Julio Diz

Mi foto
Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Maestros del terror: Boris Karloff

BORIS KARLOFF (1887-1969)

Legendario intérprete del cine de terror, William Henry Pratt (nombre real de Boris Karloff) nació el 23 de noviembre de 1887 en Camberwell, Londres
(Inglaterra), en el seno de una familia numerosa, siendo el más joven de ocho hermanos.




Muy aficionado al teatro, Karloff abandonó la carrera diplomática para la que se estaba preparando (su padre era diplomático en la capital inglesa), y se marchó a Canadá a los 21 años para intentar buscar fortuna en el mundo de la interpretación.

En Ontario se unió a una compañía teatral, momento que aprovechó para cambiar su nombre real por el de Boris Karloff. Para sufragar los gastos más cotidianos Karloff comenzaría también a trabajar de bracero en una granja, mientras poco a poco iba afianzándose como actor teatral, generalmente interpretando papeles secundarios, girando por diversas compañías por todo el territorio norteamericano.
En 1916 logró debutar en el cine como figurante en "The dumb girl of Portici", una película protagonizada por Anna Paulova y Rupert Julian.

Durante un tiempo no tuvo suerte como intérprete y estuvo sin encontrar trabajo ni en el cine ni en el teatro.
Halló finalmente un puesto de camionero que compaginó con breves apariciones en películas de la Universal. Durante la época del cine mudo, Boris Karloff intervino en numerosos títulos, siempre como secundario, siendo una de sus películas más destacadas la versión de "El último de los mohicanos" (1920), dirigida por Clarence
Brown y Maurice Tourneur.

La llegada del cine sonoro sería un punto a favor de Karloff. Aunque ahora mismo y visto los personajes que lo caracterizan en su filmografía
más básica, puede ser contemplado como un hombre tosco y temible, Boris era todo lo contrario: afable, simpático, cordial y muy culto, refinado y profundo en la modulación de su expresión oral, lo que facilitó su asentamiento en papeles de más
cuerpo a comienzos de los años 30.


Su recordado papel de Frankenstein

Su debut en el cine hablado fue con "The Unholy Night" (1929), un film dirigido por Lionel Barrymore. Con la película de Howard Hawks, "El Código Penal" (1931),
Boris Karloff perdió el anonimato entre el público. El mismo año de "El Código Penal", un actor de origen húngaro llamado Bela Lugosi había conseguido el
superestrellato personificando al Conde Drácula en una película dirigida por Tod Browning para los estudios Universal.

El éxito del film provocó la recuperación de mitos literarios y legendarios de terror por parte del famoso estudio. James Whale quería filmar una
adaptación de la novela de Mary Shelley, "Frankenstein" (1931), y deseaba a Bela Lugosi para el papel de monstruo.
Lugosi rechazó el papel alegando que no le interesaba aparecer sin diálogos y totalmente maquillado, ya que no le reconocerían sus fans. Whale pensó en Karloff, que aceptó sin dudarlo poniéndose en manos del experto en maquillaje Jack
Pierce.

El arte de Pierce, la impresionante creación de Boris Karloff y la realización de Whale consumaron una obra maestra que hizo de Karloff uno de los rostros más populares de los años 30 dentro del género de terror y actor fetiche para la
Universal.

La década resulto memorable para Boris dentro y fuera del cine terrorífico. "Sed de escándalo" (1931) de Mervyn Leroy, "Scarface" (1932) de Howard Hawks, "La máscara de Fu-Manchú" (1932) de Charles Brabin, "La Momia" (1932) de Karl Freund, "El caserón de las sombras" (1932) de James Whale, "El gato negro" (1934) de Edward G. Ulmer, "La Patrulla Perdida" (1934) de John Ford, "La casa de los Rothschild" (1934) de Alfred Werker, "Horror en el cuarto negro" (1935) de Roy William Neill, "La novia de Frankenstein" (1935) de James Whale, "El Cuervo" (1935) de Lew Landers, "Charlie Chan At The Opera" (1936) de H. Bruce Humberstone, "El hombre que trocó su mente" (1936) de Robert Stevenson, "Los muertos andan" (1936) de Michael Curtiz, "Son of
Frankenstein" (1939) de Rowland V. Lee o las entrañables (aunque irregulares) películas de Mr. Wong son algunos de los títulos más importantes que Boris Karloff
protagonizó en los años 30.

Con Bela Lugosi hizo pareja en diversos films en este decenio: "El gato negro" (1934), "El cuervo" (1935), "El poder invisible" (1936) y "Son of Frankenstein" (1939).
Posteriormente coincidirían de nuevo en "Black Friday" (1940),"El castillo de los misterios" (1940) y "The Body Snatcher" (1945).

Respecto a su vida amorosa, por esa época las parejas sentimentales en la vida marital de Karloff ya habían sido cuatro: Olive Wilton, Montana Laurena Williams,
Helen Vivian Soule y Dorothy Stine. Con Stine tuvo a su única hija, a la que llamó Sarah. En 1946 encontró la estabilidad al lado de Evelyn Helmore.

En los años 40, 50 y 60, Boris Karloff continuó trabajando a destajo, tanto en el teatro (donde estrenó "Arsenic and old lace"), como en el cine y la televisión.
Muchas producciones de esa época eran de bajo presupuesto lo que no impidió que se convirtieran en estimables trabajos. Sus mejores títulos fueron "La zíngara y los monstruos" (1944) de Erle C. Kenton, "La isla de los muertos" (1945) de Mark Robson, "The Body Snatcher" (1945), "Bedlam" (1946) de Mark Robson, los
tres últimos producidos por el gran Val Lewton, "La vida secreta de Walter Mitty" (1947) con Danny Kaye, "Los incoquistables" (1947) de Cecil B. De Mille, "El cuervo"
(1963) de Roger Corman, "The Terror" (1964), producido de nuevo por Roger Corman y "La comedia de los horrores" (1964) del magnífico Jacques Tourneur.

Por esa época no cesó de parodiarse a sí mismo en títulos cómicos, como los protagonizados al lado de la humorística pareja Abbot y Costello y también tuvo
tiempo para emplear su espléndida voz en films de animación para televisión como "How The Grinch Stole Christmas" (1965).

Boris Karloff siguió trabajando hasta poco antes de su fallecimiento, despidiendo su impresionante trayectoria artística con la mediocre película "Invasión Siniestra".

Karloff nos dejaba, a causa de un enfisema pulmonar, el 2 de febrero de 1969. Tenía 81 años.



Fuente: Aloha Criticón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario