Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Apuntes del 27: El muerto y ser feliz.



EL MUERTO Y SER FELIZ, ABRE EL FESTIVAL




Una película de carreteras, perros y pistolas

"El muerto y ser feliz es un pretexto para irnos con Pepe Sacristán por Argentina, meternos en un coche desde Buenos Aires a Bolivia y, juntos, vivir una novela de caballería moderna en la que, como en todas las películas de carretera, la velocidad será proporcional al olvido y la lentitud al recuerdo". Javier Rebollo

Comenzamos a palpitar el Festival. Y la película de Apertura -que también formará parte de la Competencia Internacional- es la mejor opción para hacerlo. Más aún, cuando la promesa es una comedia negra que nos llevará de las narices por un paisaje conocido, que redescubriremos de la mano de José Sacristán, en la piel de un viejo asesino a sueldo en una dicotómica búsqueda-huida de la muerte. El muerto y ser feliz, es la nueva película del director español Javier Rebollo, que promete, a partir de su particular mirada, una historia que hace foco justamente en el camino, en el andar constante de un hombre que ha coqueteado en el pasado con las muertes ajenas y que, finalmente, ve en el futuro cercano la cita obligada con la suya propia.




Protagonizada por José Sacristán y Roxana Blanco, esta coproducción hispano-franco-argentina, se presenta desde su título como una contradicción, condimento esencial de la vida, en la que cada paso no es huida, sino cercanía hacia el próximo destino. Es el acecho de la muerte lo que mueve a Santos a escaparse de su cama de hospital en Buenos Aires, a subirse a su corcel -un viejo Chevrolet verde- y a encontrar en ese desandar, como en toda novela de caballería, a una mujer que será su fiel escudero en esa inquietante encrucijada en la que un hombre, sin armaduras, le hace frente finalmente a su destino.

Javier Rebollo, director de Lo que se de Lola -2006- y La mujer sin piano -2009-, vuelve con ese mismo tono extraño, a infundir atmósferas crudas e inquietantes, con personajes contradictorios y exquisitamente erigidos, en un relato basado en la literatura de Juan Carlos Onetti y Miguel de Cervantes. Filmada casi en su totalidad en Argentina (pasando por Buenos Aires, Córdoba, Rosario, San Miguel de Tucumán, Salta y Jujuy) y también en Barcelona, El muerto y ser feliz es un excelente puntapié inicial para esta nueva edición del Festival.

Sinopsis

Esta es la historia de un español en Argentina que un día toma conciencia, en la última planta de un hospital de Buenos Aires, de que se muere. Este hombre, viendo que se le acaba el tiempo, se escapa del hospital y emprende una fuga hacia el norte atravesando Argentina. Este proyecto de muerto sabe que cualquier carretera lleva al mundo entero, que no importa el destino, solo el movimiento y la sensación de no detenerse nunca, de dejar atrás la vida que hasta ese momento había llevado. Una vida que, por su oficio especializado, había estado siempre muy cerca de la muerte. Por eso, como un profesional, avanza con tranquilidad hacia ella, mientras, a la vez, huye por carreteras secundarias en un largo vagabundeo que tiene algo de moderna novela de caballerías. Una mujer que ha encontrado en la carretera será su escudero en este movimiento contrario de huir de la muerte corriendo hacia ella. Esta película es la historia de un asesino a sueldo que no asesina. Una historia de pistolas que no disparan, de perros y carretera.



Fuente: Fuente: Portal oficial del 27 Festival de cine de Mar del Plata, http://www.mardelplatafilmfest.com/

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