Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

lunes, 29 de julio de 2013

Apuntes del 27: Puerta de hierro.


 

Puerta de Hierro – el exilio de Perón, de Victor Laplace y Dieguillo Fernandez.

No es la primera vez que se lleva a la pantalla grande la vida del ex presidente y General
Juan Domingo Perón. Sin embargo, con Puerta de Hierro, el Exilio de Perón, el actor y
director Victor Laplace, junto a Dieguillo Fernández, tratan de iluminar un periodo
misterioso y no demasiado difundido sobre la historia de una figura mítica de la política
nacional.

“Quisimos mostrar al hombre, a ese hombre que es una figura histórica”, declara
Laplace. “Fuimos a la intimidad. Humanizar es un verbo complicado, la humanidad del    
General Perón es una práctica de su política, también. Vale la pena recordar que el
peronismo es un sentimiento, como tantos han dicho con la intención de denigrarlo.
En algún sentido, lo que pretendimos fue hacer evidente la parte “privada”
de ese sentimiento”.

“La vida de un hombre es realidad”, agrega Fernández. “La vida de Perón es un tema
que me ha interesado desde mucho antes de hacer esta película, por lo cual me considero
un lector muy documentado en la materia… además de vivir en un país que respira y
transpira Peronismo. “El período que abordamos no es de los más documentados.
En el guión se trabajaron con todos los textos disponibles. Pero el corazón del relato
no estaba vinculado a dar una respuesta de reconstrucción histórica, sino a generar
una pregunta: ¿Cómo muchos de los sucesos de público conocimiento de la
historia argentina entre 1955 y 1972, de los cuales Perón era protagonista aún
en la distancia, atravesaban su vida privada como hombre, en el exilio?







¿En qué material se inspiraron  para recrear los años que Juan Domingo Perón
vivió en Puerta de Hierro?

V: Por nuestras mesas de trabajo se apilaron una importante cantidad de libros que
leímos y releímos: todos los textos del General Perón, los libros de Larraqui, el de
Chávez sobre las chistes de Perón, el de Horacio González, los de Bonasso y los
de Potash, por supuesto la correspondencia Perón – Cooke, los reportajes a Perón
de Tomás Eloy Martínez, y las películas de Solanas y Getino. También Sinfonía de un
sentimiento, y todo el cine de Leonardo Favio estuvieron en nuestro corazón, ojalá nos
haya inspirado de alguna manera. Pero todas esas lecturas fueron referidas a nuestra
experiencia, nuestra memoria, y los testimonios de tantos compañeros con los
que hablamos en estos años. Y una manera de poner en la película nuestra memoria
y nuestra experiencia fue precisamente lo que “ficcionalizamos”. Imaginamos
sueños y evocaciones de Perón.

D: Nuestro desafío era mostrar al hombre detrás del "mito". Y hacia allí fuimos,
documentados, asesorados, leídos, pero sobretodo apasionados, convencidos de que
al encontrar a Juan Domingo, encontraríamos algunas de las respuestas a los múltiples
interrogantes que muchos argentinos (peronistas y no peronistas) interesados en los
vaivenes políticos del país nos hemos planteado alguna vez. La película dirá si
lo hemos conseguido.

¿Qué desafíos a nivel de producción y reconstrucción histórica les presentó
Puerta de Hierro?

V: Los bombardeos del 55, la reconstrucción de la cañonera en el puerto de Buenos Aires,
el viaje del fallido retorno del 62, el cuidado de los objetos de época. Un trabajo actoral
que sea una creación y que pudiera sintetizar al mismo tiempo la referencia a los
personajes reales. En esa búsqueda, también tuvimos algunos logros adicionales: filmar
en la casa de San Vicente, Puerta de Hierro fue construida a su imagen, significó crear un
evento actual.

D: Todos los desafíos. Filmar "época" es complejo, costoso, y condiciona muchos
factores de producción, que exceden la dirección de arte propiamente dicha. En este    
caso, tanto Víctor en su rol de Productor General, como Cecilia Diez y Luís Sartor
(productores ejecutivos), y Adriana Maestri (Directora de Arte) desarrollaron un
Diseño de Producción que permitió con los recursos (siempre limitados) de una
producción nacional, obtener una factura visual de altísima calidad, de la cual
estamos muy orgullosos.

¿En qué forma creen que los años que el General Perón vivió en Puerta de
Hierro terminaron transformando su carácter?

V: Un carácter es un destino. Quizás la expulsión del general en 1955 fue una
intervención en su destino y en el destino de las causas populares en la Argentina,
pero su carácter retomó el rumbo, como la lealtad del pueblo resistió. Al iniciar en la    
película el camino del exilio, Perón dice: “mi trabajo ahora es volver”. Sobre el final,
este trabajo llega a su fin: el tango Volver anuncia el regreso a la patria. Puerta de Hierro
termina en la madrugada del 9 de octubre de 1972.

D: "Es más fácil variar el curso de un río, que el carácter de un hombre", le dice
a Perón su médico y amigo, el Dr. Puigvert (Federico Luppi), cerca del final de la    
película. No se si su carácter se "transformó" en esos años, que fueron muy duros
para él. Tal vez en lo íntimo impactaron de un modo distinto que en lo político.
Perón era un hombre de ideas muy claras y a la vez mucho más reflexivo de lo que
imaginario popular cree. Posiblemente el impacto del prolongado exilio haya calado
hondo en su ser… nunca lo sabremos con certeza. Pero lo que sí sabemos con
certeza es el impacto que provocó en la vida política del país la absurda proscripción
del peronismo, y la ausencia de su líder durante casi 18 años, y eso no debemos
olvidarlo.
    
 Fuente: www.mardelplatafilmfest.com

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