de 2022) fue un actor estadounidense, conocido por papeles como Sonny Corleone en El padrinoPaul Sheldon en Misery y Ed Deline en la serie de televisión Las Vegas. Durante su carrera fue nominado a los premios ÓscarEmmy y Globos de Oro por sus actuaciones.

Biografía

Fue hijo de Sophie y Arthur Caan, una pareja de inmigrantes judíos procedentes de Alemania. Se graduó en la escuela de actores Neighborhood Playhouse de Nueva York, donde uno de sus profesores fue el legendario Sanford Meisner. También jugó al fútbol americano en la Universidad Estatal de Míchigan.

Vida personal

Contrajo matrimonio cuatro veces. La primera de ellas en 1962 con Dee Jay Mathis, con la que tuvo un hijo y de la que se divorció en 1966. Su segundo matrimonio fue con Sheila Ryan en 1976. En el mismo año nació su hijo Scott. Un año más tarde se divorciaron. Entre septiembre de 1990 y marzo de 1995 estuvo casado con Ingrid Hajek, con la que también tuvo un hijo. Un año después, en octubre de 1996, contrajo matrimonio con Linda Stokes. En abril de 2005 se divorciaron tras tener dos hijos en común.

Además fue practicante de artes marciales. Entrenó durante casi treinta años con el maestro de karate Tak Kubota.​ También entrenó al departamento de policía de Culver City en el uso de las artes marciales.​ Su hijo Scott Caan también es actor y ha participado en las películas Ocean ElevenTwelve y Thirteen.

Apoyó la candidatura de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016. Además se declaró «muy pro-Israel», afirmando: «No me puede gustar alguien que no lo sea».​

Carrera

James Caan (1976)

Empezó su carrera como actor en diversas series de televisión: Los IntocablesAlfred Hitchcock presentaKraft Suspense TheatreCombat!Ben CaseyDr. KildareThe Wide CountryAlcoa PremiereRuta 66 y Naked City.

Su primera aparición importante en una película fue como villano en el thriller de 1964 Una mujer atrapada. Más tarde, en 1967, actuó junto a John Wayne y Robert Mitchum en la película El Dorado. Francis Ford Coppola lo contrató para interpretar a un jugador de fútbol americano en la película Llueve sobre mi corazón de 1969; dos años más tarde repitió el papel en el telefilm Brian's Song. En 1972, de nuevo Coppola requirió sus servicios para la primera parte de la trilogía de El padrino, donde interpreta a Santino "Sonny" Corleone y gracias al cual fue nominado al Óscar al mejor actor de reparto.

Entre 1973 y 1982 interviene en distintas películas de Hollywood, interpretando a personajes variados. Entre estas películas se encuentran Cinderella LibertyRollerballHarry And Walter Go To New YorkA Bridge Too FarComes A Horseman y Chapter Two. En 1980 realizó su ópera prima como director, Hide In Plain Sight, un film que narra la historia de un padre en busca de su hija perdida en un programa de protección oficial y que el propio Caan protagonizó. Un año más tarde trabaja en Thief, dirigida por Michael Mann, donde interpretó a un experto en seguridad. Afirmó que el papel en esta película de cine negro era del que estaba más orgulloso tras El Padrino.

Tras la muerte de su hermana, debido a problemas con la cocaína, sufrió una depresión que le llevó a no participar en ninguna película entre 1982 y 1987. Su reaparición fue de nuevo con Francis Ford Coppola en Gardens of Stone como sargento de la armada. En 1988 y 1990 actuó en las películas Alien NationDick Tracy y Misery, donde compartió cartel con Kathy Bates, ganadora del Óscar a la mejor actriz. En 1992 coprotagonizó junto a Sarah Jessica Parker y Nicolas Cage el filme Luna de miel para tres.

También participó junto a Arnold Schwarzenegger en Eraser en 1996. Tres años más tarde, siguiendo la estela de Humphrey Bogart, Robert Mitchum, Powers Boothe y Danny Glover, interpreta al detective Philip Marlowe en la película Poodle Springs de HBO. Durante los inicios de la década de 2000 trabajó en películas como The Yards (2000), City of Ghosts (2002), Dogville (2003) y Elf (2003). En 2003 fue elegido para el papel de Ed Deline, un exagente de la CIA, jefe de operaciones del casino Montecito, en la serie de televisión Las Vegas. En 2008 participó en la película Wisegal (Una mujer en la mafia), como Salvatore Palmeri.



Muerte

La familia de Caan anunció que el actor había fallecido el 6 de julio de 2022, a los ochenta y dos años, por causas naturales.


Filmografía

  • Undercover Grandpa (2017)
  • The Good Neighbor (2016)
  • A Fighting Man (2014)
  • That's My Boy
  • Lluvia de hamburguesas 2 (2013)
  • Henry's Crime (2011)
  • Middle Men (2009)
  • New York, I Love You (2009)
  • Lluvia de hamburguesas (2009)
  • Superagente 86 (2008)
  • Wisegal (2008)
  • Las Vegas (2003-2007)
  • Elf (2003)
  • Dogville (2003)
  • This Thing of Ours (2003)
  • Jericho Mansions (2003)
  • The Lathe of Heaven (2002)
  • City of Ghosts (2002)
  • In the Shadows (2001)
  • Secuestro infernal (2000)
  • La otra cara del crimen (2000)
  • Mickey ojos azules (1999)
  • Un viaje desde el corazón (1998)
  • Bulletproof (1996)
  • Eraser (1996)
  • The program (1993)
  • Luna de miel para tres (1992)
  • For the Boys (1991)
  • Misery (1990)
  • Dick Tracy (1990)
  • Mi padre (1989)
  • Alien Nation (1988)
  • Gardens of Stone (1987)
  • Ladrón (1981)
  • Les Uns et les Autres (1981)
  • Hide in Plain Sight (1980)
  • Llega un jinete salvaje y libre (1978)
  • Un puente lejano (1977)
  • La última locura (1976)
  • Harry y Walter van a Nueva York (Harry and Walter Go to New York), de Mark Rydell (1976)
  • Funny Lady (1975)
  • Rollerball (1975)
  • Gone with the West (1975)
  • Los aristócratas del crimen (1975)
  • Mafia II (1975)
  • El Padrino II (1974)
  • Una extraña pareja de polis (1974)
  • The Gambler (1974)
  • Permiso para amar hasta medianoche (1973)
  • Slither (1973)
  • El Padrino (1972)
  • Brian's Song (1971)
  • Llueve sobre mi corazón (1969)
  • Submarino x-1 (1968)
  • Journey of Shilo (1968)
  • Cuenta atrás (1967)
  • El Dorado (1966)
  • Gloriosos camaradas (1965)
  • Una mujer atrapada (1964)
  • Games (1963)






viernes, 3 de diciembre de 2021

Galaxia amistad...





WILLIAM SHATNER Y LEONARD Nimoy en una amistad intergalactica

Mientras llega Star Trek-Sin Límites, de inminente estreno, es un excelente momento para celebrar una gran amistad. Desde que se conocieron en el rodaje de los primeros capítulos de Viaje a las estrellas, William Shatner y Leonard Nimoy (el capitán Kirk y el Señor Spock, respectivamente) cultivaron poco a poco una amistad que fue creciendo en cercanía y calidez y que terminó por durar casi cincuenta años, hasta la muerte de Nimoy en febrero de 2015. Leonard (aún inédito en castellano) es el libro de memorias en el que Shatner –autor de varios volúmenes de ficción y no ficción, además de actor– habla de sus historias paralelas desde la infancia (la suya en Quebec, la de Nimoy en Boston, los dos descendientes de familias judías provenientes de Europa del Este) y de cómo Viaje a las estrellas comenzaría como una serie no demasiado notable a mediados de los años 60 para convertirse, en la década siguiente, en el extraño fenómeno de una serie de culto de alcance masivo que marcaría sus vidas y sus carreras para siempre.



Por Diego Brodersen
La evidencia no permite la falacia: el inminente estreno de Star Trek-Sin Límites, primera secuela luego del reboot iniciado por J.J. Abrams en 2009 y el lanzamiento de una mega caja de súper lujo con 30 discos blu-ray, (amén de decenas y decenas de extras y la olvidada tira de animación de los años 70) demuestran cabalmente que más allá de la prepotencia industrial y comercial de la creación de George Lucas, cada nueva batalla entre trekkies y fans de Star Wars suele definirse por penales. Más que una franquicia, Star Trek es una galaxia con sus bellos brazos en espiral, sus sistemas solares bien sostenidos por las fuerzas gravitacionales y una mirada de planetas y satélites girando sobre su propio eje y alrededor de la masa estelar correspondiente.
Saga original, películas, novelizaciones, dibujos animados, convenciones, ferias, muñecos y figuritas, nueva serie, nuevas generaciones de todo aquello que pueda ser renovado, relanzado y rebautizado manteniendo las virtudes (y algunos de los deméritos) originales. El caso de William Shatner resulta paradigmático: el actor que, para muchos y para siempre será y sólo será el capitán James Tiberius Kirk, acaba de publicar hace algunos meses el aún inédito en castellano Leonard: My Fifty-Year Friendship with a Remarkable Man, nuevo volumen en una extensa saga de libros de ficción y no ficción que el actor nacido en Montreal viene rubricando desde hace varias décadas. El texto, coescrito junto a su biógrafo oficial David Fisher y centrado en su relación de “cincuenta años de amistad con un hombre notable”, se suma a la autobiografía Up Till Now, a los libros Star Trek Memories y Star Trek Movie Memories (anecdotarios sobre la serie original y los seis largometrajes realizados entre 1979 y 1991) y Get a Life!, tomo concentrado en las experiencias disfrutadas y sufridas en decenas y decenas (¿cientos?) de convenciones de fans. A los cuales hay que sumarles la saga de novelas escritas a seis manos junto a la dupla integrada por Judith y Garfield Reeves-Stevens, que desde 1995 ocupan un espacio en el insaciable corazón de los trekkies, con nuevas aventuras –esta vez exclusivamente literarias– de sus héroes favoritos.



CONSEGUIRSE UNA VIDA

William Shatner nació en la ciudad más importante de la provincia canadiense de Quebec el 22 de marzo de 1931; Leonard Nimoy vio la luz del mundo por primera vez cuatro días más tarde, en Boston, Estados Unidos. Esa casi simultaneidad de origen y el hecho de formar parte de familias de origen judío en comunidades multiculturales ocupa una parte importante del primer capítulo del libro. “Leonard y yo éramos producto de una misma historia. Nuestras vidas fueron marcadas por los mismos odios históricos y el coraje y el deseo de nuestras familias, judíos que habían huido de Europa del Este para escapar de la persecución. La madre y el padre de Leonard vinieron del pueblo de Iziaslaven, Ucrania. Mis abuelos eran de Ucrania, Lituania y el Imperio austro-húngaro”, escribe Shatner en el inicio de su relato biográfico. “Crecí en un barrio eminentemente católico, mientras que el West End de Boston era el crisol de razas americano: italianos y judíos y polacos e irlandeses, todos aquellos venidos de Europa”, continúa el autor, antes de describir ligeramente sendas infancias y juventudes y de entrecruzar similitudes y diferencias entre los futuros miembros principales del reparto de la serie creada por Gene Roddenberry. “Actuar es una profesión tan extraña. Es un oficio en el cual pasas tu vida intentando convencer a la gente de que eres otra persona”, afirma unas páginas más adelante. Quizá sin saberlo (o de manera muy consciente), Shatner ironiza acerca de la transformación de su persona en Kirk y la de Nimoy en Mr. Spock. A los ojos del público de todo el mundo y para toda la eternidad, actores y personajes intercambiando sangre y huesos y carne y vísceras, los ADN entrelazados inexorablemente, un poco como los de Seth Brundle y la mosca luego de la fatídica teletransportación. De allí, por cierto, la famosa frase de Shatner/Kirk proferida durante una transmisión del programa Saturday Night Live en 1986: “Get a life!” (“consíganse una vida”), respuesta mitad en broma, mitad en serio dirigida a los miles y miles de fanáticos y seguidores –de varias generaciones y razas y religiones y sexos– de una de las dos más famosas sagas de aventuras espaciales jamás creadas.


La descripción de los primeros pasos en el mundo de la actuación y los esfuerzos denodados por hacer de esa profesión no sólo un modo de vida sino, fundamentalmente, un trabajo que les diera de comer tanto a ellos como a sus respectivas familias, conforma uno de los bloques más interesantes y atractivos del libro de William Shatner. Lejos del glamour, las entrevistas con respuestas automáticas y la ilusión bigger than life del “estrellato”, las noblezas y miserias del actor o actriz que debe pelear por cada papel día a día, mes a mes, año a año, pintan un oficio cuyas características son compartidas por la inmensa mayoría de sus socios practicantes en todo el mundo. No muchos miembros de la troupe actoral, ante la consulta del entrevistador de ocasión, son capaces de bajar a tierra y hacer la clase de afirmaciones que Shatner suscribe, rotundamente, en su libro: “En la búsqueda de la mayoría de las profesiones, hay una suerte de camino hacia esa carrera más o menos definido. Existen requerimientos educacionales que deben ser cumplidos o habilidades mecánicas que tienen que ser dominadas o un programa de aprendizaje que debe ser completado. No hay ningún camino que lleve a una carrera actoral; no hay un buen o un mal camino, no existen pruebas que deban ser aprobadas. El talento importa, desde luego, pero no es suficiente. He conocido a mucha gente maravillosamente talentosa que simplemente nunca tuvo la oportunidad adecuada. A veces, es simplemente una cuestión de estar en el lugar justo en el momento justo y poseer una cualidad indefinida o un aspecto deseable”.
Todavía jóvenes y con la esperanza a flor de piel, tanto Leonard Nimoy como el autor del libro abandonaron sus respectivas ciudades natales para embarcarse en la más dura y difícil de las aventuras, mucho más salvaje, dolorosa y feliz que cualquiera de las disponibles en los ochenta episodios de Viaje a las estrellas. El futuro Spock en California, el aún no creado Kirk en Nueva York, ambos con experiencia en el teatro y alguna que otra aparición fugaz en un par de largometrajes, comenzaron a ganar algunos dólares en pequeños papeles o “bolos” en el reluciente y todavía en pañales medio televisivo.



VIAJANDO SE HACEN AMIGOS
Corrían los primeros años de la década del 50, la era de la tevé en blanco y negro y los programas transmitidos en vivo. Incluso aquellos de ficción que, bien tomando obras literarias o de teatro preexistentes, bien creando guiones ad hoc, no admitían el error o la corrección; mucho menos la retoma. “Leonard no podía encontrar un agente que lo representara. Uno de sus compañeros laborales en la heladería donde trabajaba le presentó a uno de los productores de The Pinky Lee Show, un programa de media hora infantil que se transmitía en vivo. Era el típico show para niños: un poco de música, un poco de baile, algunos sketches. La primera aparición de Leonard Nimoy en la televisión como actor profesional fue interpretando el rol de Knuckles, un ladrón desagradable que perseguía a Pinky Lee”. Casi al mismo tiempo, aunque todavía en Canadá, Shatner debutaba en el medio catódico en una serie llamada Space Command, en la cual un grupo de astronautas emprendía viaje hacia el planeta Marte. Desde aquellos primeros roles hasta su emparejamiento final en 1965 bajo el techo de una misma nave, la USS Enterprise, Nimoy interpretaría personajes de lo más diversos en series como Colt 45, Broken Arrow, The Virginian, Rawhide, Bonanza, La dimensión desconocida, Hospital General y Dr. Kildare, mientras que Shatner hacía lo propio en diversos episodios de Playhouse 90, Climax, El show de Alfred Hitchcock, Naked City,Ruta 66, El fugitivo y El agente de C.I.P.O.L. Fue precisamente en un capítulo de esta última serie, televisado en noviembre de 1964, donde ambos actores compartieron cartel por primera vez, aunque esa experiencia no sería recordada como algo memorable cuando algunos meses más tarde, fueron presentados nuevamente en las oficinas de producción donde se estaba gestando la futura serie espacial. “En ese episodio de El agente de C.I.P.O.L. yo interpretaba a un bon vivant teóricamente borracho; él era el villano de origen ruso. En nuestra primera escena juntos, pasé un brazo sobre los hombros de Leonard, levanté mi copa de Martini y dije entre dientes ‘¡Calvin Coolidge! ¿Cómo estás, Cal, querido? ¿Quieres probar esto?’. Pero nuestra amistad, la amistad que terminaría durando cincuenta años, realmente comenzó en julio de 1965, cuando filmamos nuestro primer capítulo de Viaje a las estrellas juntos”.
Si Shatner utiliza las palabras “amigo” y “amistad” en muchas, quizás demasiadas ocasiones, casi como si temiera que la naturaleza profunda de esa relación no fuera evidente, la enorme empatía, afecto y comprensión entre ambos quedan diáfanamente certificadas cuando, luego de un par de capítulos dedicados a los años de oro de Viaje a las estrellas, el texto deja de lado la producción de la serie, abortada luego de cuatro años, y comienza a describir el resto de sus vidas profesionales y personales, que –como las del resto de los talentos involucrados, tanto delante como detrás de las cámaras– estuvieron obligadas a transitar otros senderos. Lo cierto es que el programa no fue un gran éxito de público durante sus exhibiciones originales y sólo adquirió la enorme popularidad que la acompaña hasta nuestros días luego de que comenzaran sus repeticiones durante la década del 70, tomando la extraña forma de una serie de culto de alcance masivo. Fue a partir de entonces, a la sombra del miedo al futuro y el pavor a quedar atados al pasado, que la cercanía profesional con Nimoy comenzó lentamente a convertirse en algo diferente, en una amistad. Dice Shatner: “El nuevo miedo que reemplazaba el ‘nunca trabajaré de nuevo’ era que su fuerte identificación con Spock no le permitiera escapar de él. Para alguien que solía describirse a sí mismo como un actor de carácter, existía una aterradora posibilidad de no poder interpretar otra clase de roles por estar tan fuertemente ligado a un personaje. Su primera autobiografía, publicada en 1975, fue titulada No soy Spock”.
Luego llegaría el inicio del resto de sus carreras y sus vidas personales, los roles en films de lo más diversos, el comienzo de las convenciones de fans, visitadas al principio con algo de reticencia y resignación, finalmente con respeto y alegría, más allá de los ingresos económicos correspondientes que, con el correr de los años, se harían cada vez más importantes. Algunos años más tarde: el reinicio de la saga en la pantalla grande, la posibilidad de Nimoy de ponerse detrás de la cámara y dirigir sus propias películas, su alcoholismo creciente, las relaciones de pareja no siempre armoniosas.
Detrás de las orejas puntiagudas y el particular saludo vulcano de Spock había un artista consumado, afirma en varias ocasiones Shatner, un poeta talentoso y un preciso y creativo fotógrafo. Como si hubiera intentado escapar durante toda su vida del personaje que le dio fama –aunque sin renegar de él, aceptando que formaba parte de su vida–, Nimoy buscó en otra clase de experiencias creativas completar lo que la actuación le había ofrecido en términos profesionales y personales.


Los últimos dos capítulos de Leonard describen el comienzo de la enfermedad que terminaría llevándose su vida, el 27 de febrero de 2015, y destacan la incansable lucha por rearmar algunas de las relaciones familiares que había quedado dañadas por su adicción al alcohol y otros problemas de índole personal. “Hay una fotografía donde aparecemos juntos que amo especialmente. En ella, ambos estamos doblados por la risa; y nos estamos riendo el uno del otro. Con Leonard, te ganabas su risa. Estábamos en una convención, respondiendo preguntas sobre el escenario. No había habido preparación alguna, nuestras respuestas eran espontáneas, y estaban pensadas para responderle al público, pero también para disfrutar mutuamente con referencias a los secretos que compartíamos. No había filtros ni una dirección acordada previamente y en esa fotografía queda claro que habíamos hallado la esencia de nuestra amistad y que nos deleitábamos en ella. Fue un momento de puro disfrute de quienes éramos, de lo que habíamos logrado juntos, el vínculo que compartíamos –no sólo entre nosotros, sino con la enorme audiencia de Star Trek– y la alegría que habíamos hallado en la mutua compañía. Cuando pienso en nuestra relación, cuando pienso en el hecho de que estamos celebrando el 50 aniversario de Star Trek, eso es lo que elijo recordar”.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar



jueves, 2 de diciembre de 2021

Jorge Mistral, el galán que se cansó de vivir. (1920-1972)

 



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Jorge Mistral
Jorge Mistral by Annemarie Heinrich.jpg
Foto publicitaria de Mistral, c. 1960
Información personal
Nombre de nacimientoModesto Llosas Rosell
Nacimiento24 de noviembre de 1920
Aldaya, Valencia, España
Fallecimiento21 de abril de 1972 (51 años)
Ciudad de México, México
Causa de muerteHerida por arma de fuego Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEspañola
Familia
CónyugeGraciela Dufau (1969
Cristina Ruiz Cano (1949 - ¿? divorciados)
Olga Marchetti (¿? - ¿?)
Julia Laura Loprieno 1968/70 Cap. Fed. Argentina)
Información profesional
OcupaciónActor de cine, actor de teatro y director de cine Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activodesde 1944
SeudónimoJorge Mistral Ver y modificar los datos en Wikidata

Modesto Llosas Rosell (Aldaya, Valencia, 24 de noviembre de 1920-Ciudad de México, 21 de abril de 1972), conocido como Jorge Mistral, fue un actor español. ​Hizo cine extranjero en México, país en donde realizó varias películas.

Biografía y carrera

Después de abandonar prematuramente su carrera de Derecho, decidió dedicarse al teatro donde empezó a desarrollar el rol de galán, que no abandonaría en toda su carrera. Sucesivamente se integraría en las compañías de teatro de José Rivero, Ana Adamuz y Josita Hernán.

Debuta en el cine en 1944 en la película La llamada de la mar del director José Gaspar. Firma en ese momento un contrato en exclusiva con la que entonces era la productora más potente del país: Cifesa.

En 1949 hizo su primera gira teatral por Hispanoamérica, donde tuvo mucho éxito y pasó a desarrollar gran parte de su carrera como actor, sobre todo en México.



En los años 1940 y 1950 participó en algunos de los filmes españoles más populares, como PequeñecesLocura de amor (con Aurora Bautista y Fernando Rey), la versión de 1952 de La hermana San Sulpicio (con Carmen Sevilla) y uno de los mayores éxitos de Sara Montiel: Carmen la de Ronda.

Tuvo también papeles protagónicos en producciones mexicanas e internacionales, como Camelia (con María Félix), Deseada (con Dolores del Río), Cabo de Hornos (con Silvia Pinal), Boy on a Dolphin (con Sophia Loren), Cuentos de verano (con Sylva Koscina) y La spada e la croce (con Yvonne De Carlo y Rossana Podestà).




En la década de 1960 intentó dar el salto a la realización con las películas La fiebre del deseo (1964) y La piel desnuda (1964).

El 21 de abril de 1972 se suicidó en México,​ después de un periodo depresivo, agravado por un cáncer duodenal que padecía desde hace un tiempo, cuando se hallaba realizando la telenovela mexicana Hermanos Coraje, que se transmitía por Televisión Independiente de México (TIM), Canal 8.




Filmografía

Película

Telenovelas

Como Director

Guionista


Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Mistral