Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

jueves, 11 de marzo de 2010

CinemaRock: La canción es la misma.

Film de Led Zeppelin: "La Canción es la Misma"


A mediados de los '70 el mundo rock comenzó a tener la rara oportunidad que se daba por entonces de apreciar ciertos gigantes del género a través de la pantalla grande. En pleno apogeo de su carrera, Led Zeppelin salió al frente con su película "The Song Remains the Same" ("La Canción es la Misma") que recoge un concierto en el Madison Square Garden de Nueva York.

Tiempo después la película llegó a los cines argentinos. Y si bien Zeppelin nunca integró mi lista de predilectos (aunque hay que reconocer que tienen unos temazos fatales) allá fui. Lo que sigue transcribe mi experiencia con el gran Zepp frente a la pantalla panorámica. Otra que YouTube...



La Espectacularidad es la Misma

No es difícil imaginar lo que puede ser Led Zeppelin arriba de un escenario, aún cuando no se lo haya vista nunca.

Son ya conocidas las actuaciones estudiadas del cantante Robert Plant, que pone caritas sensuales y mira inquisitoriamente a la audiencia, sacudiendo al compás de la música su frondosa cabellera enrulada, bailoteando agitadamente, luciendo ajustados jeans ceñidos al cuerpo y su cami-saco con los botones desprendidos... Siempre es lo mismo: aún cuando canta, gesticulando con la cara y las manos, besando y/o acariciando el micrófono... Indudablemente es el punto de atracción y meta obligada de cualquier cámara cinematográfica que se entretenga en captar "la magia Zepp".



Pero no hay que descuidarse: muy cerca de allí hay todo un hombre orquesta: es el guitarrista Jimmy Page, empuñando una Gibson Les Paul o la SG de doble diapasón; no importa: Jimmy sigue siendo virtuoso en cualquiera de ellas. Impecablemente vestido, luce generalmente en el centro del escenario, aunque casi siempre está en continuo movimiento, paseándose aquí y allá con su Gibson a cuestas y arrancándole los sonidos que se le ocurren... hasta con un arco de violín! Categóricamente puede afirmarse que es un fenómeno de la guitarra, y dueño y señor de cualquier mango de seis o doce cuerdas.

Un poco más allá se encuentra una usina percusiva alimentada con la energía que emana del batero John Bonham, otro privilegiado. Una Ludwig transparente, un gong de tamaño mediano, un par de palillos y también una maestría de excepción es lo que "Bonzo" utiliza para hacer derrumbar el Madison Square Garden cuando realiza uno de sus tantos solos... Y el Madison estalla cuando a "Bonzo" se le ocurre seguir tocando sin los palillos: ataca los tambores con las manos! Cosa de locos.



Notoriamente alejado de tal despliegue alucinante de vigor y potencia está el bajista y tecladista John Paul Jones, sólo limitado a su condición de instrumentista serio, sobrio y tenaz, características que pintan al músico probablemente más talentoso de Zeppelin. El lucimiento escénico queda exclusivamente en manos del trío Page-Plant-Bonham; para Jones, lo único que prima es la música.

Todo esto se ve al detalle en "La Canción es la Misma", película de 1976 que permite apreciar la magnificencia de un grupo archifamoso como lo es Led Zeppelin arriba de un escenario. La duración del film se ve prolongada -casi excesivamente, quizás- por una secuencia de imágenes que muestran lo que es y hace cada miembro del grupo cuando no actúa ni ensaya ni graba. Y es así como puede descubrirse que la debilidad de Page son las ciencias ocultas y la brujería, la de Bonham la velocidad... Es una idea vendible aunque no demasiado bien materializada, a pesar de escenas y pasajes excelentemente concebidos y tomados.

En suma: "La Canción es la Misma" es una película común, pero al menos conforma y brinda un espectáculo totalmente alejado de pretendidos engendros que se hicieron sobre este tipo de films. Los que deseen asistir a un show protagonizado por Led Zeppelin encontrarán en "La Canción es la Misma" un resultado satisfactorio y placentero.



Fuente: bitacorock.blogspot.com

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