Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

sábado, 14 de agosto de 2010

Cineastas de hoy: Ana Katz, miradas desde la orilla.

Por Ana Laura Pérez

Reconocible por su humor, Ana Katz tiene 30 años y una carrera prestigiosa como actriz y cineasta. En su última película, “La novia errante”, actúa con su pareja, el uruguayo Daniel Hendler.

“Venís a ver a Ana? Pasá. Te está esperando.” El franquea el paso con el gesto tímido de las personas que se saben conocidas por los desconocidos. Cierra la puerta y sale abrigado al paisaje invernal de Parque Centenario. Su mujer espera al pie de la escalera donde nace el pasillo encajonado de ese PH. Tiene un suéter negro sobre una pollera amplia y negra. Y botas. Y el pelo enrulado suelto, todavía húmedo.

El interior del departamento es indiferente al frío y la vorágine matinal que envuelve irremediablemente la vecindad de los hospitales. El sol entra por las antiguas puertas de vidrio y embellece ese living simple, de piso de madera y techos inalcanzables. Una tele, un sillón, una guitarra, libros… Alguna vez, ese lugar fue la sala de estar de la familia Lujine, escenografía de su opera prima, (El juego de la silla, 2003, que escribió, actuó y dirigió). Ana Katz dice que entregaría su cadáver antes de volver a sacrificar su hogar ante el altar del cine independiente. Sin embargo, esa “película de guerrilla” que peleó durante año, le prodigó reconocimiento y llevó la línea del horizonte más allá de esas paredes gruesas, típicas de las viejas construcciones.

En comparación con aquella película de ácido costumbrismo, (reconocible también en “Lucro cesante”, su obra teatral en cartel por tercer año consecutivo en el Abasto Social Club), “La novia errante” se hizo rápido: apenas año y medio. Y rápido recoge los primeros reconocimientos: fue seleccionada para la sección Cine en Construcción del Festival de San Sebastián. “Me cuesta creer que las cosas vayan saliendo con facilidad. Para mi tiene que ver con algo que me causa mucho placer y es tener un grupo con el que trabajar en confianza”.

Ese grupo incluye amigos, su hermano siete años menor, colaborador artístico y asistente de dirección, y ahora su novio, el actor uruguayo Daniel Hendler. Sin embargo, desmiente comparaciones con la forma de trabajo en familia de Pablo Trapero, de quien fue asistente de dirección en “Mundo grúa”.





“Es diferente trabajar con un tío que con un novio, Desde que nos conocimos, con Daniel siempre hubo un interés de compartir las cosas que nos gustan del otro. A veces es un proyecto concreto y otras es leer lo que el otro hace. Podemos ver películas, ir al teatro, hablar… compartir un proyecto es natural porque nos fascina esto que elegimos”.

En continuado: novio en la ficción, novio de la realidad. Es ese que sale y saluda sabiendo que esa persona que él no conoce lo conoce a él. Actor fetiche de Daniel Burman (El abrazo partido, Derecho de familia, entre otras), después de 11 películas, el uruguayo es uno más de la marquesina fílmica local.

Ella había actuado se un corto que él hizo y él participó en otro que ella filmó para Sedal. Ya habían trabajado juntos en “Whisky”, la película uruguaya, pero esta vez, ambos protagonizan un largo escrito y dirigido por ella.

Todavía circula por Mar de las Pampas la orgullosa referencia a la filmación, que eleva al balneario por sobre el cliché spa.

Resumen: “La película cuenta los seis días posteriores a una separación, camino a la Costa Atlántica. El festejo de un aniversario termina cuando él se queda en medio de la ruta y ella sigue, a la deriva. La novia está embanderada en el abandono, no se vuelve, decide quedarse para sufrir desde ahí”.





No es un desafío a la suerte. Ana Katz argumenta que se animó a filmar una ruptura con su pareja justamente porque estaban lejos de eso: “Ya con el guión muy avanzado, lo miré y le dije: ¡Es él!”.

Y él sólo esperaba que se lo propusiera. “Empezamos a trabajar sobre la escena con un coach actoral y nos reíamos mucho porque había mecanismos que nos reconocíamos a la perfección”.

RAZAS

“Una pareja que no discute pertenece a otra raza. Yo discuto. Y además soy una persona que me afecto y me fascino. Siempre estoy emocionalmente muy comprometida con las cosas. Por eso me parecen marchitas las parejas con una comunicación… poco viva.”

Trascendió que durante la filmación (¿exorcismo privado?) Daniel le propuso casamiento. No dará ella ningún detalle, atenta al alma sensible de los actores que tan bien conoce: “Nada religioso”, concede como único dato.

Con “La novia errante”, Katz empieza a explorar el terreno amoroso. Cinematografía de aventura contra los supuestos del género: “Me fascina la fragilidad del amor. Las películas hablan de la armonía, la felicidad que produce el amor, pero no de la inseguridad, la alteración y el desequilibrio que provoca”.





Si la pensó, la escribió y la dirigió, ¿por qué actuarla? “Di muchas vueltas. Pero me resultaba muy atractivo encarnar a esa mujer equivocada, su regodeo en el sufrimiento. Si hacía un pase de mando me parecía que no se iba a contar algo muy particular y genuino que tenía que aparecer”.

No hay un rol que se imponga a los otros. “Es raro porque hay una presión para que una elija ¿Qué preferís? ¿Mamá o papá? En un momento de mi vida dejé de andar cuestionándomelo. Hay proyectos en los que me gusta más una cosa y en otros, otra”.

La próxima película tiene título y fecha de filmación para el verano de 2007. Composición título “Bienestar”. “Se centra en una pareja de unos 65 años, de ésas que suelen nombrarse siempre juntas –Luis y Nena, así- que van a vivir a un barrio privado buscando sosiego”. Pero la calma es esquiva. “Pasado el período de la fascinación con las actividades y el entorno empiezan a ocurrir hechos extraños. De las casas desaparecen electrodomésticos que después aparecen enterrados”.

Entre la ciencia ficción y –otra vez- el humor, la crítica. “La película explora la desesperación tan común hoy por preservarse del desastre: todo el mundo come sano, ubica los muebles para favorecer la circulación de la energía, quiere estar saludable y vivir muchos años”.





Con varios premios ya ganados (entre ellos el Work in progress del último Festival de Cine Independiente de Buenos Aires), “Bienestar” tiene ya un financiamiento acorde a una producción de mayor envergadura que las anteriores.

Teatro, cine, publicidad, ¿y televisión? “Por ahora no. Yo creo que en algún momento me puede gustar. Me divierte. Pero, a la vez, no tengo ningún apuro. Me imagino que debe ser cuestión de encontrar el proyecto indicado. Es muy difícil hacerle llegar a una persona un producto que no sea de la televisión. La gente se pierde la posibilidad de recibir materiales expresivos de los que podría estar muy cerca”.

No hace TV, pero miraba, “¡Pensar que antes una de Fellini era normal!” También programas tan normales antes como ahora: “Clave de sol de punta a punta y La familia Ingalls”. A ese drama bucólico (“la que no se acalambraba el estómago debajo del agua y se ahogaba, caía dentro de una mina”) adjudica su cercanía con el humor “que tiene que ver con la tragedia más rotunda”.

Y de lo que ahora mira, le interesan las excentricidades: “Vi un programa el otro día donde contaban de una pareja que inventó chiripás de colores para aves, que sirven para tenerlas sueltas en la casa sin que caguen…” Bizarría y humor: Le gusta Pettinato, fue fanática de Gasalla y de Chachachá y puede pasarse horas con los programas de debate religioso… “Tengo fascinación por observar y escuchar a la gente. Cuando actúo, lo que más me interesa es retratar algo que observé sobre alguna persona en particular. Yo me quedo maravillada, siempre, en frases, en razonamientos que, de golpe, son muy distintos del lugar común”.





¿Religión? Atea.

Padre de familia judía, madre de ascendencia española, ambos psicoanalistas y militantes de izquierda. “En un momento pensé en tomar la comunión y después me tentó ver a los chicos que iban a grupos judíos…”

Difícil que el chancho chifle. “Era absurdo, una cosa completamente ajena a mi educación.” Lo propio de la educación fueron los libros, las discusiones políticas (Cuentan que de chiquita me la pasaba preguntando ¿Qué era de izquierda y qué era de derecha?), las películas y varios colegios.

EDUCACION CON ESCALAS

De la primera escuela, una estatal de Almagro, el barrio donde vivió desde su nacimiento en 1975, la sacaron porque la los Katz le resultaba inaceptable la exacerbada liturgia militarista de la dictadura. “Recuerdo haber estado una hora entera de una clase con la cabeza apoyada en la mesa y la maestra caminando entre los bancos, controlando que nadie se levantara. Era la época de la Guerra de Malvinas, cuando te hacían esconder debajo del banco”.

De ahí pasó a otra estatal. Y aquí el problema fue la laxitud disciplinaria. “Como me la pasaba actuando me había comprado muy fácilmente a todos.”
Ultima escala: “Un colegio privado, completamente psicobolche, donde todos eran antipatiquísimos… había un cien por ciento de niños que se meaban en la cama y criticaban a los que teníamos muñecas.”

Así que el secundario lo decidió ella. Nacional Buenos Aires. “Me gustaba lo que todos criticaban: Vas a ser un número más. Perfecto.” Y así como en la primaria decidió su secundaria, en el Nacional tenía clarísimo que iba a inscribirse en la Universidad del Cine. Allí se graduó y enseñó durante varios años dirección cinematográfica.





Hacía mucho que estudiaba danza y teatro (con Julio Chávez, Helena Tritek y Ricardo Bartís) y escribía desde que había descifrado el alfabeto. Hay hábitos que no se cambian. Y si de chiquita se dormía con la lectura paterna de Robinson Crusoe, ahora es vehemente con la recomendación de los libros del chileno Roberto Bolaño.

Lee y escribe en su escritorio, la habitación contigua que inundan marejadas de papeles. O en Montevideo, donde los Katz-Hendler tienen una subsede. La pareja cruza el río con frecuencia desde que empezaron la relación, hace unos cinco años.

Se vieron por primera vez en una fiesta. Un amigo en común los sacó a ambos de los grupos en los que estaban: Quiero que se conozcan. Ella es, bla-bla-blá, hace tal cosa. El es bla-bla-blá, hace tal cosa. Una presentación así tenía pocas chances. Pero hubo repechaje. “Tenemos un origen gardeliano: nos volvimos a encontrar en un avión yendo a un festival en Toulouse. A partir de ahí yo fui la amiga argentina y él, el amigo uruguayo.”

La amistad terminó en noviazgo. Siguen yendo y viniendo, de una orilla a otra. Krompka, la perra, es la única que acusa la errancia.
De Montevideo le encanta el hablar de la gente. Y estar fuera del área de cobertura del celular, el mail, el teléfono…

Parece pautado en un guión: por el cuadro saturado de luz de la puerta pasa el novio. Ella le cuenta en voz alta que está hablando de lo bueno que tiene Montevideo. La contestación llega apagada.

Ana se ríe a carcajadas.

¡Nada!, dice ella, que él ha dicho.


Filmografía

Director:

Bienestar (anunciada)
Los Marziano (en postproducción)
Una novia errante (2006)
El fotógrafo (corto - 2005)
Despedida (corto - 2003)
El juego de la silla (2002)
Ojalá corriera viento (corto - 1999)
Pantera (corto - 1998)
Merengue (corto - 1995)

Guionista:

Los Marziano (en postproducción)
Una novia errante (2006)
Despedida (corto - 2003)
El juego de la silla (2002)
Ojalá corriera viento (corto - 1999)
Pantera (corto - 1998)

Intérprete:

Lengua materna (en postproducción)
Una novia errante (2006), Inés
Whisky (2003)
El juego de la silla (2002), Laura Lujine

Producción:

El juego de la silla (2002)

Asistente de Dirección:

Mundo grúa (1999)
Perrito (corto - 1999)
Astortango (no estrenada comercialmente - 1997)

Dirección de arte:

Ojalá corriera viento (corto - 1999)

Montaje:

Pantera (corto - 1998)



Fuente: Revista Viva, Diario Clarín
www.cinenacional.com

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