Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Estrellas en el cielo: James Whitmore

Un rostro muy habitual del cine bélico

Por JAVIER MEMBA

Si la versatilidad cuenta entre los méritos de un actor de reparto, James Whitmore fue grande como pocos. El popular intérprete de Hollywood falleció el viernes a consecuencia de un cáncer de pulmón.
El espectro de personajes que encarnó entre el altivo chimpancé que presidía la asamblea de El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968) y el presidente Theodore Roosevelt de Bully (Peter H. Hunt, 1975) es tan amplio, que tienen cabida en él tanto el estafador triste de La jungla de asfalto (John Huston, 1950) como el policía abrumado por los delitos cometidos por su hijo en Brigada homicida (Don Siegel, 1968).


Entre presidentes y sargentos -su creación de Truman en Give'em Hell, Harry (Steve Binder, 1975) fue merecedora de una nominación al Oscar-, Whitmore deja en sus seis décadas de actividad profesional toda una galería de tipos memorables.

Nacido en White Plains (Nueva York) en 1921, cursó estudios en la Amherst Central High School antes de ingresar en Yale. Se dice que en aquel campus perteneció a los Skull and Bones, una de las logias universitarias que han dado más prohombres a Estados Unidos. Sin embargo, habría de ejercer una mayor influencia el futuro de Whitmore su servicio en los Marines durante la Segunda Guerra Mundial. Ya acabado el conflicto, se subió por primera vez a los escenarios de Broadway. Su creación del sargento de Command Decision, un drama de William Wister Haines que fue estrenado en 1948, le valió a Whitmore un Premio Tony.

La admiración despertada en Broadway no tardó en catapultarle a Hollywood. Sus comienzos en el cine no pudieron ser más esplendorosos. Tras debutar en la gran pantalla dando vida al George Pappas de Relato criminal, una maravilla dirigida por el gran Joseph H. Lewis en 1949, Whitmore -a buen seguro recordando a los suboficiales que conoció en los Marines- dio vida a un sargento que mascaba tabaco falto de munición y, con los pies congelados, se enfrentaba a los panzers alemanes defendiendo Bélgica: el Kinnie de Fuego en la nieve (1949). Debida al talento del gran William Wellman, fue aquélla una de las mejores cintas bélicas que se recuerdan.De hecho, habría de dar un nuevo rumbo al género, además de valerle a Whitmore un Globo de Oro.

No obstante, ya en los años 50, la filmografía del actor discurrió entre algunos de los mejores títulos de la ciencia ficción -fue el sargento Ben Peterson de La humanidad en peligro (Gordon Douglas, 1954)- y el musical -cumple evocarle como el Andrew Carnes de Oklahoma (Fred Zinnemann, 1955)-. Sin olvidar sus siguientes aportaciones al bélico en Más allá de las lágrimas (Raoul Walsh, 1955) o al western en La última frontera (Anthony Mann, 1956).

Corpulento y simpático, constante en sus afanes pese a las inquietudes que agobiaban a sus personajes, James Whitmore fue un verdadero actor de carácter que llegó a colaborar incluso con Igmar Bergman, encarnando al predicador de El huevo de la serpiente (1977).

Su carrera televisiva, que se prolonga desde comienzos de los años 50 hasta un episodio de CSI emitido en 2007, fue merecedora de un Emmy en 2002 por su trabajo en The practice. Con anterioridad, participó en series tan destacadas como Bonanza, El virginiano o Los invasores.

James Whitmore, actor, nació en 1921 en White Plains (Nueva York, EEUU) y murió en California el 6 de febrero de 2009.



Su recordado papel en "El planeta de los simios"

James Whitmore nos ha dejado

10 de Febrero de 2009

En ‘Crimen en las calles’ de Don Siegel, John Cassavettes daba vida
a uno de esos chicos con futuro prometedor que echan su vida a
perder yendo por el sendero de la delincuencia, mientras un adulto
preocupado por él intenta encauzarle por el buen camino. James
Whitmore daba vida a ese personaje en una de las películas que más
me han impresionado.

Eterno secundario, comenzó su andadura en la
magistral ‘Relato criminal’ de Joseph H. Lewis, cinta de cine negro,
género en el que Whitmore hizo muchas interpretaciones, siempre en
roles secundarios (‘La jungla de asfalto’ de Huston es un ejemplo).
También protagonizó el clásico de Sci-Fi de Gordon Douglas, ‘La
humanidad en peligro’, inolvidable cinta en la que unas hormigas
gigantes amenazan la existencia del ser humano.

A mediados de los 50 compaginó sus trabajos cinematográficos con sus
incursiones (cada vez más asiduas) en el mundo televisivo. En 1994
tuvo un papel en un film muy admirado, "Sueños de libertad"(¿quién no
se acuerda de Brooks Hatlen en libertad dando de comer a unas
palomas mientras echa de menos a su pájaro?). Su peculiar rostro,
lleno de arrugas incluso en su juventud, es de los que no se
olvidan, emanando humanidad y sencillez en todo momento.
Whitmore murió el pasado 6 de Febrero en Malibú (California) debido
a un cáncer de pulmón. Tenía 78 años.
Hasta siempre James.

Fuente: Blog de Cine

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