Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de los blogs El Revisionista, Woody y todo lo demás y Series de antologia. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”, semblanzas cinematográficas.

viernes, 26 de septiembre de 2014

CinemaFiction: El día en que la tierra se incendió, 1961, de Val Guest.


 Por Sergio Benitez

Aunque en muchos géneros los años 60 del siglo XX fueron terreno fértil sobre el que abonar —y aquí podríamos citar desde el western y el surgimiento del spaghetti a los filmes bélicos pasando por los últimos momentos del musical de gran presupuesto o las grandes producciones con la Segunda Guerra Mundial de fondo— no fue la ciencia-ficción uno de los que mejor floreció en aquella turbulenta década.

Período de transición que comenzaba como una natural extensión de los años 50, la década de los sesenta asistió en el género una continuación de lo que ya se había visto en los dos lustros anteriores, con filmes estadounidenses de bajo presupuesto y pocas pretensiones de entre los que iban despuntando de cuando en cuando esas pequeñas joyas que, como ‘El tiempo en sus manos’ (‘The Time Machine’, George Pal, 1960) demostraban la voluntad de seguir innovando sobre el infinito tejido de lo que la ciencia-ficción era capaz de ofrecer. Pero conforme fueron transcurriendo los años, los movimientos sociales, el caos que siguió al asesinato de JFK y la entrada en la Guerra de Vietnam provocó que un género que siempre ha sido fiel reflejo de la época en la que se produce comenzara a dar muestras del descontento generalizado de la sociedad, virando de forma gradual del tono juvenil de los primeros momentos al más oscuro que se apreciará hacia el final de la década.
Y mientras esto ocurría al otro lado del charco, en el viejo continente el género iba discurriendo por derroteros bien diferentes. Buena prueba de ello son, por ejemplo, ese ‘Pueblo de los malditos’ (‘Village of the Damned’, 1960) dirigido con inquietante maestría por Wolf Rilla o, cómo no, la cinta que hoy ocupa nuestro tiempo en este ciclo de ciencia-ficción, ‘El día en que la Tierra se incendió’ (‘The Day the Earth Caught Fire’, Val Guest, 1961), un clara muestra de los muy diferentes patrones por los que se regía el género en tierras anglosajonas.

Levantada por la expresa voluntad de Val Guest, que tras intentar provocar el interés de varios estudios, tuvo que acometer el mismo la producción del filme, ‘El día en que la Tierra se incendió’ es uno de esos “¿Y si?” que tan buenos resultados ha dado casi siempre en el seno del género, planteando en esta ocasión que pasaría si, debido a una coincidencia en esas recurrentes pruebas nucleares que tantos problemas acarreó a la humanidad según el cine de ciencia-ficción que siguió a la Segunda Guerra Mundial, el eje de rotación de la Tierra se viera alterado hasta tal punto que el Sol pasara de ser fuente de vida a motivo de nuestra extinción.



Haciendo gala en todo momento de una espléndida austeridad que juega a favor de lo que el espectador extrae del visionado, la magnífica puesta en escena de Val Guest —un habitual del cine de género que ya había firmado para la Hammer las dos primeras adaptaciones de Quatermass— saca un partido alucinante del formato anamórfico en 35mm en el que la cinta está rodada, aprovechando sobremanera las localizaciones naturales del Londres donde se desarrolla la acción para que el realismo sea la cualidad que mejor caracterice al filme.
Para ello, el guión de Guest y Wolf Mankowitz —que se hizo acreedor del BAFTA— nos presenta la historia a través de los ojos de un periodista, interpretado con poco acierto por Edward Judd, deteniéndose el realizador durante buena parte del metraje en la precisa descripción de la redacción del rotativo para el que éste trabaja. Vistas hoy, las escenas que transcurren en las oficinas del Daily Express nos permiten asomarnos a una forma de periodismo que dejó de existir hace décadas, constituyéndose la cinta como inesperado homenaje a la suma importancia que la profesión tenía antes de la era digital.





Tomándose su tiempo para describir con todo lujo de detalles a sus protagonistas, si bien he comentado que Judd no está a la altura de las circunstancias —y su personaje de Stennings resulta bastante cargante— no podemos decir lo mismo del gran Leo McKern —el inolvidable Imperius de ‘Lady Halcón’ (‘Ladyhawke’, Richard Donner, 1985)— y de la deliciosa Janet Munro, ambos magníficos como el único amigo de Stennings y el objeto de la atracción amoroso/sexual de éste respectivamente, con la segunda desplegando una sensualidad irresistible y el primero demostrando por qué es uno de los mejores actores británicos de la historia —aunque sea australiano de nacimiento—.

Centrándose durante dos tercios del metraje en la vida periodístico-sentimental de Stennings, en las pesquisas que éste va indagando acerca de los extraños fenómenos naturales que comienzan a azotar el clima mundial, y en la escueta representación de los mismos —muchos de los cuales son extraídos de imágenes de archivo sin que apenas se note su inserción— es en el tercio final donde la vertiente catastrofista de la cinta muestra sus mejores cartas: aunque algún episodio absurdo como los de los vándalos invadiendo el piso de Munro hubiera sido perfectamente eliminable, la descripción que hace Guest del fin del mundo con una economía de medios asombrosa es lo mejor del filme junto con su terrorífico final.



(Atención spoilers) Al respecto de éste, cabe destacar que la copia que en su momento se estrenó en las salas británicas se aparta de la que pudo verse en las estadounidenses en un detalle aparentemente nimio que guarda una relevancia incuestionable: mientras una nueva serie de explosiones nucleares en Siberia pretenden corregir la inclinación del globo terráqueo, y Stennings termina su narración —toda la cinta ha sido un enorme flashback—, Guest nos muestra cómo se han preparado dos portadas para el periódico del día siguiente, una anunciando que las bombas han hecho su trabajo y otra comunicando al público el fatal destino que les aguarda camino del astro rey.
Y mientras los últimos planos del filme van concatenándose, escuchamos unas campanas de iglesia —muy a la manera que las habíamos oído en los momentos finales de ‘La guerra de los mundos’ (‘War of the Worlds’, Byron Haskin, 1953)— que bien podrían vaticinar el fin del mundo o anunciar su salvación. Y si ya la duda con la que se cierra deja en el espectador esa desazón tan típica de los mejores episodios de ‘Dimensión desconocida’ (‘The Twilight Zone’, 1959-1964), aún mayor habría sido de poder haber visto el final original, en el que ni siquiera se llegan a escuchar las citadas campanadas. De una forma u otra, un espléndido y muy reivindicable filme de lo que el género nos dejó hace ya más de cincuenta años.

Ficha Técnica

Director: Val Guest 

Productor: Val Guest para British Lion 
Guión: Wolf Mankowitz y Val Guest 
Fotografía: Harry Waxman 
Música: Stanley Black, Monty Norman 
Montaje: Bill Lenny / Fx: Les Bowie 

Intérpretes: Edward Judd (Peter Stenning), Janet Munro (Jeannie), Leo McKern (Bill Maguire), Michael Goodlife (Editor nocturno), Bernard Braden (Editor de noticias), Reginald Beckwith (Harry), Arthur Christiansen (Editor), Renée Asherson, Gene Anderson, Michael Caine (policía).
Nacionalidad y año: RU 1961 
Duración y datos técnicos: 99 min. B/N con filtros. Scope. (V.O.S.E.)




martes, 23 de septiembre de 2014

El avance del Cine digital.



  • Pese al avance digital en el cine, el celuloide se resiste a morir

  • Kodak acordó con los grandes estudios de Hollywood y anunció que seguirá fabricándolo.




    Jurassic Park, una de las películas más exitosas de la historia, marcó la irrupción definitiva de los efectos especiales digitales en el cine, un aporte comparable al del sonido a fines de los 20 o el color en los 30. Con los años lo digital se fue perfeccionando hasta pasar de recurso a soporte: hoy la mayoría de las películas se filman (o, para ser precisos, se graban) y se proyectan en formatos digitales, lo que dejó a la película de celuloide, tras más de un siglo de reinado, al borde de la extinción.

    En un intento por salvar esa cinta agujereada de 35 milímetros de ancho y 24 cuadros por segundo –y también por levantar sus maltrechas finanzas tras 20 meses de quiebra–, la estadounidense Kodak, única gran compañía en el mundo que aún fabrica película para cine (su principal competidor, la japonesa Fujifilm, se retiró del negocio en 2013), buscó cobijo en los grandes estudios de Hollywood. Luego de que sus ventas de celuloide cayeran 96% en apenas ocho años, la intención de Kodak es que las productoras le garanticen la compra de cierta cantidad de película por los próximos años. Y parece que llegaron a un acuerdo.

    “Después de extensas discusiones con cineastas y los principales estudios tenemos la intención de continuar con la producción. Kodak agradece su apoyo e ingenio en la búsqueda de una manera de extender la vida del celuloide ”, sostuvo hace diez días Jeff Clarke, CEO de la compañía, a través de un comunicado.

    Las negociaciones –secretas hasta que las reveló The Wall Street Journal a fines de julio– entre Kodak y Warner Bros., Universal, Paramount, Disney y The Weinstein Company fueron apoyadas por algunos directores con peso propio en la industria que creen que el fílmico sigue siendo irremplazable. J.J. Abrams, que está filmando el episodio VII de La guerra de las galaxias en 35 milímetros; Christopher Nolan, que usó celuloide para Interstellar, de próximo estreno; Quentin Tarantino y Judd Apatow fueron algunos de los que hicieron lobby por Kodak.

    ¿Por qué decidieron apoyar a una multinacional, en otros tiempos poderosa y ahora en crisis, que en la última década despidió a más de 20 mil trabajadores? Es que la suerte del soporte fílmico (triacetato de celulosa o poliéster, que sustituyen al inflamable celuloide original) va mucho más allá de Kodak. Como sostuvo Martin Scorsese hace unos días en la revista Variety, “la película de 35 milímetros sigue siendo la mejor y única forma probada con el paso del tiempo de preservar las películas ”. Si las creaciones de los hermanos Lumière, Méliès o Griffith sobrevivieron cien años es porque el celuloide, conservado en las condiciones adecuadas, envejece saludablemente, algo que el digital aún no puede garantizar.

    La debacle del celuloide es una cuestión de dinero: aunque alquilar cámaras y equipos de filmación cuesta lo mismo para ambos formatos, en la post producción el digital reduce notablemente los costos. Aquí entra en juego otra artista, que también mencionó el director de Taxi Driver. “¿A alguien se le ocurriría decirle a los jóvenes artistas que se deshagan de sus pinturas y lienzos porque el iPad es mucho más fácil de llevar?”, se preguntó. Y concluyó: “Todo lo que hacemos en digital es un esfuerzo para recrear el aspecto de la película de celuloide”. No se trata entonces sólo de cuestiones empresariales, caprichos vintage o un intento por mantener con vida a dinosaurios extintos naturalmente. Se trata, en buena medida, de una discusión acerca del futuro del cine.


    Extraído de Revista Ñ, http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/cine/Pese-avance-digital-celuloide-resiste_0_1195680772.html

    miércoles, 10 de septiembre de 2014

    La película olvidada: Magia, de Richard Attenborough, 1978.




    Magia es un filme estadounidense de 1978, dirigido por Richard Attenborough. Protagonizado por Anthony Hopkins,Ann-Margret y Burgess Meredith en los papeles principales. Basado en la novela del mismo nombre de William Goldman.

    Características

    La película destaca mucho por sus magistral guion, de William Goldman, y dirección, en la que pueden señalarse secuencias antológicas como la inicial y la del lago. Hay golpes de efecto que la transforman en una modélica película de suspense o thriller. Las interpretaciones, en especial las de Anthony Hopkins, encarnando por primera vez a un psicópata, y la de Burgess Meredith, como representante del artista, son memorables.
    La película recibió una extraordinaria acogida, pero solo recibió galardones menores como el Premio Saturno 1979 al mejor actor secundario (Burgess Meredith); y el Premio Edgar 1979 a la mejor película (William Goldman).

    Sinopsis

    Corky (Anthony Hopkins) es un mago de naipes sin éxito que se presenta en bares de aficionados. Todo cambia cuando incorpora a su show al muñeco Fats, quien desborda personalidad e ingenio sorprendentes, transformando su número en todo un espectáculo. Su representante lo invita a participar en un programa televisivo que lo consagrará definitivamente, pero como el contrato exige que el artista se realice exámenes médicos previos y Corky no está dispuesto a pasar por ellos, discute con él, que cree que tiene miedo al éxito, y huye con su muñeco a un camping desolado, donde revive un antiguo amor con la dueña del mismo, hoy casada. Allí lo encuentra su representante y empieza a manifestarse el verdadero conflicto que intentaba disimular Corky: que la personalidad del muñeco Fats se ha apoderado de la de su ventrílocuo y lo ha transformado en un instrumento de su mente desquiciada.


    Hoy me he visto esta película, que tenía por aquí aun sin ver, entre otras cuantas, y me he decidido por verla. Y aviso, no se trata de ninguna entrega de la saga de Chucky, el segundo muñeco diabólico (pero más conocido a nivel mundial).Una trágica y oscura historia de un mago novato que cae preso de su propio acto.
    Corky (Anthony Hopkins) es un mago principiante al que le resulta difícil trabajar solo. Carece de encanto, personalidad o seguridad en sí mismo. Para mejorar su trabajo y ganar presencia en el escenario, prepara un espectáculo de ventrílocuo con un muñeco llamado Fats, lo cual, resulta ser un gran éxito.







    A medida que Fats empieza a desarrollar una personalidad por sí solo, Corky se vuelve cada vez más esquizofrénico.
    Decide acudir en busca del amor y el consuelo de Peggy Ann. Pero esto resulta ser un grave error.
    El control que tiene Fats sobre Corky no es nada comparado con sus celos y su miedo a ser reemplazado.
    Cuarta película de las 12 que compone la filmografía como director de Richard Attenborough (los que no le conozcais por el nombre, es el director también de "Gandhi", "Chaplin", "En el amor y en la guerra", "Buho Grís", etc. y el doctor John Hammond en las 2 primeras entregas de "Jurassic Park"), y la primera que dirigió que no era un film bélico.


    El guión fue escrito por William Goldman, que escribió también el guión de 2 películas más de Attenborough, "Un puente lejano" y "Chaplin", y también "Poder absoluto", de Clint Eastwood. Hizo un guión, en mi opinión bastante bueno, con sus toques de humor negro, el terror propio de la época, es decir, no hay mucho cague, vamos como en la realidad, solo que las de antes de los 90 se hacían con historias mejores.

    La dirección de Attenborough también es bastante buena, aunque se trata de la película más alejada de su mundo (Películas bélicas, biográficas, dramas), pero también es una pelicula bastante curiosa.El reparto también está bastante bien. Anthony Hopkins está genial (aunque el doblaje no le ayuda mucho). También cabe destacar las actuaciones de Ann-Margret, Burgess Meredith y Ed Lauter.

    La música de Jerry Goldsmith (gran maestro), es también bastante buena, especialmente la de la armónica, trozo corto de música, pero que genera bastante suspense.



    En fin, una película bastante curiosa, bastante mejor que las de terror actuales.


    Título original: Magic.

    Año: 1978.
    Nacionalidad: Estados Unidos.
    Director: Richard Attenborough.
    Productores: Joseph E. Levine y Richard P. Levine.
    Guión: William Goldman.
    Música: Jerry Goldsmith.
    Reparto: Anthony Hopkins (Corky/Fats), Ann-Margret (Peggy Ann Snow), Burgess Meredith (Ben Greene), Ed Lauter (Duke), E.J. André (Merlin), Jerry Houser (Taxista), David Ogden Stiers (Todson), Lillian Randolph (Sadie), Joe Lowry (Club M.C.), Bob Hackman (Padre), Mary Munday (Madre), Brad Beesley (Joven Corky) y Scott Garrett (Hermano de Corky).



    Extraído de http://quegrandeeselcinema.blogspot.com.ar/2007/08/magic-el-mueco-diablico.html

    http://es.wikipedia.org/wiki/Magia_(pel%C3%ADcula)

    sábado, 6 de septiembre de 2014

    Ettore Scola: Viejos recuerdos de la Cinecittá.

    ETTORE SCOLA REPASA SU AMISTAD CON FELLINI EN QUE EXTRAÑO LLAMARSE FEDERICO

    El director italiano cuenta la historia de la relación con su colega, en parte como homenaje y en parte como cuaderno de memorias. Y aunque tiene momentos desafortunados, también hay verdaderos hallazgos, como unas supuestas “pruebas de cámara” brillantes.

    Por Luciano Monteagudo
     
     

    En parte homenaje y en parte también cuaderno de memorias, Qué extraño llamarse Federico es, en el fondo, la historia de una amistad, la de Federico Fellini (1920-1993) y Ettore Scola, el director del film, que a los 82 años, con la ayuda y seguramente el incentivo de sus hijas, acreditadas como guionistas, se avino a recordar los buenos viejos tiempos de su relación con el gran director de 8 y 1/2 y La dolce vita.

    Una historia de amistad, por cierto, no demasiado conocida, al menos fuera de Italia, y que comenzó muy tempranamente, cuando ambos apenas acababan de dejar atrás la adolescencia, tal como el propio film –que lleva como subtítulo “Scola racconta Fellini”– se ocupa de narrar. Sucede que hacia 1939, a los 19 años, recién llegado de su Rimini natal –el mismo pueblo costero de la Emilia-Romagna que luego recrearía en el imaginario de la memorable Amarcord (1973)–, Fellini llegó a Roma y se acercó con su carpeta de dibujos a la redacción de la legendaria revista satírica Marc’Aurelio, cuna y semillero de algunos de los más prolíficos y talentosos guionistas del cine popular italiano.




    Esa primera parte del relato, introducida por un narrador que –a la manera de los “apartes” de la commedia dell’arte– rompe la cuarta pared y se dirige directamente al público, es quizá la más lograda de una película que, no por sincera y sentida, deja de ser deshilachada y dispar. En un blanco y negro que ayuda a imaginar la época, un Fellini alto, flaco y desgarbado calza como un guante en esa redacción que ya ostentaba los nombres (o seudónimos) de Steno, Age y Scarpelli. Un acierto de este tramo es retratar a ese grupo de fumadores empedernidos –y con la lengua tan afilada como sus plumas– un poco como a los amigotes de Los inútiles (1953), uno de los mejores films de Fellini de su período inicial. Allí están las bromas inocentes, la camaradería, la complicidad y, por qué no, también la melancolía de un tiempo que se escapa como arena entre las manos.

    La llegada del joven Scola a esa misma redacción, ocho años después de Fellini, cuando todavía cursaba el colegio secundario, comienza a desviar un poco no sólo el eje del film, sino también a cambiar su tono. La película se vuelve más seria, solemne, circunspecta, como si Scola recordara su juventud con menos gracia de la que cuenta la de Fellini, con quien no tardó en hacer buenas migas, junto a otro guionista legendario, Ruggero Maccari (con quien el realizador firmaría algunos de sus mayores éxitos, como Feos, sucios y malos y Un día muy particular).

    Casi tan desafortunadas como el prólogo, adornado por previsibles payasos, magos y prestidigitadores al ritmo de música circense alla Nino Rota, son dos largas escenas en las que Scola y Fellini, ya de grandes, recorren las noches de una Roma de utilería –recreada en el mismo estudio de Cinecittà donde il Maestro daba rienda suelta a su imaginación– y en la que charlan con personajes funambulescos, como una prostituta y un pintor callejero.




    Por el contrario, es todo un hallazgo la inclusión de unas supuestas pruebas de cámara, en las que tres grandes histriones del cine italiano –Alberto Sordi, Ugo Tognazzi y Vittorio Gassman– se prestan a ponerse las ropas de Casanova para que Fellini los evalúe para el papel que finalmente terminó encarnando Donald Sutherland. Parecen demasiado “puestas en escena” para que hayan sido verdaderas y parece también difícil que semejantes nombres se hubieran prestado a un casting, aunque fuera para Fellini. Pero así hayan sido un ardid promocional del momento, cobran hoy un valor documental innegable. Y hace gracia pensar lo que hubiera sido un Casanova de Fellini con Albertone como el Don Juan veneciano.

    En este tramo, también aparece Marcello Mastroianni en material de archivo, quejándose amargamente porque su gran amigo Fellini no lo hubiera convocado a él ni siquiera para una prueba. No importa, parece decir Scola, que recuerda que, casi a modo de resarcimiento, fue él quien le dio ese mismo personaje en La noche de Varennes (1981). Y de aquí surge un apunte filoso, de carácter netamente cinéfilo: ¿por qué Mastroianni en los films de Scola siempre aparecía brutto, sporco e cativo (como le echa en cara el fantasma de la madre de Marcello) mientras que para Fellini era siempre un icono de la belleza romana? Quizá la respuesta sea –y la película de Scola la deja picando– que para el director 8 y 1/2 Mastroianni siempre fue su alter ego, aquel que Fellini quizá siempre deseó haber sido y sólo fue en su reencarnación en la pantalla.


    Extraído de http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/5-33262-2014-09-05.html

    jueves, 4 de septiembre de 2014

    Sabías que...


    Para rodar "Gorilas en la niebla", Michael Apted, su director, quería usar unos simios reales, pero en algunas escenas recurrieron a personas difrazadas que se intercalaron con las imágenes de los animales, salvo por el tamaño y profundidad de los ojos, cuesta distinguir cuáles son verdaderos.

    "Baraka" fue filmada por un equipo de cinco personas durante un período de catorce meses en veinticuatro países de seis continentes.


    Ilustración Maruki




    En la película "Safe", protagonizada por Julianne Moore, la mayoría de las escenas interiores fueron realizadas en las casas de los familiares del director, Todd Haynes.

    Debido al drástico cambio de peso que Emilie Hirsch sufrió para el film "Hacia rutas salvajes" (perdió dieciocho kilos en ocho meses), la vestuarista tuvo que diseñar veinticinco pantalones para que usara en el rodaje.


    Extraído de Revista Miradas.

    miércoles, 27 de agosto de 2014

    En primer plano: Terry Gilliam.


    Terry Vance Gilliam (n. 22 de noviembre de 1940) es un actor director de cine británico nacido en Estados Unidos. Fue uno de los miembros del grupo humorístico Monty Python.


    Biografía

    Gilliam nació en Medicine Lake, Minnesota, en los Estados Unidos, y estudió Ciencias Políticas en el Colegio Occidental de California. Más conocido por las animaciones, en las que recortaba fotografías y las volvía surrealistas, que por los papeles raros que realizó (A diferencia de los otros 5 miembros del grupo, que se repartían los papeles de manera equitativa, Terry Gilliam tenía considerablemente menos protagonismo; sus papeles siempre eran breves y secundarios). De entre sus personajes más conocidos destaca Patsy, el escudero del rey Arturo en Los caballeros de la mesa cuadrada, película que llevó a cabo con Terry Jones, e interpretó también al cardenal Fang de los sketches de la temible Inquisición Española. Realizó papeles siempre grotescos y enloquecidos.
    Como director ha deambulado por los límites de la realidad, los sueños y el tiempo. Sus películas, de estilo surrealista, están marcadas por los viajes en el tiempo (Los héroes del tiempo y Doce monos) y la realidad confundida por los sueños, la fantasía o la imaginación (BrazilLas aventuras del Barón MunchausenEl rey pescadorFear and Loathing in Las Vegas o El imaginario del Doctor Parnassus), siempre aderezado con mucho humor o ironía.

    Filmografía como director

    • Monty Python and the Holy Grail (Los caballeros de la mesa cuadrada), Interpretada por el grupo de comediantes Monty Python y codirigida con Terry Jones (1975)
    • Jabberwocky (La bestia del reino) (1977)
    • Time Bandits (Los héroes del tiempo, título en España y Los ladrones del tiempo, título en Argentina) (1981)
    • The Crimson Permanent Assurance, cortometraje incluido en *The Meaning of Life (El sentido de la vida) (1983)
    • Brazil (Brasil) (1985). Una versión satírica de la distopía 1984, en donde un pobre hombrecillo se ve enfrentado a la omnipotencia de una burocracia gigantesca de corte orwelliano.
    • Las aventuras del Barón Munchausen (1989). Con un destacado elenco (Robin Williams, Uma Thurman entre otros) da vida a una alocada fantasía ligeramente basada en las aventuras del barón del siglo XVIII, incluyendo algunos de sus tópicos malabarismos sobre la realidad y la ilusión.
    • El rey pescador (Pescador de ilusiones) (1991). Un locutor de radio en medio de una crisis existencial descubre a un individuo medio desquiciado (interpretado por Robin Williams) que le enseña un nuevo sentido a su vida.
    • Twelve Monkeys (Doce monos) (1995). Un viajero del tiempo (Bruce Willis) regresa a nuestra época para estudiar una terrible epidemia que barrerá a la Humanidad, sólo para descubrir con horror que nada de lo que haga podrá impedir el desastre. (inspirado del corto "La Jetée" (1962), de Chris Marker)
    • Fear and Loathing in Las Vegas (Miedo y asco en las Vegas) (1998). Johnny Depp interpreta a un periodista, Hunter S. Thompson, que junto a un amigo, Dr. Gonzo (Benicio del Toro) no deja droga por probar, en la ciudad de Las Vegas en la década de los 70.
    • The Brothers Grimm (Los hermanos Grimm) (2005)
    • Tideland (2005)
    • The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009)
    • The Zero Theorem (2013)



    Tiene varios proyectos en distintas fases de desarrollo, incluida una adaptación de la novela escrita entre Neil Gaiman y Terry Pratchett, Good Omens (Buenos presagios: las buenas y ajustadas profecías de Agnes la chalada).
    Los infructuosos esfuerzos de Gilliam por rodar la película The man who killed Don Quixote (El hombre que mató a Don Quijote), basado en la obra de Miguel de Cervantes, son el tema del documental Lost in la Mancha (Perdido en la Mancha). Tras ganar de nuevo los derechos sobre el guión, el proyecto ha sido retomado por Gilliam.


    Como actor

    Tiene aparición en pequeños papeles. En su versión en castellano:
    • Se armó la gorda (1971) - como Exhibicionista, Monja, Tío Sam, Mountie y Titular.
    • Los caballeros de la mesa cuadrada (1975) - como Patsy, "el viejo de la escena 24", Sir Bors, dibujante, gorila y Caballero Verde.
    • La bestia del reino (1977) - como Hombre con piedra.
    • La vida de Brian (1979) - como Profeta, Carcelero, revolucionario, "la persona de delante", Frank, espectador y uno de los crucificados.
    • El sentido de la vida (1983) - como limpiacristales (en el prólogo The Crimson Permanent Assurance), Mr. Brown, Pez, anunciador de "Mitad de película", Señora del Cielo, Howard y Walters.
    • Espías como nosotros (1985) - como Dr. Imhaus.
    • A liar's autobiography (2012) - como Jose, señor de la entrevista 1, Piloto, Aleister Crowley y Doctor.

    Sueños: Películas favoritas de Terry Gilliam

    Editado por Phil Stubbs

    En esta página, hay un artículo de Terry Gilliam, publicado originalmente en la edición de septiembre / octubre de Film Comment, llamados placeres culpables de Terry Gilliam. A raíz de eso es lo que dijo Terry Gilliam para BBC2 sobre su momento de película muy favorito. Por último, hay algunas listas que Gilliam ha creado que resumen sus películas favoritas ...

    Placeres culpables de Terry Gilliam 

    Soy como un mal testimonio en la corte. No me acuerdo de las cosas. No me acuerdo de las películas. Recuerdo las películas que me gustan mucho, pero no los que no los hago; si yo los he suprimido, lo he hecho muy satisfactoriamente. Además, placeres culpables no son realmente culpables - no me siento culpable por cualquiera de ellos.



    Nací en Minneapolis; nos mudamos a Los Angeles cuando tenía 12. Así que crecí en el Valle de San Fernando. Puedo recordar los seriales de la radio más los seriales de cine. The Green Hornet, The Shadow, El llanero solitario .... La radio fue el bien real de la imaginación, en la medida que a mí respecta. Era sólo sueno. Era mejor que las películas porque me permitió poner las imágenes. Podía inventar imagenes y sonidos.

    Hay un guión dando vueltas por Hollywood, The Shadow. Pero sólo funciona en la radio - ya sabes, "Lamont Cranston había aprendido en la mística oriental el poder de nublar las mentes de los hombres. "No era que él era como el hombre invisible; podía imponer su mente en la mente de otras personas y bloquear a sí mismo en la medida que se refiere a su visión. Y por lo que sería en una habitación algunos villanos están hablando, y luego escuche esta siniestra risa - "Haha-haha" Espera, hay alguien aquí, ¿qué está pasando aquí? ¿Has oído algo? "Haha-haha!" Y entonces no habría una pelea y alguien golpea en el suelo - Jesús, ¿qué le pasó a Billy? - Y siempre, por último: "Sólo la Sombra lo sabe!"


    Hay una parte de mí que siempre caía cosas maníacas, espectáculos animados frenéticos. Siempre me gustó de feria, freakshows - palabras que no usamos estos días, Jerry Lewis era un Freakshow... Fue empujando las cosas bien, de nuevo a sala de música o burlesco. Dean Martin y Jerry Lewis utilizan para hacerme aullar. Howl. Absolutamente grotesco, cosas horribles. Insípido. Pero me gusta que las cosas sean de mal gusto. Y creo que eso es útil, porque se llega a un cierto punto donde se inicia "apreciar" las películas y luego se les permite una cierta forma preciosa de mal gusto: si es lo suficientemente campamento, todo está bien. Pero eso es simplemente sofisticación invertida, el esnobismo intelectual. Las cosas de mal gusto verdadero ... Jerry Lewis es divertido porque es divertido, porque es grotesco, saltando alrededor del lugar, haciendo voces divertidas, haciendo cosas divertidas.

    Fred MacMurray siempre me hizo reír - la serie Flubber. Amo a Fred MacMurray. Es maravillosamente divertido, un gran artista. Recuerdo MacMurray más en El apartamento; él era el limo. Era tan suave, tan encantador, tan desagradable. Lo extraño es que nunca pensé que estaba interesado en los actores como tales, y de actuar, pero cuando miro hacia atrás ... quiero decir, cuando lo que realmente se reduce a el: Fred MacMurray, Rock Hudson, Doris Day.

    A mí me gustaba Doris Day y Rock Hudson debido a que sus películas eran realmente buenas comedias. El tema era una mierda, pero la comedia se jugó bien. No me di cuenta en el momento que eran buenas actuaciones, pero son. Era buena comedia ligera.

    Lo mismo se aplica a Burt Reynolds, que ha sido dado un tiempo bastante difícil. Reynolds es un maravilloso actor cómico. Brillante. Pero muchas personas no reconocen que, debido a que estaba haciendo su acento ole-boy. Lo que ellos no estaban viendo era lo que estaba haciendo realmente: su entrega y su timing, la facilidad con que manejaba las cosas a la ligera y sin embargo, curiosamente. Se trata básicamente de Cary Grant que está haciendo. Excepto que tiene el acento equivocado.

    Smokey and the Bandit no es malo. El Smokey son películas jokey y no hay nada de emoción a largo plazo fuera de eso, pero lo que sí recuerdo son actuaciones y formas de hacer las cosas. El tema es inútil, sino que quedan atrapados en este síndrome que las cosas tienen que tener sentido y peso que ser bueno. Y ellos no lo hacen. El silencio de los corderos es un ejemplo de ello. Creo que le da la impresión de ser por algo, pero lo que básicamente le da un par de buenas emociones y los derrames y un gran monstruo.

    Yo era un gran fan de Walt Disney. Todo Disney hizo: las cosas de acción en vivo - 20.000 leguas de viaje submarino, La isla del tesoro; todas las caricaturas, Pinocho. En cuanto a otra animación, Mr. Magoo era bueno. Nunca supe que los otros grandes animadores eran, a pesar de ver sus dibujos animados. Incluso después de que yo estaba en Python, no sabía quién era Chuck Jones. O Tex Avery. Representaban un cambio de Disney, pero en todos ellos hay la creación de estos mundos increíbles. Eso es lo que Disney hizo siempre.

    Y eso es lo que siempre me ha sorprendido, cuando iba a ver a Rock Hudson - Doris Day. En cierto sentido lo odiaba, porque era el hogar - era sobre el mismo mundo que estaba viviendo y sin embargo, me encuentro con que me reía más de lo que debería, y secretamente disfrutando. Creo que era demasiado ingenuo. Es por eso que no me siento culpable por ello ahora. No sabía mejor el tiempo. Yo no era sabio en los caminos de las películas, yo sólo les gustó.

    Y luego ir a la universidad, cuando descubrí las películas más serias, entonces mis viejos favoritos eran una vergüenza para mí. Luego me pasé todo el tiempo tratando de alejarme de Disney. Es por eso que mis caricaturas eran así: yo iba en la dirección opuesta, lejos de todo lo que Disney representaba. Y lo terrible es que me encanta esas cosas.

    Pero acabas de salir de todo eso. Al cruzar Fellini y Kurosawa con Doris Day y Fred MacMurray y Rock Hudson, se obtiene lo que hago.



    Mary Poppins realmente me gustó. Canciones fenomenales. Ese lado de Disney - cuando es ingenuo, es realmente mágico y delicioso - y que está diciendo en realidad cosas interesantes. Todo lo que he hecho ha venido de la canción, "Una cucharada de azúcar ayuda a tragar la medicina" Todas mis películas tienen puntos positivos divertidos, pero luego están todas esas otras cosas que molestan o te afectan. El truco es, usted abrigo esos momentos, que son los momentos que estoy muy interesado, con todo el azúcar - las cosas tontas, y las cosas espectaculares - para que la gente esten suficientemente interesados ​​para obtener esta otra, la más amarga píldora , empuje hacia abajo de ellos. Julie dijo todo.

    Julie Andrews Creo que es muy buena. La película suya que más me gusta es La americanización de Emily, con James Garner. Es una película maravillosa, y ella es genial! Porque ella es muy sexy en la cosa. Creo que puede que me han enviado a Inglaterra en el '67. De hecho, me encontré con Julie Andrews una vez. Y yo que pensaba que era una de las mujeres más sexys que jamás había conocido. Sexy e Interesante. No como Raquel Welch - es más sutil, porque no está representada. Pero está ahí. Para el perceptivo, que está ahí.

    Hay toda una serie de películas románticas que  yo estaba loco. Siempre estaba enamorado de Cumbres borrascosas, ese tipo de películas, Rebecca y Los zapatos rojos. Tienden a ser exuberantes piezas de época con mucha vieja pasión estilizada corriendo por el lugar. Creo que mis películas son siempre muy románticas. Nadie más lo hace, pero quiero decir, con Munchausen así en el aire, no hay justificación para que no sea sólo romanticismo pasado de moda. Así que tengo un desliz que uno mientras ellos piensan que estoy haciendo algunas comedias muy duro, que pican.

    Soy un verdadero fanático de todas las grandes epopeyas - Ben-Hur, Los diez mandamientos, todas las películas de Cecil B. DeMille, incluso la caída del Imperio Romano y las películas de Hércules. Es una especie de caldo de cultivo para la megalomanía, ese tipo de películas. Cualquier cosa que tuviera que ver con la creación de otro mundo a gran escala siempre fue simplemente increíble.

    Paseo de Sam Peckinpah en la alta sierra y The Wild Bunch. Debido a que son grandes piezas románticas sobre personas a las que ha pasado el tiempo, las personas que se establecen en sus maneras y es demasiado tarde para cambiar. Ellos no pueden adaptarse, y finalmente mueren. Eso es tratar con las cosas en un nivel muy alto.

    Yo no tengo un gran recuerdo de Planeta Prohibido. Cuando lo volví a ver - porque alguien está tratando de rehacer - me di cuenta de por qué. No es una buena película. Robbie todo el derecho del robot; Me gustó el comienzo - y luego se acabo, muy estática. Pensé que era tan estúpido. Lo que sí es, tal vez, nos dicen lo que los tiempos eran como en los años cincuenta, como las personas ingenuas eran sobre psiquiatría. Acabo de empezar a reírme en ese punto. Hubiera sido más interesante tener el Monstruo de la libido - la versión X-nominal de Forbidden Planet! "¿Qué hay que golpear esa puerta abajo?" Eso era lo bueno de Alien - esa maravillosa mezcla de retorciéndose imágenes sexuales y totalmente violentas, cosas horribles. Eso funciona porque no es deletreado a cabo. Está funcionando subconscientemente.



    Animales: Me enamoro de animales - donde el perro viene corriendo jadeante y aterriza en el regazo del niño y se abrazan. Me odio a mí mismo por ello. Vi la pantalla durante un viaje increíble en Tokio; se llamaba Las aventuras de Shakra, creo que, en Japón. Había estos grandes árboles corte de abedul fuera del cine, y esta gigantesca cabeza de un gato. Había pasado de ser algo lindo y tierno a algo gigantesco y extraño. Absolutamente maravilloso, en realidad, porque era tan insípido, tan horrendo - y la gente estaba corriendo para verlo.

    Pero se trata de volver a freakshows. Ellos ya no existen. Cuando el circo solía venir a la ciudad, no habría la barraca de feria de fieras y luego no habría el Freakshow. Recuerdo el circo de Clyde Beatty; todos nosotros, los niños irían a cabo para ayudar a elevar las tiendas de campaña para conseguir un poco de dinero y boletos gratis. Mi trabajo estaba levantando la carpa para el Freakshow. Me gustaría ir allí y veo que la señora gorda, las cabezas de alfiler, el hombre de goma - todas las cartas, las personas completamente normales. Me encantó Freaks de Tod Browning - una de esas películas que conoces desde hace mucho tiempo y finalmente tropiesas. No fue tan bueno como me había imaginado que sería, pero el elemento que es tan maravilloso es tomar lo anormal y que sea, básicamente, normal. Y eso es lo que estaba sucediendo cuando yo estaba criando carpas de circo.

    Con el tiempo, floreció en Los héroes del tiempo, donde se toma esos tipos y no tratarlos como enanos, como pequeñas personas - se les trata como Alan Ladd, quien fue ... oh, no, esa es la misma cosa, lo siento. Pero si puede ser un héroe, ¿por qué no pueden ellos?, era mi actitud; y por lo que sólo los trataba como personas 16-pies-, y les pedí que hicieran exactamente lo mismo. Nobody'd nunca les pidió que hacer eso en sus vidas.

    El rostro impenetrable es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Número uno: actuaciones espectaculares.Y un gran guión: la idea de la cosa fue genial. Fue realmente una pieza de carácter, y cada personaje era increíblemente maravilloso. El casting fue increíble, los trajes eran geniales, el diálogo estaba follando maravilloso. Particularmente "Usted gran escupitajo!"
    Fue verdaderamente mítica, así, que uno. Y el sentido de contrastes: esta gran masa de Brando allí, y la chica, Pina Pellicer, la criatura más delicada que jamás hayas visto. Y entonces Karl Malden, Katy Jurado y Ben Johnson.

    Gran masoquista también, Brando. Está claro que tenía este complejo Cristo, porque la escena de azotes es una crucifixión. Y lo mejor, pero para ser golpeado por su mejor amigo? El verdadero mal, el malo de la película real en Brasil, es el mejor amigo. Estoy seguro de que viene de El rostro impenetrable, porque esa era la primera vez que realmente sentí esa idea. Se me quedó grabada. Y eso es lo que es tan horrible: Michael Palin en Brasil es divertido, es encantador, y sin embargo las opciones que hace que los personajes son totalmente horrendos.

    El rostro impenetrable era fenomenal. Creo que la he visto tres veces en una fila. Cuando salió la película, yo no tengo dinero, así que tuve que ir a una de esas mierdas teatrillos de la Calle 42. Y me quedé sentado allí todo el día. Estaba en un programa doble, y yo tenía que sentarme a través de la otra película cada vez.

    Brando es sobre las brasas,  críticamente sobre One-Eyed Jacks, porque estaba haciendo las cosas sólo con David Lean. Estaba esperando a que el oleaje se bloquee, a la espera de las olas para llegar de 7 pies de alto a 20 pies de alto. En esas escenas en las que viajan a lo largo del borde del acantilado y vemos esas grandes olas - David Lean puede hacerlo, pero Marlon Brando, este actor, asumiendo el control y tratar de dirigir la película, él no está autorizado a hacer eso.

    Tal vez eso es Placeres culpables para mí: "Usted no tiene permiso para hacer eso."Pero algunas películas sólo dicen: "Ah, sí?"

    De BBC2 primer plano 

    Close Up es un programa de la BBC2, donde se les pide a las celebridades para elegir su momento cinematográfico favorito. Para la emisión del 27 de noviembre de 1995, Terry Gilliam fue invitado. La transcripción de lo que dijo está por debajo de ...




    Porque tengo que elegir, elijo Fellini 8 1/2. No me gusta tener que elegir porque odio la reducción de toda mi experiencia filmando una película. Pero 8 medio coalesce alguna manera para mí en muchos sentidos la esencia del cine y, en particular, la secuencia que he elegido, está pasando Marcello Mastroianni por los pasillos del hotel en el que están tratando de hacer esta película, y él tiene esta fenomenal capacidad de aprovechar para bailar a su manera, salir de problemas y cuando vi eso, fue mucho antes de que he hecho una película, pero sospechaba que había de verdad en eso y, posteriormente, ya habiendo hecho algunas películas, sé que es la verdad última de la película, y el trabajo del director es aprovechar la danza más allá de todos los problemas.


    Yo tenía 23, Kennedy planeaba conseguir ser asesinado. Yo estaba en Nueva York. Que había dejado la universidad y esta película se ha encendido y que siempre había sido un fan de Fellini, pero algo en 8 1/2, sólo tengo bajo mi piel. La creatividad es realmente de qué se trata. Lo que ocurre en alrededor de un director de cine. Es sobre el proceso de tratar de hacer algo y saber que no sabes cómo hacerlo, y todo el mundo que le espera para llegar a la solución. Él se está estancando. Él está tratando con los productores y los problemas de dinero. Es sólo este malabarismo de ida y vuelta, mientras que toda su vida se está desintegrando y recordando partes de él y el hecho de que la película luego se propaga de vuelta a través de su vida, a través de sus sueños, a través de la relación con sus padres, todo es lo que es tan maravilloso al respecto. Utiliza eso y que utiliza el pasado, el futuro, el presente y que utiliza los sueños - todas las cosas que he utilizado en mis películas de diferentes maneras.

    La mayoría de la gente quiere pensar que la vida tiene algo de estructura, forma y que pueda distinguir el pasado del futuro, y el presente. No creo que es verdad, creo que Fellini admite y permite que todas estas cosas para entrar en el proceso. Caras siempre vienen en usted - él tiene el dinero, lo tiene todo, pero él no sabe lo que está haciendo y todo el mundo viene a él. Todos están queriendo respuestas. Todos quieren algo de él. Creo que una de las primeras veces que estaba realmente al tanto de la cámara como un socio en la danza, porque creo que la película es como un baile. Tira como un bailarín dispararía. Todo está en movimiento, está cambiando. Las cosas están llegando y saliendo del marco. Nunca es todavía. Es lo que la vida siempre parece a mí. Siempre se siente como el paso por la vida.

    No lo sé. Creo que Fellini me acaba de decir cosas sobre mi futuro. Él me dijo sobre el proceso de la vida. Me dijo cosas sobre el proceso de la vida. Me dijo cosas acerca de la memoria que todo parece verdadero y honesto y creíble, a pesar de que se encuentra todo el tiempo. Eso es lo que me encanta de Fellini, es un mentiroso. Es un mentiroso constante. Se retuerce y distorsiona la verdad.



    Ahora bien, si cualquiera de nosotros vio el mundo como Fellini nos mostró hasta que realmente hizo que sus películas no sé. Tengo la terrible sensación de que él nos abrió los ojos a un mundo que estaba sentado allí solo. Aquellos de nosotros que siguió podría venir a ver el mundo que ha visto.

    Mastroianni - Quiero decir que sólo - desde el momento en que lo vi pensé - ¿no sería agradable ser Mastroianni, e incluso Fellini tenido la misma sensación - ¿No sería agradable ser Mastroianni, y por lo que le puso en ser Fellini en todas sus películas. Me refiero no sólo era guapo, pero estaba cansado de la vida a una edad temprana. Él era romántico. Estaba débil. Él vaciló. Todas las cosas que yo no quería ser, y probablemente habrían acabado siendo.

    Creo que cuando lo vi, mi lectura de la misma era que existía el cine de autor. Quiero decir que era el director - el carácter Fellini - interpretado por Marcello que todos ellos están buscando las respuestas. Todos están haciendo su trabajo, pero el hombre es el centro, el que toma las decisiones en última instancia, es el director. Y tal vez por eso es que quería ser director. Yo quería ser esa persona que todos vieron en busca de respuestas.

    Una vez que usted se convierte en un director te das cuenta de que eso es lo último que quiero porque no tiene las respuestas. Estoy convencido de que películas no necesitan directores que se hagan. Creo que necesitan a alguien que se hace pasar por el director para que puedan ir todos y culparlos por todo y no obtener las respuestas que necesitan para que subir y hacer su trabajo lo mejor que pueden. Las películas se pueden hacer de esa manera. El director es más un mito que otra cosa y estoy feliz de ser parte de esa mitología.

    De Terry Gilliam Las 10 mejores películas 

    Conozco dos ocasiones en las que Terry Gilliam ha proporcionado una lista de sus películas favoritas. En Sight and Sound revista del Reino Unido en enero de 1994, que dio los siguientes 10 mejores películas (sin ningún orden de preferencia):

    • El ciudadano (Welles)
    • Los siete samuráis (Kurosawa)
    • El séptimo Sello (Bergman)
    • 8 1/2 (Fellini)
    • 2001: Odisea del espacio (Kubrick)
    • Sherlock Junior (Keaton)
    • Pinocho (Sharpsteen / Luske)
    • Les Enfants du Paradis (Carne)
    • El rostro impenetrable (Brando)
    • Piso de soltero (Wilder)
    En Time Out de Londres en mayo de 1995, declaró lo siguiente (de nuevo sin ningún orden de preferencia):
    • El ciudadano (Welles)
    • 8 1/2 (Fellini)
    • Pinocho (Sharpsteen / Luske)
    • El séptimo sello (Bergman)
    • Los siete samuráis (Kurosawa)
    • Napoleón (Gance)
    • El nacimiento de una nación (Griffith)
    • Sherlock junior (Keaton)
    • El ángel exterminador (Buñuel)
    • Lawrence de Arabia (Lean)

    Extraído de http://www.smart.co.uk/dreams/tgclip.htm
    http://es.wikipedia.org/wiki/Terry_Gilliam