Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

viernes, 11 de marzo de 2016

Mr. Bond, Operación trueno, de Terence Young, (1965)

 
 
"Mi nombre es Bond, James Bond, agente secreto 007, al servicio secreto de su majestad, con licencia para matar"
 
 
 
La cuarta película de James Bond vuelve a contar con Terence Young en la dirección quien realizó la dos primeras entregas en vista de que Guy Hamilton tenía otros trabajos. Sin embargo, ésta cinta tuvo muchas vueltas, disputas y curiosidades. Año 1965.
 

◘ ¿De qué va?
 
SPECTRA tiene puesta la confianza en su número 2 quien ejecuta un plan maestro para robar dos bombas nucleares. 007, con una pista entre ceja, irá a las Bahamas para encontrar el escondite y evitar que el ministerio tenga que pagar una millonaria cantidad de dinero.
 
◘ Actores
 
Sean Connery es James Bond
Adolfo Celi es Largo
Claudine Auger es Dominó
Bernard Lee es M
Desmond Llewelyn es Q
Lois Maxwell es Moneypenny



 
 
◘ Impresiones
 
No es santo de mi devoción ésta cinta de la saga, aunque tenga algunos elementos que la hagan atractiva y aun así gustándome simplemente por ver a ese portento llamado Sean Connery en el papel de 007, el mejor, sin lugar a dudas.
 
La cuarta cinta de la saga supuso un retroceso a la calidad que estaba sumando con cada trabajo la producción de Bond, y parece ser que sin guión esclarecido, decidieron trabajar con una propuesta que surgió en principio con lo que iba a ser la primera película de 007.
 

Ian Fleming junto a Kevin McClory y Jack Whittingham idearon lo que sería Thunderball años antes de que se gestara Dr.No. Sin embargo, por incoherencias y sobretodo falta de presupuesto, no llegó a buen puerto. No obstante, tras ver la idea principal y contemplar ese inicio en que el personaje interpretado por Connery sobrevuela una mansión con un cinturón volador, es demasiado imaginativo y fantástico para lo que nos tenía acostumbrado el protagonista con sus gadgets.
 
Fleming fue denunciado por sus dos compañeros aunque colaboraron en la película y obtuvieron los derechos para años mas tarde hacer un remake de lo que ellos creían mejor para la historia bajo su óptica y con un final diferente al ideado por Fleming. Así que años después y sin la productora oficial, Sean Connery, mas mayor, aceptó para interpretar Nunca Digas Nunca Jamás, con la misma historia, casi los mismos personajes (también salía Kim Basinger) y me atrevo a decir casi sin equivocarme que superaba a ésta película fácilmente. Una pena que no entre dentro del ciclo Bond aunque hablaremos de ella mas adelante.
 
Y sí, ésta película rompe la armonía y la linea que había cogido el personaje de 007 cuando aquí se centra mas en el uso de aparatos que obligan a Bond a hacerse mas dependiente de ellas.Tenemos cinturones voladores, respiradores de bolsillo (Star Wars Episodio I cogió de aquí la idea), un turbo-hélice nadador, cámara de fotos para detectar radiofrecuencia, una pastilla con chip incorporado para localización y unos cuantos artilugios mas ideados por Q que hacen que el espectador esté mas pendiente de éstos juguetitos que de la historia y el papel de cada uno.

 
 
 

No era de extrañar que Sean Connery comenzara a estar un poco harto, sobretodo porque estaba pasando una mala racha con su pareja y porque lo pasó bastante mal en algunas escenas donde tuvo un percance con un tiburón. La prensa de por sí lo acosaba constantemente ya que su vida se había convertido en imprescindible para los fans al ser todo un galán inglés en Hollywood.
 
Para colmo, la película, que para los fans contiene mas acción que otras cintas de la saga, tiene escenas que se hacen demasiado largas y como consecuencia, aburridas. La "batalla" final entre los agentes de SPECTRA y los contrarios, es extremadamente larga, y al estar bajo agua se hace muy lenta. Para paliar el invento, cuando Bond sube al barco en huida del villano, Largo, la velocidad de éste es tan rápida que los montadores se pasan con el efecto tras el ventanal, ya que en vez de un barco parecen que estén en un videojuego esquivando piedras. Es muy surrealista.
 
Lo increíble es que teniendo un presupuesto que triplicaba a la primera película (recordemos que Dr.No tuvo un millón justo para su grabación y ésta superó los cinco) resulta muy artificial, sobretodo con esos fondos falsos como el mencionado en la escena final y algunas coreografias en las peleas como la inicial que resultan un pelín vergonzosas. Tanta maqueta y tanto juguete no ha dado resultado y ese ha sido uno de los mayores defectos.
 
El villano, número dos, interpretado por Adolfo Celi, tampoco ha sido un personaje que haya quedado en la retina de los fans, sobretodo al tener anteriormente a dos monumentos como Goldfinger y su secuaz. No obstante, volvemos a tener la presencia del número uno y SPECTRA, recordando que en la anterior no aparecía la corporación en ningún momento, y su retorno era importante.
En resumidas, una película entretenida, pero fallida si la comparamos con las anteriores. Su remake, mucho mejor.
 
 
 
John Barry hace un muy buen trabajo aunque no a la altura de su anterior, Goldfinger.
En cuanto al tema principal, todos los fans saben lo que ocurrió antes de ser contratado Tom Jones. Un reportero italiano calificó a Bond como el señor "Kiss Kiss Bang Bang". Ésto le gustó tanto a Barry que usó ese nombre para el tema principal y quiso contar nuevamente con Shirley Bassey, sin embargo, los productores se negaron pues querían que el tema de la película estuviese incluido en el título y la letra de la canción.

Así pues contaron con el "tigre de Gales" que lo puso todo de sí hasta tal punto que en la primera grabación en la última nota alargada se mareó por completo. Los productores se quedaron boquiabiertos y quedaron encantados.
 
Thunderball
Barry, en su mas fiel estilo, incluía temas sensuales para una cinta en la que Bond se volvía aun mas irresistible para sus "victimas" féminas.
 
Cafe Martinique
Muy bien llevado por el estilo de las islas, el compositor, haciendo uso de la trompeta como segunda voz en éste tema y melodía, recrea un tema movido donde los timbales hacen el resto para la escena mítica en la que Bond pronuncia la frase de "está que se muere" cuando sienta a la chica recién asesinada mientras imitaba un baile con ella en plena fiesta.
 
Death of Fiona
En el score original, en vista de lo rápido que fue su estreno, Barry solo contó con once temas de presentación. Pero años después pudo añadirle nuevos cortes también incluidos en la película y así concluyó el autor de la forma que quería con el título que dio nombre el reportero italiano al mítico personaje de James Bond.
 
Por Dante Martín @Cinebsonet 
@DanteMartinC

Extraído de http://www.cinebso.net/2013/03/critica-operacion-trueno-thunderball.html






 

Critica: THUNDERBALL (OPERACION TRUENO)

una crítica del film, por Alejandro Franco - 3 / 5
calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
trailer de Operación Trueno
 

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Thunderball
Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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Critica: THUNDERBALL (OPERACION TRUENO)

una crítica del film, por Alejandro Franco - 3 / 5
calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
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Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
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Thunderball
Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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