Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

viernes, 22 de febrero de 2013

Yuki and Nina, la obra de dos orfebres.





Yuki & Nina





Sinopsis

Ese orfebre del cine que es Nobuhiro Suwa consigue otra delicada, lírica e impiadosa obra de cámara que empieza como un drama familiar francés y termina como un poético relato japonés. Y resulta, por lo tanto, la síntesis perfecta para una filmografía que siempre ha pendulado entre lo europeo y lo asiático, a partir de la riqueza propia de una sensibilidad escindida entre el lugar de origen y el de adopción.

Codirigida con el aquí también actor Hippolyte Girardot, Yuki & Nina arranca como una (otra) crónica de la crisis y separación de un matrimonio, en este caso entre un francés (el propio Girardot) y una japonesa (Tsuyu), narrado desde la perspectiva y de las sensaciones más profundas de Yuki (Noë Sampy), la única hija de la pareja. Con sus nueve años, la protagonista observa y sufre los hechos, mientras pasa casi todo el tiempo en compañía de su amiga Nina (Arielle Moutel), también hija de divorciados. El problema es que su madre está a punto de viajar para radicarse nuevamente en Japón y ella no quiere acompañarla.

Suwa escapa a los excesos y subrayados melodramáticos, y también a la demagogia tan habitual en los relatos contados desde el punto de vista infantil (las dos chicas, de todas maneras, son encantadoras). El creador de joyas como 2 Duo, M/Other, H Story y Una pareja perfecta sortea las obviedades y se concentra con sutileza en los detalles, las pequeñas observaciones, los climas y las contradicciones íntimas de sus personajes. La primera parte de la película no está nada mal, pero se trata de una historia con cierto déjà vu. Sin embargo, cuando el film parece transitar por caminos correctos y hasta algo previsibles, Suwa da un sorprendente giro narrativo y estilístico con una larga, fascinante y mágica caminata por el bosque, una elipsis, una epifanía y una resolución inesperada que le otorgan al film no sólo una veta más propia del cine japonés sino además una dimensión artística mucho mayor, muy ligada a lo mejor de la obra de Naomi Kawase. Una pequeña joya que se estrenó en la Quincena de Realizadores del último Cannes y cuya sola inclusión engalana la programación de cualquier festival.



Nobuhiro Suwa / Hippolyte Girardot




Nobuhiro Suwa Nació en Hiroshima, Japón, en 1960, y estudió en la Univerdad Zokei de Tokio. Dirigió varios documentales televisivos, los largometrajes 2/Duo (1997), M/Other (1999), H/Story (2001), Una pareja perfecta (2005), y el segmento “Place des Victoires” de Paris, je t’aime (2006).

Hippolyte Girardot Nacido en Boulogne-Billancourt, Francia, en 1955, empezó a actuar en Le Destin de Juliette (1983) de Aline Issermann, y luego trabajó en películas de Jean-Luc Godard, Olivier Assayas, Arnaud Desplechin, Hou Hsiao-hsien y Amos Gitaï, entre muchos otros. Yuki & Nina es su debut como guionista y director



por Aníbal Perotti

Distancia. Hippolyte Girardot, un actor acostumbrado a películas de directores exigentes como Godard o Desplechin, asume por primera vez el papel de realizador junto a Nobuhiro Suwa, uno de los más grandes cineastas japoneses en actividad. El encuentro se presenta particularmente atractivo, pero el resultado de la asociación entre los dos talentos resulta decepcionante. Durante casi una hora, Yuki y Nina se asemeja a una mala caricatura de las películas del nipón, lejos de la gracia y la precisión de M/Other o de Una pareja perfecta. Si bien están presentes sus característicos planos fijos donde los protagonistas se enfrentan, desaparecen fuera de campo, regresan y se vuelven a enfrentar, el dispositivo es demasiado visible y poco natural. Yuki y Nina es una película dual, a menudo torpe y especialmente malograda en la primera hora, cuando la puesta en escena realista de Suwa luce forzada. Sólo las últimas secuencias permiten elevar el nivel de una obra que parece contaminada por la incomprensión entre dos autores.

La película adopta el punto de vista de una niña mestiza de nueve años que sufre la separación de su madre japonesa y su padre francés (interpretado por el mismo Girardot). A pesar de sus reticencias y de su voluntad ingenua por hacer reaparecer el amor entre sus progenitores, la pequeña se ve obligada a seguir a su madre a Japón. Pero cuando todo parece encaminado, Yuki decide huir con Nina, su mejor amiga. La separación es un tema recurrente en la obra de Suwa, que en esta ocasión se ve afectado por el tono de algunas actuaciones y subrayado por la difícil convivencia entre distintas culturas. El otro gran problema de la película es la dirección de actores, la interpretación del dúo de protagonistas adultos no refleja con sutileza el choque de una separación. La actuación excéntrica de Tsuyu Shimizu atenta contra el verosímil de la primera parte de la película y estropea escenas cruciales. Hippolyte Girardot se muestra incómodo, como si no se acostumbrara a estar delante y detrás de cámara. Nobuhiro Suwa reivindica constantemente su compromiso con un determinado realismo, pero Yuki y Nina suena extrañamente falsa.

En la última media hora, las ideas de puesta en escena de Girardot permiten que la película tome una dimensión inesperada. En su fuga, Yuki se pierde en una fascinante caminata por el bosque que establece un vínculo entre el presente y el futuro, entre su vida francesa y su traslado a Japón. Una suerte de viaje espacio-temporal con el que por fin la película despega y se torna interesante gracias a una atmósfera fantástica que nos sumerge en el subconsciente de la niña. El giro narrativo inscribe la violencia de la ruptura en el centro del relato sin mostrarla. La estética del tramo final y la inesperada resolución se encuentran muy alejadas del universo de Suwa, sin embargo dejan ver la atracción de Girardot por la cultura japonesa. El bosque es un fuerte símbolo del universo nipón, un laberinto misterioso, secreto y poblado de fantasmas que resulta ideal para expresar el desconcierto de la pequeña Yuki. Sin embargo, esta mágica balada final no alcanza a ocultar las dificultades de la película, que son el resultado de una dualidad demasiado fuerte y de la ausencia de alquimia entre dos personalidades con lenguajes diferentes. La falta de coherencia en algunos pasajes está justificada en parte por un montaje hecho a cuatro manos entre Japón y Francia. La separación que evoca Yuki y Nina es también la de dos cineastas que no pueden cohabitar plenamente, dos individuos en apariencia cercanos, pero cinematográficamente distantes.






Ficha tecnica


Francia, 2009
92´ / 35 mm / Color
Francés, Japonés


Dirección: Hippolyte Girardot, Nobuhiro Suwa
Guion: Hippolyte Girardot, Nobuhiro Suwa
Fotografia: Josée Deshaies
Escenografía: Laurence Briaud, Hisako Suwa
Direcció Artistica: Véronique Barnéoud, Emmanuel de Chauvigny,
China Suzuki
Sonido: Dominique Lacour, Raphaël Girardot
Montaje: Lily Margot, Doc Mateo
Producción: Kristina Larsen, Masa Sawada
CoProducción: Les Films du Lendemain
Interpretes: Noë Sampy, Arielle Moutel, Marilyne Canto,
Hippolyte Girardot, Tsuyu Shimizu

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