Julio Diz

Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

domingo, 20 de marzo de 2011

Revisitando clásicos: Casablanca, 1942, de Michael Curtiz.

Título Original: Casablanca
Estreno en Nueva York: 26 de noviembre de 1942
Duración: 102 min (1 h 42)
Idiomas: Inglés, francés, alemán
Productora: Warner Bros Pictures
Blanco y negro


Interpretes

Humphrey Bogart es Rick Blaine
Ingrid Bergman es Ilsa Lund
Paul Henreid es Victor Laszlo
Claude Rains es Capitán Renault
Conrad Veidt es Mayor Strasser
Sydney Greenstreet es Sr. Ferrari
Peter Lorre es Ugarte
SZ Sakall es Carl
Madeleine LeBeau es Yvonne
Dooley Wilson es Sam, el pianista
Joy Page es Annina Brandel
John Qualen es Berger
Leonid Kinskey es Sascha
Curt Bois es Carterista


Equipo técnico

Director: Michael Curtiz
Escritores: Murray Burnett, Joan Alison, Julio J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch
Productores: Charles K. Feldman
Música: Alex North
Imagen: Harry Stradling Sr.
Edición: David Weisbart
Dirección artística: Richard Day
Decoración: George James Hopkins
Vestuario: Orry-Kelly
Maquillaje: Perc Westmore
Efectos especiales: Lawrence W. Butler y Willard Van Enger

Por Julio Diz


La Historia

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos está esclavizada en Europa por el símbolo de la libertad. Lisboa es el puerto de embarque para el Nuevo Mundo y la esperanza. Pero el acceso directo a Portugal es prácticamente imposible y los que huyen de los nazis opresivos deben tomar una ruta indirecta. París, Marsella y el Mediterráneo a Oran. A partir de ahí, tienen que ganar Casablanca, Marruecos sin pasar por los españoles, los ferrocarriles, los automóviles o a pie. Allí, tienen los medios o el azar, la posibilidad de obtener su visado a Portugal y desde allí, ganar las Américas. Pero les toca la espera a los pobres desventurados en Casablanca durante días, semanas, meses ...

1942. el Mayor Strasser, un dignatario alemán líder llega en Casablanca (en la Francia no ocupada) para investigar el asesinato de dos emisarios nazis. Él le pidió su apoyo, la investigación y la asistencia del capitán Renault, el jefe de la policía local, unido al régimen de Vichy. Para Renault, la respuesta a este enigma se encuentra en Rick's (un café americano), celebrada por el estadounidense y antiguo opositor exiliado de los fascistas en Etiopía y España, Rick Blaine. Rick es el lugar para ir a una multitud cosmopolita y también sirve como un refugio para aquellos que quieren obtener los documentos necesarios para salir del país.

Plagado de un corazón roto, Rick se convirtió en un hombre desencantado y oportunista que está afectado a un destacamento completo en relación con la situación internacional. Muestra su total neutralidad desencadenando el tráfico en las obras o se niega a prestar asistencia para la captura de los asesinos nazis de los dos emisarios.

Una noche, Rick ve como un disidente político en su establecimiento a Victor Laszlo y su esposa Ilsa. Mientras que Víctor está aquí con el deseo de recuperar los documentos robados a los nazis asesinados, Ilsa pasa a ser la mujer que había conocido Rick antes de la ocupación de París por el Tercer Reich, la mujer que había amado tanto y que le había dejado sin ninguna explicación. Viejos recuerdos resurgen y llevan a Rick para restablecer el diálogo en la lucha contra el nazismo. Es compatible con Lazlo, el reconocido chef de la resistencia, que se escapó de un campo de concentración, para salir del país. Los sentimientos de Rick por Ilsa todavía están presentes y viceversa, pero Rick decide sacrificar el amor de su vida para hacerlos salir de los Estados Unidos en vez de quedarse con él. El Mayor Strasser fue asesinado por Rick mientras estaba furioso y acaba de descubrir que Laszlo voló a Lisboa. Obviamente, con la complicidad del capitán Renault, Rick decide contraatacar a los aliados ...


Nominaciones y premios

Oscar a la Mejor Película en 1943 (recibido por el productor Hal B. Wallis)
Oscar a mejor director Michael Curtiz (1943)
Oscar al mejor guión Julius J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch (1943)
Cinco nominaciones al Oscar (una nominación al mejor actor Humphrey Bogart, una nominación a mejor actor de reparto Claude Rains, una nominación a la mejor fotografía en blanco y negro de Arthur Edeson, una nominación a la Mejor Edición de Owen, y una nominación a la mejor música de Max Steiner.

Comentarios

La primera versión teatral en Francia de Casablanca: 23 de mayo de 1947.

Casablanca es la adaptación de la obra Todo el mundo viene a Rick. Escrita en 1938 por Murray Burnett y Joan Allison se inspira en una reunión de emigrantes que huyen de la nazis. Los derechos del libro son comprados por Warner Bros en 20 000 dólares, El precio más alto pagado por una obra de teatro inédita. Julius J. Wally Kline y Mackenzie Eneas comenzaron a trabajar en el guión antes de ser rápidamente reemplazados por Julio J. Epstein y Philip G. Epstein. Al Terminar el primer tercio del guión y sugerir a Claude Rains e Ingrid Bergman en el reparto. Humphrey Bogart ya había sido fijado para el proyecto. Unos días más tarde, los hermanos son asistidos por Howard Koch. El les da la dimensión política y moral de la película. El productor Hal B. Wallis busca mostrar la relación romántica entre sus dos principales intérpretes, para eso le envia a la script Casey Robinson la dimensión de la historia. El rodaje comienza a finales de mayo sin que el guión está terminado.


Film políticamente comprometido con el bando aliado, Casablanca fue lanzado por Warner. Desde los años treinta, el estudio fue muy abierto a las cuestiones sociales. Durante la guerra, Warner también estuvo muy involucrado.

El rodaje de Casablanca fue muy difícil. El guión fue escrito día a día con gran disgusto de los actores. Humphrey Bogart y Michael Curtiz luchaban a menudo. El actor también tuvo que sufrir la ira de su esposa, pensaba que tenía un romance con Ingrid Bergman.

Casablanca es la pelicula que permite a Humphrey Bogart, de 42 años, el acceso a la condición de estrella internacional. El actor abandona el papel de detective y mafioso que generalmente rueda para convertirse en héroe romántico.

En la puesta en marcha del proyecto Casablanca, Ann Sheridan y Ronald Reagan fueron anunciados como posibles interpretes de la película. La Warner sólo estaba tratando con estos dos actores cuyos nombres ya no estában circulando en la prensa. Para el papel de Rick, Humphrey Bogart se lo puso en contacto rápidamente. George Raft estaba muy interesado en el papel, pero nunca logró convencer a los estudios. Michele Morgan exigió $ 55 000 para el papel de Ilsa, pero Wallis se habia negado a pagar el dinero cuando podía tener a Ingrid Bergman por $ 25 000. Hedy Lamarr también habría sido contactada para este papel, pero ella estaba bajo contrato con MGM y no quería trabajar en un proyecto sin conocer el escenario completo por adelantado.


El guión se escribe todos los días en el momento del rodaje, el mismo no dice cuál de los dos hombres elegiran Ilsa al final. Desorientados por esta incertidumbre, Ingrid Bergman pidió una reunión con Michael Curtiz, buscando la respuesta al "juego entre los dos." Sólo dos semanas antes del final de la filmación se tomó la decisión final.

El film Casablanca no salió de Alemania durante la guerra. La película fue considerada por las autoridades como una obra de propaganda anti-nazi. Después de que terminó la guerra, Casablanca fue proyectada por último, en Alemania, pero con 20 minutos de cortes. Todas las referencias al nazismo y el carácter del Mayor Heinrich Strasser ha sido eliminado.

Michael Curtiz y Humphrey Bogart han hecho siete películas juntos.

Wallis habia pensado el personaje de Sam como un papel femenino. Hazel Scott, Lena Horne y Ella Fitzgerald eran posibles "Sam".


Paul Henreid tomó en contra de su voluntad el papel de Victor Lazlo por Selznick International con la que estaba obligado por contrato. El actor estaba preocupado de que este papel secundario dramático podía romper su carrera como galán romántico.

El pianista Sam está interpretado por Dooley Wilson. La especialidad de este actor afro-americano, sin embargo, fue la batería. En Casablanca, pretende tocar el piano. El actor copia los movimientos de la mano de Elliot Carpenter, quien interpretó la música real detrás de una cortina.

Warner Brothers tenía la intención de utilizar la canción principal del Partido Nazi, "Horst Wessel" antes de encontrarse con las cuestiones de derechos. El estudio ha decidido finalmente conformarse con la menos conocida "Die Wacht am Rhein".

Para interpretar el papel de los nazis, el equipo de filmación ha incluido el uso de varios Judios que no podían dejar de sentir preocupación por la gravedad del tema.

El Rick's cafe americano" se inspira en El Minzah de Tánger.

Joy Page, quien interpreta a Annina Brandel, el refugiado búlgaro en Casablanca es la hijastra de Jack L. Warner, el jefe del estudio de Hollywood.

Poco después del lanzamiento de Casablanca, Humphrey Bogart, Ingrid Bergman y Paul Henreid repiten sus papeles de una versión radiofónica de la película en beneficio de los fondos de guerra de EE.UU..

La película se rodó en sólo 59 días.

Humphrey Bogart recibió $ 36.000 para interpretar Rick Blaine.

Septiembre de 1939, la Alemania nazi invadió Polonia. Pronto, Gran Bretaña y Francia entraron en la guerra contra el Tercer Reich. Luego, poco a poco, con el tiempo, las tensiones y extención de la guerra se globaliza con la entrada de los Estados Unidos en el conflicto en los albores de 1942. Hollywood no puede permanecer indiferente a esta página en negro de la historia, siendo escrita delante de sus ojos y de los cineastas más famosos de la capital mundial del cine, Cineastas como Charles Chaplin, Alfred Hitchcock, Ernst Lubitsch, Fritz Lang para nombrar unos pocos, entran en la producción de películas sobre la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las películas más importantes no son las únicas que hacen frente a esta tarea y es como un director húngaro llamado Michael Curtiz, después de haber sido elegido, empieza una película sobre este delicado tema. Esta película es Casablanca, esta mítica película que todos deben haber oído al menos una vez, aun sin verlo.


Originalmente destinada al fracaso (debido a problemas de producción, en particular), Casablanca es necesariamente un clásico, una obra maestra para muchos. Es reconocido incluso por el American Film Institute como una de las mejores películas de la historia del cine (después de El Ciudadano de Orson Welles). Por supuesto, los críticos dirán que se trata de Casablanca, en especial una de esas películas cuya tendencia moralizante y propagandista de los EE.UU. Sin embargo, mientras que Michael Curtiz había hecho en realidad una película de propaganda anti-nazi, es innegable, Casablanca no es sólo eso. Filmada durante el conflicto, parece más original y más sutil, el tratamiento de la película. Técnicamente, es cierto que Casablanca es una película más "normal", nada realmente revolucionaria en la realización, sin duda (los movimientos de cámara y el encuadre traen una cierta atmósfera de misterio), pero sobrio Curtiz (Si no fuera por él el "confinamiento" en el marco de un jadeo a puerta cerrada como estaba más acostumbrado a los espacios abiertos).

La puesta en escena es el líquido de todos modos: Me refiero a la perfecta comprensión de las situaciones diferentes que se entrecruzan a lo largo de la película (el romance de Rick / Ilsa, la situación política, el progreso de la investigación sobre el asesinato de dos emisarios de la historia nazi pasa por el desarrollo humano o personal de Laszlo, la resistencia checoslovaca).


Lo que es interesante para mí fue antes de los caracteres, es el contexto. A diferencia de muchas películas o libros tumbados en medio de la Segunda Guerra Mundial, este clásico tiene la distinción de ver que la acción se desarrollan en un país africano, en una ciudad dividida entre el gobierno de Vichy y el régimen nazi. Generalmente, cuando la Segunda Guerra Mundial se menciona, se habla de Europa, EE.UU. y Asia, así que encontré la idea de una perspectiva que muchos no se centran necesariamente notable . De repente, la visión correcta, la escala humana del conflicto global que tenemos ante nosotros con sutileza.

Los personajes ahora: El personaje de Bogart, Rick, es complejo. Él recuperará su amante? Hasta el final, el suspenso se mantiene (y con razón, teniendo en cuenta que el fin último que Ilsa se va con Víctor se decidió sólo dos semanas antes del final de la filmación). En el punto de vista externo, Rick parece frío, carente de sentimientos y de forma voluntaria a distancia ya que tiene una posición ni a favor ni en contra del nazismo, afirmando 100% neutral, un "ciudadano del mundo". Pero Rick ha pensado duro y cínico, no obstante en el orgullo herido en su corazón cuando se trata de su antigua relación con Ilsa. Es por eso que por fin asistimos a una progresiva re-humanización de un hombre herido por un mal que trasciende todo el amor. El amor que habla aquí, por supuesto, es el amor de Rick a Ilsa, la mujer que había conocido en París antes de llegar a Casablanca, la mujer que amaba profundamente y que la amaba, a cambio aunque ella se había marchado sin una palabra de explicación. En retrospectiva, sabemos la razón de su abandono y no se puede decir que le gusta más Rick y que creía que su marido murió en un campo. Ilsa es un personaje torturado en el final. Pero el personaje más humano, más "real" para mí es Laszlo. Sus declaraciones, el pasado en un campo de concentración, la humanidad inspirada en este personaje tiene toda mi atención. En definitiva, podemos decir que la película se centrará en un triángulo amoroso. Las decisiones de cada personaje siempre condenan a uno de los dos personajes que son, por supuesto.


Sin embargo, Casablanca no se basa completamente en el triángulo amoroso. Eso sería Casablanca sin capitán Renault? El Capitán Renault es la representación de un número significativo de individuos de la época: no es realmente un seguidor del régimen de Vichy, sostiene, sin embargo, mientras se aprovechan. No es molesto por la idea de servir como Pétain como él mismo dice: sigue el viento. El Mayor Strasser mismo es la encarnación de las autoridades alemanas sobre Sam, el pianista, que crea todo el ambiente flotando en Rick's. Sam aparece poco tiempo en pantalla, pero es muy interesante! También es "el guión" entre Rick / Ilsa - París / Casablanca.


Las excepciones a los personajes de la interpretación asociada a la script es significativa. Humphrey Bogart hace aquí uno de sus mejores papeles y revela las cualidades dramáticas de verdad. Por supuesto, no rompe sus costumbres: su juego con eficacia, un desilusionado Rick, que se basa principalmente en su sobriedad y sencillez. Ingrid Bergman es convincente, sobretodo cuando se hace sentir al borde de las lágrimas, preocupante cuando uno se siente perdido. El crítico Roger Ebert describe a Ingrid Bergman en "luz" y dijo sobre la química entre ella y Bogart de la siguiente manera: "Se pinta la cara de Bogart con sus propios ojos" ... Claude Rains tenía suficiente claridad en la interpretación del capitán Renault, Conrad Veidt es frío y distante, siendo un verdadero líder nazi y, finalmente, Paul Henreid, demasiado "duro" para algunos, y fuerte para otros, aún deja filtrarse en su juego toda la humanidad de su carácter.

La ciudad de Casablanca nunca se filmó (la película fue filmada en los EE.UU.) y la recuperación se limita a sólo unos pocos enfoques principales de la película.

Casablanca es una mezcla de géneros. Es a la vez una bella historia de amor, una película políticamente comprometida, el melodrama exótico, una película de guerra.


Fuente: trelcovsky@yahoo.com.ar

lunes, 14 de marzo de 2011

El espía que surgió del frío, el lado amargo de los agentes secretos.

El lado amargo de los agentes secretos
18 Julio de 2007



Hace poco os hablaba de la película de Sidney Lumet ‘Llamada Para un Muerto’, una maja adaptación de una obra de John le Carré. El pasado domingo en una de nuestras sesiones cinéfilas, seguimos con otra de las adaptaciones del famoso escritor, concretamente con la primera que se hizo de una de sus novelas, y sin lugar a dudas, la mejor de todas ellas (cosa no muy difícil ya que la mayoría son un aburrimiento impresionante). ‘El Espía que Surgió del Frío’ fue realizada en plena efervescencia de las películas de espías, sobre todo las de James Bond. Obtuvo un éxito crítico y de público realmente sorprendente para la época, ya que nos encontramos ante un relato de espías bastante distinto a lo que suele y solía verse. Una visión del mundo del espionaje bastante desencantada, desde la perspectiva del lado humano del personaje, excluyendo cualquier elemento fantasioso o aventurero que uno de estos relatos demandan. No estamos ante un guaperas que se las lleva a todas de calle, ni ante un superhombre capaz de lidiar con un montón de enemigos. Nuestro protagonista es un hombre normal y corriente, con sus sueños y sus desgracias personales. Y como casi siempre en las adaptaciones de le Carré, el protagonista lleva una vida personal de lo más deprimente.

Alec Leamas es un agente británico que últimamente realizaba misiones poco importantes. Cuando sus jefes lo quieren sacar de la clandestinidad y darle un trabajo en un despacho, éste se niega en principio, pero luego ya con su trabajo fijo y convertido en un ciudadano “normal” comenzará a beber, cayendo cada vez más en la autodestrucción hasta llegar a la humillación pública.





Un punto de partida desolador, para una película aún más desoladora y donde no tiene cabida ni la esperanza ni las alegrías de ningún tipo. Martin Ritt era el director adecuado para esta historia, un realizador especializado en relatos decadentes, como por ejemplo la estupenda ‘El Largo y Cálido Verano’ o esa obra maestra de título ‘Hud’ (de espantos como ‘Un Hombre’ es mejor ni hablar). Ritt, apoyado en una excelente fotografía en blanco y negro incide en los aspectos más melancólicos y amargos de lo que significa ser un espía, rehuyendo todo el glamour típico del cine de espías. En esta película el personaje nos es totalmente cercano y llegamos a empatizar con él, aunque uno de los aciertos del film es que nunca sabemos por dónde nos va a salir dicho personaje. Si esta película tiene una virtud, es la de sorprender argumentalmente hablando, aunque evidentemente tiene una base literaria en la que se apoya.





Y para que eso quede más claro, Ritt opta por los diálogos, algunos de ellos interminables en largas secuencias en las que hay que estar totalmente atento para no perderse detalle. Habrá quien piense que esto puede ser una lata, pero yo pienso que el film tiene un ritmo increíble y la “acción” está en esos mencionados diálogos, recitados con endiablada rapidez, confundiéndonos cada dos por tres y dándonos nuevos datos de su intrincado argumento. Gracias a esto, llega un momento en el que no sabemos qué es verdad y qué mentira. Acción física apenas hay, y la puesta en escena es seca, dura, áspera, en consonancia con la historia que se cuenta.





La película tiene su baza más fuerte en la poderosa interpretación de Richard Burton, totalmente antológica. Sorprendiendo en cada escena, Burton construye un personaje complejísimo, un hombre de a pie, con los típicos problemas de cualquier persona, pero totalmente eficiente en su trabajo, un trabajo que la mayoría de la gente no podría hacer. Curiosamente Burton fue nominado muy merecidamente al Oscar al mejor actor, al lado de Rod Steiger por ‘El Prestamista’, Oscar Werner (que aquí acompaña a Burton en un buen número de escenas inolvidables) por ‘El Barco de los Locos’, Laurence Olivier por ‘Otelo’, y el ganador: Lee Marvin (que compartía cartel con Werner en ‘El Barco de los Locos’) por ‘La Ingenua Explosiva’. Aunque estaba difícil, no hace falta decir quién se merecía más el premio.





Una película muy buena, que no ha perdido ni un ápice de su fuerza, y con un final totalmente desgarrador, a tono con la historia, y más significativo de lo que parece a simple vista. Dejaos de cacharradas vacías, o de películas infladas hasta la desesperación. No os arrepentiréis.


Ficha técnica


TÍTULO ORIGINAL The Spy Who Came In from the Cold
AÑO 1965
DURACIÓN 112 min.
PAÍS [Reino Unido]
DIRECTOR Martin Ritt
GUIÓN Paul Dehn & Guy Trosper (Novela: John Le Carré)
MÚSICA Sol Kaplan
FOTOGRAFÍA Oswald Morris (B&W)

REPARTO Richard Burton, Claire Bloom, Oskar Werner, Peter Van Eyck, Sam Wanamaker, George Voskovec, Rupert Davies, Cyril Cusack, Michael Hordern, Robert Hardy, Bernard Lee, Esmond Knight, Beatrix Lehmann

PRODUCTORA Paramount Pictures
PREMIOS 1965: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actor (Richard Burton), direcc. artíst. B&N
GÉNERO Intriga | Espionaje. Guerra Fría


Fuente: Blog de cine,

sábado, 12 de marzo de 2011

Sabias que...

La mesa de los Argentinos





Los argentinos iban al cine para aprender a ser argentinos. El cine era el espacio de ilusión para la clase media. En la oscuridad de la sala se auscultaban modales, conductas sociales, modos de vestir y peinarse; se autorizaban comportamientos familiares y se ensayaba la educación de los hijos. En las películas, los modos de ser estaban codificados y se fijaban en la memoria del público, que descubría formulas del habla social y amaneramientos del gesto y la palabra y los repetía en la vida diaria. Más allá de esa ilusión y de la fantasía, la suerte de haber contado con un cine extranjero subtitulado contribuyó a alfabetizar a los espectadores jóvenes y hasta dio agilidad a la lectura de los chicos, que competían consigo mismos para leer de un saque las dos líneas del diálogo.

No importaba la extracción social ni el origen patricio o inmigratorio. En el cine se aprendía a ser y a tratar a los demás. No tuvimos una política definida sobre la orientación de la pantalla, como en los países fascistas; sin embargo, las apetencias populares y el seguimiento de un género, de un actor o un tema forzaron lo necesario a los productores. El espectador llegó a creer que las películas se hacían pensando en él. Tanta era la coincidencia. En el interior del país, los públicos del inicio del sonoro soñaban con una mitología popular desplegada en una noche porteña de cabarets y peringundines, como en las películas. Buenos Aires era la ilusión más apetecible, con sus rubias disputadas, los tangueros empedernidos y las flacas como espigas de armiño y lamé. Aunque nada de eso fuera cierto, la llegada del viajero a la ciudad verdadera nunca desencantada.

Las películas más amadas fueron las que edificaron la memoria de los argentinos, La que más lo logró fue “Así es la vida” (1939, de Francisco Múgica). Empezaba en el patio, como si fuera el conventillo del sainete: allí convivían el porteño, el italiano y el gallego; el buen padre y el pariente tilingo y descocado; el apolítico y el soñador del utopías; se cumplía el mandato de la hija que quedaba para vestir santos, mientras las otras se casaban con un buen partido para seguir edificando la clase media. La historia pasaba del patio al comedor y a la sala, avances que el sainete no se permitía. La película se adelantaba sobre los géneros –del sainete a la comedia familiar burguesa- y los sentaba a todos, sin prejuicios, a la mesa familiar (esa mesa que había que achicar y agrandar), para contarnos lo suyo, que coincidía con lo nuestro (en la platea) y para volver consciente la necesaria memoria del universo propio que la película había construido durante una hora y media y que ya nos pertenecía. A la mesa de “Así es la vida” se sentaban todos los argentinos.

Fuente: El diario íntimo de un país, capitulo: Eran biógrafos y pasaban vistas; fueron cines y dieron películas. Por Claudio España y Ricardo Manetti, Diario La Nación.

domingo, 6 de marzo de 2011

Vivencias del 25 Festival de Mar del Plata.

Perfíl de autor: Gaspar Gómez

Gaspar Gómez, director de Road July, película en la Competencia Argentina.


¿Podés presentarte?

Soy Gaspar Gómez, tengo 36 años, guionista y director de cine. Soy docente desde hace once años en la cátedra Dirección I de la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video, la institución donde egresé. Desde entonces también me desempeño como director publicitario.

¿Cuáles son las características particulares de tu filmografía?

Crudos (2004) fue mi primer largometraje y estaba teñido del mismo color que Las hojas que mueren o Dos Tintos, cortometrajes que me dieron muchas satisfacciones en cuanto a la velocidad de narración y dejo a violencia en el relato.
Después de Crudos me encontré buscando qué tipo de cine me interesaba hacer a futuro. La respuesta es Road July, una película para un público amplio que entretiene a la vez que permite a los espectadores reconocerse en los personajes.




¿Cómo fue tu acercamiento al cine?

Quería hacer video clips. A su vez pensaba en estudiar psicología. Estaba interesado con esos dos mundos cuando salía de la secundaria.
Finalmente nunca entré a psicología e hice mi primer acercamiento al video clip este año, después de Road July, poniéndole imágenes a uno de los temas que Maxi Amué le hizo a la película.




¿Qué significa el cine para vos?

Es mi forma de transitar la vida. Es lo que me mantiene activo en busca de nuevos desafíos y es lo que me motiva a seguir narrando las historias que me apasionan.


Historia del cine mendocino: desde Film Andes a Road July

El desarrollo de la industria cinematográfica en Mendoza ha tenido momentos casi hollywoodenses y otros muy poco felices. En este camino hubo una larga brecha sin producción de largometrajes. Hoy el cine local vuelve, con máximo furor, a las pantallas nacionales y, por qué no, internacionales.





Por Ángeles L. Acosta

La historia del cine en Mendoza se remonta a las gloriosas épocas de Film Andes, productora cinematográfica conocida como “la California Argentina”, debido a su ávido desarrollo industrial. Entre 1944 y 1957 la provincia fue cuna de una experiencia inédita en el interior del país: se realizaron 16 largometrajes en un proceso único en el área de las industrias culturales regionales. Los films eran proyectados con gran éxito en todas las salas del país.

Por otra parte, analizando la historia de la cinematografía argentina, se observa que su evolución e involución estuvo siempre ligada a hechos políticos, económicos e inclusive, bélicos. Hubo un común denominador a lo largo de este desarrollo que comenzó a fines del siglo XIX: siempre fue una industria vinculada a la ciudad de Buenos Aires. Pero apareció Mendoza, que con capitales locales fundó Film Andes.

Pero la “Hollywood mendocina”, como también la llamaron los más vanidosos, tuvo que cerrar sus puertas al poco tiempo. Y tuvieran que pasar 53 años (nada más y nada menos) para que la industria del cine mendocino retomara su actividad. Hoy, más de medio siglo después, Mendoza vuelve al ruedo con varias jugosas producciones locales.



Road July: Film dirigido por el mendocino Gaspar Gómez. “Es una película de ruta -la road movie es un género- donde la transformación de los personajes se da mientras van avanzando en el espacio, en la ruta”, describe Gómez. Fue realizada gracias a un crédito de fomento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), luego de que evaluara que Road July cumplía con todos los pasos requeridos. Se rodó en abril y mayo de 2010 y el staff es 90% mendocino. Actualmente se está grabando la música, también con músicos y estudios provinciales. Probablemente en octubre se pueda disfrutar de Road July en todas las salas del país.



La pasión de Verónica Videla: Película a cargo del director mendocino Cristian Pellegrini. Al igual que Road July recibió el apoyo del INCAA. Comenzó a rodarse a mediados de julio y acaba de finalizar esa etapa. Respecto a los integrantes de la cinta hay equilibrio, 50% mendocinos y 50% porteños. Si todo rueda sobre rieles, será posible ver La pasión de Verónica Videla en las carteleras de cine para principios de 2011.

Bhiper Dumas: En este caso se trata del director mendocino Javier Correa. Es una co-producción mendocina-chilena y también recibió un importante aporte de San Juan. Por esta misma razón quienes componen la peli son mendocinos, chilenos y sanjuaninos, además del actor porteño Juan Palomino. El rodaje se extendió más de lo esperado: 9 meses. Según contó Correa: “Bhiper Dumas está dando un vuelo inesperado, empezó como un largometraje chico y resultó una gran producción”. Correa confesó en exclusiva para SITIO ANDINO que hay un importante productor español interesado en el film. Por ello, se está trabajando en material de alta definción full. En verano, seguramente, llegará a los cines.


Fuentes: Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2010, Sitio Andino.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La vida de Sam Peckinpah.

Noticia aparecida en la web de El cine de lo que yo te diga

Peckinpah hizo 14 películas a lo largo de su vida y muchos no terminan de sorprenderse de que pudiera acabar siquiera una, dada su manera de trabajar. Estamos ante un relato detallado, lleno de curiosidades y sobre todo intentando entender sin juzgar a su protagonista. El autor no sólo lo conoció sino que en el prólogo indica que tampoco para él fue fácil….


… llegué a casa leí mis notas, transcribí el resto de las cintas y escribí un primer borrador de los primeros seis capítulos. Sabía que tenía que trabajarlos, pero no sabía muy bien cómo hacerlo, así que le envié copias de los capítulos tanto a Sam como a su hermano Denver, que por aquel entonces era juez del Tribunal Superior en Fresno.

Sam no respondió, pero Denver lo hizo inmediatamente, invitándome a California para poder repasar juntos el texto. Cuando acepté su oferta, él fue directo al grano: “Para empezar”, dijo, “eres demasiado bueno con él”.

Al volver a Chicago, tiré a la basura lo que había escrito. Empecé de nuevo. Algún tiempo después tuve por fin noticias de Peckinpah. El 18 de junio de 1974 me escribió la siguiente carta: Querido Gar: Lo primero es lo primero. Te considero un buen amigo, y más que eso, alguien a quien respeto.

Lo segundo es que tu libro es, básicamente, aburrido.

Con todo el respeto por tu esfuerzo, te sugiero que consigas un colaborador, como William Murray [autor de la entrevista a Peckinpah aparecida en "Playboy"]…




Lo que quiero decir es, amigo mío, que no has pillado la idea, la razón de mi vida, y eso es algo que por supuesto yo no puedo permitir.

Necesitas una patada en el culo, y [esa patada] sólo puedes dártela tú mismo.
Ya te enviaré comentarios más detallados.

Me gustaría ser más positivo, pues ya conoces el afecto que siento por ti y por lo que estás haciendo.

Lo único que puedo decir sobre mi vida es que tengo un deseo de sobrevivir, y en mi trabajo lo que uno necesita es un sentido de la ironía; no, un sentido del humor que vaya más allá de la ironía.


Te sugiero que te olvides del proyecto, te vayas a pescar, te emborraches en una casa de putas razonablemente cutre y entonces vuelvas y confieses tus pecados a quien quiera escucharte, y sólo entonces [te] darás cuenta cómo soy yo realmente… Respeto sinceramente tu esfuerzo y tu amistad, pero, francamente, lo que he leído no me ha gustado. Afectuosamente, Sam Peckinpah PD: Si esto no es posible, te sugiero que abandones el proyecto. Es algo que no me gusta decir. Pero no puedo tolerar el libro tal como está.

PD: Tuve una mala experiencia con Max Evans [un libro sobre el rodaje de La balada de Cable Hogue titulado "Sam Peckinpah, Master of Violence" que sólo incluía los detalles que la mujer de Evans no encontró reprobables] pero por una razón que comprendo, y te respeto demasiado como para dejar que eso vuelva a ocurrir.

La carta llegó el 21 de junio. Cabreado, respondí el mismo día.

Querido Sam: Lo primero es lo primero: Creo que la patada en el culo que me diste en tu carta del 18 de junio estaba más bien justificada. Es una pena que no te dieras más prisa. Yo mismo había llegado al punto de patearme mi propio culo unas semanas antes… En cuanto a tu sugerencia de que cuente con un colaborador, ¡¡¡Y UNA MIERDA!!! Empecé con esto yo sólo [y] lo acabaré yo sólo. Dile al señor Murray que puede escribir su propio libro con mi bendición y con la tuya también, si es lo que quieres. He dedicado demasiado tiempo, sudor, sangre y alcohol escribiendo sobre tu maldita vida como para permitir que otra persona se ponga a tocarme los cojones ahora. Aprecio tus intenciones, pero no, gracias…

No eres un héroe… Eres un antihéroe, un borracho a tiempo parcial que trabaja a jornada completa, y a veces un capullo.

Ya tengo tu vida cogida por el esfínter con un par de pinzas candentes desde que volví a Chicago, y ahora mismo estoy en proceso de cargarme lo que he escrito desde el lóbulo frontal hasta el escroto. Tengo la intención de dejarte tan desnudo como me sea posible. Sólo te prometo una cosa: no te haré parecer nada que no crea honestamente que seas. Esto no va a ser necesariamente un libro para niños… Por otra parte, si finalmente [tú y yo] no logramos ponernos de acuerdo en ver la diferencia entre una meada y un gargajo en un día ventoso, entonces puedes ir preparándote para un libro sobre la vida de Sam Peckinpah tal como yo la veo… Con mis mayores respetos, Gar Simmons




El 1 de julio me llegó el siguiente telegrama por la Western Union:

ACABO DE RECIBIR TU CARTA TE SUGIERO QUE TE PONGAS EN CONTACTO CON MAX EVANS LO ANTES POSIBLE

PD: ME ENCANTÓ LA CARTA TE SUGIERO QUE ESCRIBAS EL LIBRO IGUAL CON CARIÑO SP

Para Peckinpah, era un cariño duro. Pero funcionó. Agitado por la furia que él desataba, intenté encontrar al auténtico Sam Peckinpah detrás de las máscaras. Separar el calor y la luz del fuego. Lo cierto es que el libro acabó siendo mejor porque Sam no quiso que no fuera honesto. De todo lo que vi y sobre lo que escribí, no me dejé nada, excepto una cosa: la adicción de Sam a la cocaína.

Que yo supiera, antes del rodaje de Los aristócratas del crimen, Sam Peckinpah sólo era adicto a una sustancia: el alcohol. Eso no quiere decir que no tuviera toda clase de vicios. Era un hipocondríaco practicante, y su armario de medicamentos parecía sacado de una botica medieval. Sin embargo, aparte de la bebida y los cigarrillos, su principal adicción antes de Los aristócratas del crimen era una inyección diaria de vitamina B12. Todas las mañanas tenía que bajarse los pantalones para que se la pusieran, independientemente de quién estuviese en la habitación.

Pero a partir de aquella película se dejó seducir por la mitología popular de aquella época según la cuál se calificaba una droga como «segura». La droga «de moda» de los setenta. Si alguien te ofrecía una raya de cocaína, la idea generalizada era que debías darte el capricho igual que si se tratase de una copa del mejor champán. Sam, que no era de los que dejaban pasar una experiencia, se dio el capricho y se enganchó.

Teniendo en cuenta lo que yo me había propuesto hacer, intenté enfrentarme a la relación de Sam con la cocaína de la manera más honesta posible. Pero como estaba escribiendo la biografía de un hombre cuya obra respetaba y admiraba, y quería continuar, me parecía imposible destapar su relación con la cocaína sin destruir su carrera. En medio de todo aquello, se presentó una oportunidad que parecía ser la solución perfecta.


Durante el rodaje de Los aristócratas del crimen, el protagonista de la película, James Caan, accedió a conceder una entrevista en la que me dijo: «… ¿Que qué me parece Sam Peckinpah? Si consigo dos firmas más, haré que lo encierren… Está completamente trastornado. Quiero decir que lo está de una manera maravillosa, ya me entiendes. Pero lo van a encerrar. Lo primero que harán será poner su hígado en el Centro Médico de la Universidad de California. No se pudrirá nunca… Será como un fósil de ésos. Dentro de mil años, todavía dirán: “Mira, ahí está todavía el hígado de Sam Peckinpah, dando botes, tomando coca y llevando gafas oscuras”».

«Tomando coca». Lo que Caan había querido decir no podía haber quedado más claro. Cuando transcribí la entrevista, escribí la palabra intencionadamente con una «c» minúscula, para que nadie se confundiera con el refresco. Para los que se fijaran bien, decía lo que tenía que decir sin hacer más daño a su carrera del que Peckinpah se estaba haciendo a sí mismo. Satisfecho con la solución, envié el manuscrito a mi editor de aquel entonces. Pero en algún momento del proceso, en la fase de imprenta, algún alma bienintencionada decidió corregir el descuido y ponerlo con mayúscula, «Coca» (un fallo corregido en esta nueva edición). Mi sutileza se fue al garete.

Ahora, evidentemente, Peckinpah ha muerto, y muchos han sido los que se han encargado de dar cuenta, en ocasiones con gran detalle, de sus transgresiones con las drogas y especialmente con la cocaína. En realidad, su adicción a la sustancia fue lo que acabó con él. A pesar de algunos momentos geniales en sus películas a partir de Los aristócratas del crimen, nunca volvió a hacer gala de la grandeza que había mostrado anteriormente.

[Título: SAM PECKINPAH VIDA SALVAJE; Autor: GARNER SIMMONS Editorial: TB Editores]


Filmografía

The Deadly Companions (Compañeros mortales, 1961)
Ride the High Country (Duelo en la Alta Sierra, 1962)
Mayor Dundee (1965)
The Glory Guys (Gloriosos camaradas o El gran combate, 1965)
The Wild Bunch (Grupo Salvaje o La pandilla salvaje, 1969)
La balada de Cable Hogue (1970)
Perros de paja (1971)
Junior Bonner (El rey del rodeo, 1972)
The Getaway (La fuga, 1972)
Pat Garrett y Billy The Kid (1973)
Quiero la cabeza de Alfredo García (1974)
Los aristócratas del crimen (1975)
La cruz de hierro (1977)
Convoy (1978)
Clave: Omega (1983)

Trabajos para la televisión

Gunsmoke (Escribió nueve adaptaciones de guiones de radio y dos guiones originales. 1955-1958)
‘The Assassin’ (Episodio de Broken Arrow, 1956) (Guionista)
‘Apache Gold’ (Episodio de Tales of Wells Fargo, 1957) (Guionista)
‘The Teacher’ (Episodio de Broken Arrow, 1957) (Guionista)
‘The Singer’ (Episodio de Have Gun - Will Travel, 1958) (Co-guionista)
‘The Town’ (Episodio de Trackdown, 1958) (Guionista)
‘The Transfer’ (Episodio de Broken Arrow, 1958) (Director y guionista)
‘The Johnny Ringo Story’ (Episodio de Tombstone Territory, 1958) (Guionista)
‘The Kidder’ (Episodio de Man Without a Gun, 1958) (Guionista)
‘The Knife fighter’ (Episodio de Broken Arrow, 1958) (Director)
‘Trouble at Tres Cruces’ (Director y guionista) (Episodio de Dick Powell’s Zane Grey Theatre, 1958)
‘The Sharpshooter’ (Guionista), ‘The Marshal’ (Director y guionista), ‘Home Ranch’ (Guionista), ‘The Boarding House’ (Director), ‘The Money Gun’ (Director y guionista) y ‘The Baby Sitter’ (Director) (Todos ellos episodios de The Rifleman, 1958-1959)
‘Miss Jenny’ (Co-guionista y director), ‘Lonesome Road’ (Co-guionista y director) (Episodios de Dick Powell's Zane Grey Theatre, 1959)
‘Klondike Fever’ (Guionista) ‘Swoger's Mules’ (Co-guionista) (Episodios de Klondike, 1960)
‘Jeff’ (Co-guionista y director), ‘Brown’ (Director), ‘The Courting of Libby’ (Director), ‘Hand on the Gun’ (Director), ‘The Painting’ (Director), ‘The Old Man’ (Guionista), ‘School Days’ (Co-guionista) y ‘Mrs. Kennedy’ (Co-guionista) (Episodios de The Westerner, 1960.
‘The Story of Julesberg’ (Episodio de Pony Express, 1961) (Guionista)
‘Mon Petit Chou’ (Episodio de Route 66, 1961) (Director)
‘Pericles on 31st Street’ (Co-guionista, productor y director) y ‘The Losers’ (Co-guionista, productor y director) (Episodios de Dick Powell Theatre, 1962)
Noon Wine (Especial televisivo de ABC, 1967) (Director y guionista)
‘That Lady is My Wife’ (Episodio de Bob Hope's Chrysler Theatre, 1967) (Director)


Fuentes: Despegar.com.ar/Madrid

viernes, 25 de febrero de 2011

Vivencias del 25 Festival de Mar del Plata.

Perfil de autor: Alejo Taube.

Alejo Taube, director de Agua y sal, pelicula en competencia latinoamericana.


¿Cómo fue tu aproximación al tema de tu película en Competencia?

Puede parecer banal o hasta redundante. Pero lo primero fue un sueño. Una imagen que hoy es eje y tronco del relato. Fue una noche de primavera en Mar del Plata. Anoté unas cinco líneas. Y quedaron ahí guardadas. Fue incluso antes que "Una de dos", mi película anterior. Después, con los años, descubrí que era lo que me parecía tan provocativo de ese sueño. Había elementos comunes a relatos de los grandes escritores del género fantástico argentino: Borges, Cortázar, Ocampo, Bioy. Yo sabía lo difícil que había sido llevar estas ideas a la pantalla. Sin embargo lejos de acobardarme, me decidí a intentarlo y comencé a investigar, leer, entrevistar, experimentar. El resultado dejó a ese sueño mezclado orgánicamente con el drama, los personajes, el relato como un viaje emotivo. Para que todo sea como un cuento de esos que te leían antes de irte a la cama.

¿Cuáles fueron los desafíos al momento de dirigir el largometraje?

Por un lado, el lograr el tono actoral adecuado y hacerlo constante a todos los actores, aunque tuvieran una mínima participación. Después el desafío técnico y humano de filmar en un barco. Y por último el estar atento y activo ante los eternos imprevistos. Que siempre son muchos. Por suerte ahora me los voy olvidando y solo quedan los recuerdos agradables.


Parece que el eje de la película es justamente ese punto en el que la vida de una persona se desdobla, aunque sea a través del deseo. ¿Qué desafíos tuviste que afrontar desde el guión para lograr ese quiebre narrativo?


(Desafío va a ser contestar esta pregunta sin aniquilar el misterio, sin matar lo provocativo de la película). Antes dije que esto empezó como un sueño. Como en la película. Ese sueño que tuve era la herramienta que utilicé para encontrar ese momento. Que no es un quiebre, sino una transición.

Agua y sal tiene una fuerte apuesta desde lo visual. ¿Hasta que nivel este aspecto venía de la mano de manera indivisible del guión?

Siempre pensé que para esta película, con la cantidad de cosas que pasaban, la imagen no debía interferir con el desarrollo de la narración. Debía despejar el camino, hacerlo llano, esconder la mano. Mientras que el sonido sí podía exagerar y así crear un ambiente un poco más onírico o de sentidos aumentados.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

En este momento tengo algunos proyectos muy en sus comienzos, dos un poco más avanzados: un guión para teatro y/o cine y una adaptación de un cuento largo, pero no puedo decir más por ahora.




Miércoles 28 de enero de 2009

TRAS EL RODAJE DE "AGUA Y SAL"

Alejo Taube y las dos alternativas de un hombre

BUENOS AIRES (Télam) -- El cineasta Alejo Taube terminó el rodaje de Agua y sal, una película que protagonizan Rafael Spregelburd y Mía Maestro y que, según dijo, "trata de dos hombres casi distintos e interpretados por el mismo actor, que llevan vidas muy diversas pero que están unidas por un lazo muy fuerte".

"Es un cuento, como una fábula sobre dos hombres que podrían ser el mismo pero no lo son", indicó, quien filmó en Mar del Plata y la ciudad de Buenos Aires con un elenco integrado además por Paloma Contreras Manso, Mónica Lairana ("Monichín") y Daniel Cúparo.

Segundo largometraje de Taube después de Una de dos (2004), Agua y sal es una coproducción argentino-alemana que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, la Hubert Bals Fund (Holanda) y el World Cinema Fund (Alemania).

"Es un viaje que empieza con un personaje, Javier, quien está de vacaciones en Mar del Plata con su mujer, y rápidamente pasa a ver la vida de otro personaje, Biguá, un trabajador portuario interpretado por el mismo actor pero que tiene una vida totalmente distinta", explicó Taube.




Y añadió que, sin embargo, "el hecho de que sean interpretados por el mismo actor (Spregelburd) y que sean iguales es sólo un detalle perceptible desde la butaca, pero en realidad no juega de manera determinante dentro de la historia".

"Podrían ser el mismo pero no lo son, y el hecho de que sean interpretados por el mismo actor es una decisión de dirección, porque aunque creo que no lo percibís inmediatamente, te vas dando cuenta de a poco y eso va generando cierta tensión", afirmó el cineasta.

Para Taube, "eso va generando además una expectativa que se desenvuelve de una manera muy original, que trasciende a la película y a su historia y que juega en otro nivel mucho más sutil".

La vida de los otros.

Según su breve sinopsis, la película narra la historia de un pescador que se embarca hacia alta mar en busca de un mejor futuro y la de un hombre de negocios que vuelve a su casa con la necesidad de cambiar su presente.

"Es un momento importante en la vida de una persona que desemboca en la vida de otra persona. Termina acercándose a la vida del otro, participando y siendo un nexo inevitable para que la otra historia termine de resolverse bien", dijo Taube acerca de estos dos hombres y sus caminos entrelazados.

"Ese personaje es miembro partícipe indispensable en la vida del otro y eso es algo muy importante para la vida de él.

"Hay un hilo delgado que nos une a todos y hace que cada acto tenga consecuencias lejanas e inimaginables", agregó.


En ese sentido, Taube expresó que "en algún punto la película es una puesta en abismo, porque abre las puertas a muchas y diversas interpretaciones".

"Se pueden pensar muchas cosas acerca del motivo de la elección del mismo actor para los dos papeles, pero finalmente no es más que un juego y un detalle", prosiguió el director.

"Así como la película cambia el foco de las vidas que muestra --prosiguió el cineasta--, también cambia su entorno y el espacio donde se desenvuelven las historias".

Para Taube, "el tema de la paternidad es muy importante en la película, tanto como el de la identidad, la progenie, la vida, la muerte y los hijos. Son temas que aparecen porque normalmente cruzan la vida de la gente".

Rodada durante seis semanas, recorrió locaciones de Mar del Plata y Buenos Aires, y en alta mar, a bordo del buque pesquero "Portobelo".

"Filmarla fue dificilísimo, pero bastante grato", afirmó Taube, y añadió que "se trata de una película complicada en su producción, con muchas locaciones y cambios de lugares y escenografías, lo que al mismo tiempo la hace muy vistosa", prometió.



Fuente: Pagina oficial del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2010, "Diario La Nueva Provincia S.R.L.".

domingo, 20 de febrero de 2011

Alan Alda, para coleccionar.

Por Steven J. Hayes

Alfonso Joseph D'Abruzzo, nace el 28 de enero de 1936, es nominado al Oscar y Emmy como actor y escritor, director y activista político en algún momento.

Es famoso por su papel de Hawkeye Pierce en la serie de televisión M*A*S*H. En los años 1970 y 1980 era visto como el arquetipo del "hombre sensible", aunque en los últimos años ha aparecido en papeles en contra de esta imagen.


Alda nació en Nueva York. Su padre italiano-americano, Robert Alda (nacido Alfonso Giuseppe Giovanni Roberto D'Abruzzo), fue un actor de éxito, y su madre Joan Brown fue coronada "Miss Nueva York" en un concurso de belleza. Su apellido adoptado "Alda" es una combinación de "Alfonso" y "D'Abruzzo". Su medio-hermano, Anthony Alda fue bautizado Antonio D'Abruzzo, el 9 de diciembre de 1956.

Cuando Alan Alda era pequeño, su padre dirigía un teatro de burlesque. Esto dio lugar a sospechas de que su madre esquizofrénica, sospechaba de relaciones extra-maritales, y, finalmente, intentó apuñalar a su padre en la cara. Más tarde, sus padres se divorciaron.

Alda contrajo poliomielitis cuando tenía siete años de edad, que lo mantuvo postrado por dos años.

Recibió su licenciatura de la Universidad Fordham en 1956. Durante su tercer año de secundaria, estudió en Europa, donde actuó en una obra de teatro en Roma y se presentó con su padre en la televisión en Amsterdam. Después de graduarse, se unió a la Reserva del Ejército y cumplió una gira de seis meses en sus funciones como oficial de artillería, después de la Guerra de Corea. Un año después de la graduación, se casó con Arlene Weiss, con quien tiene tres hijas: Eva, Isabel y Beatriz. También tiene un nieto llamado Scott. Arlene Alda es una conocida fotógrafa, escritora y clarinetista.





Criado como un católico devoto, Alda, ha abandonado la iglesia, pero sigue asistiendo a misa semanal y celebra las fiestas religiosas y eventos. Sus creencias religiosas específicas son difíciles de definir.

También es un activista de las causas feministas, y lo ha sido durante muchos años.

Alda comenzó su carrera en la década de 1950 como miembro de la revista Brújula.





Durante 11 años (1972-1983) actuó en M*A*S*H, fue nominado para 21 premios Emmy, ganando cinco. Escribió (o co-escribió) 20 episodios, y dirigió 30 episodios. Cuando ganó su primer premio Emmy por el guión, estaba tan feliz que él realizó una rueda de carro antes de subir corriendo al escenario para recoger el premio. También fue la primera persona en ganar premios Emmy por actuar, escribir y dirigir para la misma serie. Curiosamente, Richard Hooker, quien escribió la novela en la que M*A*S*H se basó, no le gustaba Alan Alda para el papel de Hawkeye Pierce (Hooker, un republicano, había basado Hawkeye en sí mismo, mientras que Alda tuvo el personaje en una orientación más de izquierda). Hooker, de hecho, no le importaba para el espectáculo en general. Alda también dirigió la serie 1983 2 ½ hora final, capitulo "Adiós, Adiós, y amén", que sigue siendo el episodio más visto de una serie de televisión.





Alda ganó más control y para las últimas temporadas, se había convertido en proyector y consultor creativo. Bajo su control, M*A*S*H de manera más abierta, dirigia cuestiones políticas, hasta el punto de "predicar" a su público. Algunos fans prefieren la mayor profundidad emocional y político explorados en los episodios posteriores sobre lo que ven como los primeros años, más superficiales de la comedia, mientras que otros han criticado a Alda por tomar el control más creativo de la citada serie, sintiendo que las simpatías políticas las consiguió escribiendo historias de calidad.

Como resultado, los 11 años de M*A*S*H se dividen en dos etapas: La Larry Gelbart/ Gene Reynolds "comedia" años (1972-1977), y el Alan Alda "dramática" años (1977-1983).

La prominencia de Alda en el gran éxito de M*A*S*H le dio una plataforma para expresarse sobre temas políticos, y ha sido un firme partidario y vocal de los derechos de la mujer. En 1976, el Boston Globe lo llamó "la quintaesencia de la mujer de honor: un icono feminista" por su activismo en favor de la Enmienda de Igualdad de Derechos. Como tal, ha sido un objetivo para algunos conservadores políticos y sociales.





También ha aparecido en al menos dos comerciales de televisión. Ambos se encontraban en la pequeña industria de computadoras, en primer lugar para Atari y más tarde, con el resto del reparto de la serie M*A*S*H, para la línea de productos de IBM PS/2, con la arquitectura de microcanal.

Alan Alda ha desempeñado el papel del ganador del Premio Nobel de física, Richard Feynman en la obra QED. Aunque Peter Parnell escribió la obra, Alda la produjo y la inspiró. Alda también ha aparecido con frecuencia en las películas de Woody Allen, y ha sido estrella invitada en cinco ocasiones en la serie "ER", interpretando al Dr. Gabriel Lorenzo. También tuvo un papel como el Dr. Robert Gallo en la controvertida película de TV de 1993, SIDA.





Durante el funcionamiento de M*A*S*H y continuando hasta la década de 1980, Alda se embarcó en una exitosa carrera como escritor y director, dirigiendo la comedia dramática "Las Cuatro Estaciones" siendo quizás su éxito más notable. "La boda de Betsy" de 1990 es su última dirección hasta la fecha. Después de M*A*S*H Alda adquirió una serie de funciones que se parodian como la imagen de "buen tipo". Su papel de un comediante de celebridades pomposo en "Crimenes y pecados" fue ampliamente visto como una parodia de sí mismo, a pesar de que Alda lo negó.

A partir de 2004, Alda fue un personaje regular en el programa de NBC The West Wing, retratando a el senador republicano y aspirante presidencial Vinick Arnold, hasta la conclusión del programa en mayo del 2006. Hizo su debut en el episodio octavo de la sexta temporada, "In The Room", y se añadió a los créditos de apertura con el episodio decimotercero, "El Rey del Maíz." En agosto de 2006, Alda ganó un Emmy por su interpretación de Arnold Vinick en la última temporada de The West Wing.


A lo largo de su carrera, ha sido nominado para el premio Emmy 31 veces y el Premio Tony en dos ocasiones, y ha ganado siete premios People's Choice, seis Globos de Oro. Sin embargo, no fue sino hasta 2004, después de una carrera de larga duración, que Alda recibió su primera nominación a un Oscar. Este fue la mejor candidatura como actor por su papel, como el senador Ralph Owen Brewster, en la película de Martin Scorsese "El Aviador".

Se ha vuelto muy común para Alda que en sus papeles pueda tener alguna referencia a sus primeros trabajos en M*A*S*H. Por ejemplo, tanto el senador que desempeñó en "El Aviador" y Hawkeye Pierce vienen de Maine. En una línea de la serie "ER", su personaje menciona la utilización de una técnica quirúrgica que recogió en un hospital militar. El mismo personaje también sufre una prueba de agudeza mental donde tiene que identificar a las imágenes de los objetos. Él ve un embudo y la identifica como una copa de Martini sin la base (Hawkeye Pierce era muy aficionado a los martinis). Alda también ha hecho al menos una referencia a Corea cuando dijo: "Podría tener a estas personas en la zona de distensión y todavía no alejar sus mentes del etanol y el aborto."


En 2005, publicó Alda su primera ronda de las memorias, publicado por Random House. Entre otras historias, recuerda hablar de la batalla de su madre con la esquizofrenia. El título proviene de un incidente en su infancia, cuando Alda estaba angustiado por la su muerte de su perro.

No es necesario ser rico y famoso para ser feliz. Una de las citas famosas de Alan Alda.



Filmografía
Como actor


* That Was the Week That Was (1964)
* León de papel (1968) de Alex March
* El infierno del whisky (1970) de Richard Quine
* The Mephisto Waltz (1971) de Paul Wendkos
* La Casa de Cristal (1972) de Tom Gries
* California Suite (1978) de Herbert Ross
* El año que viene, a la misma hora (1978) de Robert Mulligan
* Las cuatro estaciones (1981) de Alan Alda
* Dulce libertad (1986) de Alan Alda
* Una nueva vida (1988) de Alan Alda
* Crimenes y pecados (1989) de Woody Allen
* La boda de Betsy (1990) de Alan Alda
* Susurros en la oscuridad (1992) de Christopher Crowe
* En el filo de la duda (1993) de Roger Spottiswoode
* Misterioso asesinato en Manhattan (1993) de Woody Allen
* Las mujeres de Jake (1995) de Glenn Jordan
* Operación Canadá (1995) de Michael Moore
* Flirteando con el desastre (1996) de David O. Russell
* Todos dicen te quiero (1996) de Woody Allen
* Mad City (1997) de Costa-Gavras
* Mucho más que amigos (1998) de Nicholas Hytner
* ¿En qué piensan las mujeres? (2000) de Nancy Meyers
* Attica: La cárcel de la muerte (2001) de Euzhan Palcy
* Club Land (2001)
* El Aviador (2004) de Martin Scorsese
* Nothing But the Truth (2008)

Como director

* Las cuatro estaciones (1981)
* Dulce libertad (1986)
* Una nueva vida (1988)
* La boda de Betsy (1990)

Como guionista

* Las cuatro estaciones (1981)
* Dulce libertad (1986)
* Una nueva vida (1988)
* La boda de Betsy (1990)



Fuentes:Basic Famous People Copyright © 2004 - 2006 By Steven J. Hayes.
www.wikipedia.org/wiki/Alan_Alda

miércoles, 16 de febrero de 2011

El turista.

Por Mariel Diez, Fotos gentileza de Sony Pictures

Las dos estrellas más taquilleras del momento, Johnny Depp y Angelina Jolie, se unen por primera vez en la gran pantalla para contar una historia de acción, romance y persecuciones con la bella Venecia de fondo. Definitivamente, un festín para los ojos.


Un profesor de matemáticas viaja a Europa para sobreponerse a una reciente separación cuando una seductora mujer se sienta frente a él en un tren. Luego de un apasionado encuentro, dos desconocidos golpean su puerta con la intención de matarlo. ¿Cómo llegó un hombre común a ser el blanco de un asesinato? Así empieza El turista, una historia de intriga, romance y peligro que se desenvuelve en los espectaculares paisajes de Venecia y Paris, bajo la dirección de Florián Henckel von Donnersmarck. (La vida de los otros). “Quería hacer una película que fuera una de esas experiencias en las que uno se sienta y disfruta de la vida por un par de horas”, comenta el cineasta, que apenas le presentó el proyecto al productor Graham King, le llevó solo 30 minutos convencerlo de que financiara y produjera el film.

Al darse cuenta del potencial que tenía el personaje femenino, Angelina Jolie fue la primera opción para el papel. La actriz se interesó en el proyecto por la fortaleza del personaje y la posibilidad de trabajar con el director. Después de un primer encuentro, había quedado claro que tanto Henckel como Jolie estaban de acuerdo en cuanto al tipo de película que querían hacer. “La vida de los otros es un film hermoso e inteligente, pero también pesado”, dispara Jolie. “Cuando nos reunimos, él dejó bien en claro que quería hacer una película que fuese glamorosa y divertida, algo entretenido de ver, pero no tan serio. Éramos una dupla perfecta”.



El siguiente paso era encontrar al actor principal adecuado. En palabras de Henckel von Donnersmarck: “Estábamos buscando a alguien que no se viera eclipsado por Angelina. Cuando pensábamos en actores que pudieran estar parejos con ella, que fueran atractivos, inteligentes y buenos actores, el único nombre que nos seguía resonando era el de Johnny Depp. Le presenté el tipo de personaje que tenía en mente para él, y le gustó. La reunión duró tres horas en vez de una, y nos reíamos tanto que me di cuenta de que tenía que agregar mucho humor al guión para hacerle justicia al carisma de Johnny”.

Si bien Jolie y Depp son dos actores carismáticos y talentosos, era necesario que los personajes compartieran una atracción mutua inmediata, por lo que todos coincidieron en que sería una buena idea reunir al equipo antes de sellar el acuerdo. Y aunque parezca mentira, así fue como Angelina Jolie y Johnny Depp se conocieron. El productor Graham King se sentó silencioso y observó sus maneras de interactuar, intentando ver como se llevarían en el escenario. Quizás no sorprendió a nadie el hecho de que se entendieran perfectamente desde el primer momento. “Hubo una química inmediata entre ellos”, afirma el productor. Depp explica que le gusta trabajar con King porque “es un renegado. Entiende las reglas del juego, pero no siempre las respeta. Aprovecha el factor riesgo y eso lo hace único. Le gusta el desafío, tiene muy buen gusto y no le importa lo que estén haciendo los demás. Sólo se preocupa por las cosas en las que cree”.



“Si haber tenido a Angelina Jolie o a Johnny Depp en la película habría sido extraordinario, tenerlos juntos es conseguir la combinación perfecta con la que uno sueña, y que raramente se consigue”, dice el co-guionista, Julian Fellowes.
En “El turista”, Jolie interpreta a Elise Ward, la pareja del criminal Alexander Pearce, quien ha desaparecido. “Le robó mucho dinero a un gángster, que se quiere vengar, y los británicos también lo buscan para que pague los impuestos de la suma que se robó. Todos lo están buscando, hasta Elise, que hace tiempo no lo ve y no sabe cuándo va a volver a aparecer”, explica Jolie. Después de hacer correr rumores de que ha cambiado profundamente su apariencia, Pearce se comunica con Elise y le da instrucciones para tomar un tren a Venecia, elegir a cualquier hombre que sea aproximadamente de la misma contextura que Pearce y hacerles creer a todos que ese hombre es él. Ella posa su mirada en Frank Tupelo (Johnny Depp), un hombre de aspecto tradicional que se encuentra viajando en el mismo tren. Angelina interpreta a una mujer hermosa y misteriosa, que a pesar de estar involucrada en una relación amorosa con un ladrón, es una mujer que se mantiene aferrada a sus verdaderas motivaciones. “Mi personaje en esta película es diferente a cualquier otro”, dice Jolie. “Florián me dio unas indicaciones muy especificas. Mi ritmo natural es más rápido y brusco. Al comienzo de la filmación, me hizo notar que tenía que bajar el ritmo, porque Elise vive en un mundo tranquilo, de lujo y elegancia”.





Sobre su personaje, Depp responde: “Mi principal interés era interpretar al hombre más común. Las personas que los demás perciben como “normales” son las que a mí me parecen más extrañas; de verdad: tienen tics, defectos y gestos raros. Éste es un hombre que realmente no ha tenido mucha vida, así que ese era el gran desafío: interpretarlo como una persona híper normal”.

“Probablemente, Florián sea uno de esos seres humanos más inteligentes que haya conocido en la vida”, Continúa Jolie. “Vamos… habla seis idiomas. Cuando filmamos en París, habló en francés; cuando rodamos en Italia, habló italiano. Y un par de nuestros dobles eran rusos y el habló con ellos en ruso”.




Los creadores de la película rodearon a Depp y Jolie con un elenco de actores muy reconocidos. Paul Bettany (Ángeles y demonios) interpreta a Acheson, el policía que busca a Pearce. “Se ha obsesionado con atraparlo”, dice Bettany acerca de su personaje. “Lo ha intentado durante mucho tiempo y siempre termina frustrado. Pero lo que tiene esta película es que no se puede juzgar a nadie a primera vista, ni siquiera a mi personaje. Su investigación es compleja y su motivación es complicada por motivos personales”.

Timothy Dalton, conocido por interpretar a James Bond, personifica a un agente gubernamental británico que difiere mucho del agente 007: “Interpreto al jefe inspector Jones, un policía que vive haciendo cálculos y teniendo en cuenta el presupuesto, es quien está al mando del operativo para capturar a Alexander Pearce. No está interesado en la moralidad del crimen, ni en la del criminal, sino en encontrar la enorme cantidad de dinero que ha robado. Pearce tiene 744 millones en activos ilegales que, ya que él es un ciudadano británico, podríamos confiscar. Y, curiosamente, usa su particular sentido del bien y del mal, su propia moralidad decente y mundana”.

La diseñadora de vestuario Colleen Atwood, ganadora de dos premios de la academia, puso su talento para crear el inolvidable vestuario de El turista. Atwood tuvo la tarea de cambiarle la apariencia a Depp muchas veces a lo largo de su carrera, desde “El joven manos de tijera” y “Alicia en el país de las maravillas”, hasta el próximo estreno de Graham King con Depp a la cabeza, “The rum diary”. “Collen entiende los personajes y puede conectar eso con los colores, las telas y las texturas”, dice Johnny. Ella nos da la piel para el personaje y los actores lo combinamos con lo que ponemos desde nuestro interior, y es un hermoso encuentro desde ambas partes. Nos cambia la manera de caminar, pararnos y relacionarnos con la gente. Es una persona muy especial”.



DE VENECIA CON AMOR

Los guionistas ambientaron el film en Venecia, lo cual, según el director, le da esa atmósfera única de belleza y peligro. “Alguien dijo alguna vez que Kodak le debe la mayor parte de sus ingresos a Venecia”, cuenta Bonnersmarck.

El cineasta y el director de arte, Jon Hutman, acordaron que la película debía reflejar la belleza de la ciudad, sin perder la frescura y lo contemporáneo. Hutman explica: “¿Dónde más sino en Venecia podes tener persecuciones en bote y por los tejados y, a la vez, a los personajes conversando en las calles más impactantes del mundo? Angelina Jolie, Johnny Depp y Venecia… ¡No se puede conseguir algo mejor!”.

La idea de filma allí fue tanto una elección creativa como practica. “Aceptar que se filme así parece bastante extraño para un estudio, pero teníamos un periodo de tiempo muy restringido para hacer la película. No nos alcanzaba el tiempo para construir los interiores de Venecia en un foro de sonido. Tuvimos entonces que hacer algo insólito”.


Ficha Artística

DIRECTOR: Florian Henckel von Donnersmarck

GUION: Julian Fellowes, Christopher McQuarrie

INTERPRETES:

Angelina Jolie
Johnny Depp
Paul Bettany
Raoul Bova
Rufus Sewell
Timothy Dalton

PRODUCTOR: Gary Barber, Roger Birnbaum, Tim Headington y Graham King
FOTOGRAFÍA: John Seale
MUSICA: James Newton Howard
MONTAJE: Joe Hutshing, Patricia Rommel


Fuente: Revista Miradas, Enero 2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Crónica de un engaño al espectador.

A propósito de "El otro hombre".

18 Junio de 2010


‘Crónica de un engaño’ (‘The Other Man’, 2008, Richard Eyre) es un caso más de película que llega con retraso a nuestras pantallas, algo de lo que nunca nos libraremos ni con la existencia de la red. Las distribuidoras tendrán sus razones, evidentemente, pero no parecen querer aprender que este tipo de retrasos, que incluso se producen con películas relativamente importantes, animan a que el consumidor elija vías alternativas para ver esas películas que nunca llegan, y no, no me refiero a reservarlas en el videoclub cuando salgan editadas en DVD. Por cierto, que me apuesto algo a que esta película no tarda demasiado en salir al mercado doméstico.

Los motivos por los que ahora deciden estrenar esta pequeña película pueden encontrarse tal vez en su conocido reparto. Liam Neeson, Antonio Banderas —publicidad añadida al tratarse de uno de nuestros actores, aunque ¿alguien la ha visto muy anunciada?— y Laura Linney forman por sí solos el suficiente atractivo para acercarse a ver una película —sí, incluido nuestro Toñito—. El problema es que no estamos ante la mejor muestra de sus distintos talentos, sorprendente en el caso de Neeson y esperable en el caso de Banderas aunque no tanto. El caso de Linney es distinto, la brevedad de su papel es lo que lamentamos.



Por otro lado resulta absurdo a estas alturas —algo que ya he dicho millones de veces— hablar de los títulos de las películas extranjeras en nuestro país. Y no sólo en el nuestro, si nos vamos a Sudamérica la cosa está igual o peor. En el caso de la película que nos toca, ‘Crónica de un engaño’ suena a telefilm barato de misterio o algo similar, y lo cierto es que en bastantes momentos lo parece. ‘The Other Man’, su título original, es mucho más sugerente, y haberlo traducido simplemente por ‘El otro hombre’ no hubiera estado nada mal, pero no, hay que poner títulos presumiblemente más llamativos y comerciales, algo que no es criticable hasta cierto punto —una película debe poseer el título que le han puesto sus creadores y punto, lo de más son chorradas—, si no fuera porque muchas veces no consiguen ese efecto, más bien todo lo contrario.

‘Crónica de un engaño’ está basada en una historia corta de Bernard Schlink, el mismo del que se adaptó una obra suya en la magistral ‘The Reader’ (id, 2008, Stephen Daldry), aunque la diferencia entre ambas películas es simple y llanamente abismal por no decir infinita. La película dirigida por Richard Eyre —que consiguió cierto prestigio con la floja ‘Iris’ (id, 2001) y la correcta ‘Diario de un escándalo’ (‘Notes of a Scandal’, 2006)— cuenta la historia de Peter, un importante director de una empresa cuya esposa fallece, descubriendo al poco tiempo que ésta tenía una amante. Movido por la curiosidad se desplaza hasta Milán, donde su mujer se encontraba con un hombre español con el que vivió una intensa historia. Peter entabla relación con el desconocido mientras planea una venganza corroído por los celos.






Eyre desaprovecha todas las posibilidades de la historia. Nada sobre el triángulo amoroso, con la interesante propuesta de que el marido se entera una vez muerta su mujer. Nada sobre el destructivo mundo de los celos. Nada sobre la relación que un hombre entabla con el amante de su mujer. Nada sobre el dolor de perder a la persona amada, descubrir que no siempre fue sincera, e intentar por todos los medios quedar en paz con todo ello. Eyre pone las cartas sobre la mesa pero no las juega, no llega a profundizar de verdad sobre todo lo planteado y algunas de las subtramas que aparecen —la hija del protagonista y su pareja— tampoco reciben un buen trato. La película dura menos de hora y media, y como evidentemente no nos encontramos en los tiempos del cine clásico donde la capacidad de síntesis que había era brutal, Eyre no dispone de tiempo suficiente para desarrollar todos los aspectos de la trama. Además engaña al espectador con cierto detalle sobre la muerte del personaje femenino y que no descubrimos hasta bien avanzada la acción para comprobar que esa omisión no viene a cuento.

Liam Neeson, que últimamente se apunta a un bombardeo, ofrece una de sus más flojas interpretaciones, especialmente cuando debe comportarse como un rabioso celoso que no entiende cómo su mujer le pudo ser infiel, otro de esos aspectos descuidados de la cinta. Antonio Banderas es de lejos el peor de todo el reparto no siendo capaz de dar personalidad a uno de esos perdedores que tan bien suelen quedar en el cine, y Neeson aún en horas bajas le gana la partida. Banderas, actor que ha demostrado más de una vez poseer cierto carisma para determinado tipo de personajes —por ejemplo, cierta joyita de John McTiernan— se extralimita en una interpretación llena de histrionismo y sólo ofrece un buen momento, reservado únicamente al público español y que nada tiene que ver con la calidad de la película, aquel en el que se caga en la puta por una jugada de ajedrez dando a entender el fuerte carácter pasional de los españoles.

Tercera en discordia, casi el McGuffin de la película, Laura Linney, una actriz que le basta con su sola presencia para conquistar al espectador. La pena es que en ‘Crónica de un engaño’ sus apariciones son muy breves, aunque hay intensidad en todas ellas, la que no reflejan en ningún momento sus perdidos compañeros de reparto, que protagonizan uno de los momentos más irrisorios del cine de los últimos años, el de una cena absurda con la que se pretende homenajear a la fallecida y de paso limar asperezas. Por supuesto el trabajo de Linney no llega para salvar una película floja y aburrida, y que se olvidará pronto, antes incluso de ser retirada de cartelera.






Viernes 11 de Febrero de 2011


Basada en un relato breve de Bernhard Schlink, The Other Man sigue la historia de Peter, (Liam Neeson) quien tras perder a su esposa Lisa (Laura Linney) descubre que ésta recibía e-mails y mensajes de móvil de un hombre cuya existencia hasta ahora ignoraba plenamente. Contraviniendo el consejo de su hija, Abigail (Romola Garai), Peter, lacerado por el hecho y dominado por la sed de venganza, vuela a Milán para localizar al misterioso Ralph (Antonio Banderas) y saber la verdad acerca del otro hombre en la vida de su esposa.


Sinopsis larga

Peter, director ejecutivo de una compañía de software para ordenadores, lleva casado más de 20 años con Lisa, una diseñadora de zapatos. De súbito, ésta desaparece de su vida.

A tenor de cuanto observamos, Lisa y Peter parecen ser un matrimonio feliz. Viven cerca de Cambridge, y la empresa que Peter ha fundado y dirige es una de las triunfadoras en Silicon Fen, la zona de negocios high-tech en torno a aquella ciudad británica. Lisa es una diseñadora de zapatos de alta costura con éxito. Ambos tienen una hija, Abigail, apenas con la veintena, quien mantiene con su padre una relación tirante. Abigail vive con su novio, George, picapedrero en la obra de la Catedral de Ely, donde Abigail es ayudante de ventas en la librería.

Cuando Lisa fallece, Peter revisa sus cosas y halla una nota en el tacón de uno de los zapatos de un par de color rojo. En la misma se lee: «Lago Como.» Perplejo, es obvio que la nota se ha colocado ahí para que él la encontrara, aunque no entiende su significado pues jamás ha estado en tal lugar. Tras preguntarle a su hija qué puede indicar la nota, ésta confiesa no saberlo y muestra resentimiento ante el interrogatorio, como si estuviera tratando de hacer que su hija ejerciera como detective. Peter usa «Lago Como» a manera de contraseña ante un archivo del portátil de su mujer al que no puede acceder, en el que finalmente puede observar fotografías de Lisa con otro hombre. Asimismo, halla e-mails procedentes de alguien llamado Ralph, quien en apariencia ha sido amante de su esposa durante algún tiempo en el pasado, y que actualmente estaba tratando de revivir la relación.






Ayudado por uno de los integrantes de la plantilla de su empresa, Peter localiza la dirección de Ralph; reside en Milán. Afrontando el enorme paso que significa responder al e-mail como si se tratara de Lisa, viaja a Italia, halla a Ralph y entabla amistad con él. Juega a ajedrez con el mismo en tanto escucha sus increíbles historias y le sonsaca información por medio de e-mails en los que suplanta a Lisa, sin jamás revelar su identidad.

Primeramente, Ralph ofrece toda la imagen y seguridad de un hombre de negocios con éxito; más tarde descubrimos que simplemente se trata del conserje del bloque de apartamentos en que vive. De modo gradual, el largo idilio amoroso entre Ralph y Lisa va revelándose con mayor detalle: encuentros en Milán, adonde Lisa viajaba por motivo de trabajo, y lo significativo del «Lago Como,» donde su affaire floreció.

Abigail comienza a preocuparse por su padre, y decide seguirle hasta Milán, para horrorizarse al descubrir que éste está escribiendo e-mails cada vez más intensos a Ralph, haciendo que éste piense que Lisa quiere encontrarse con él en Londres. Cuando le deja para retornar a Ely, Abigail ruega a su padre que le diga a Ralph la verdad, a lo que Peter se niega. Abigail se enfurece y exaspera, pues teme por la estabilidad mental de su padre.

Entre tanto, Ralph recibe otro e-mail enviado desde el portátil de Lisa que le invita a encontrarse con ella una vez más en la Villa D’Este del Lago Como. Ralph, animado por los e-mails de «Lisa,» resuelve que también le dará una fiesta en Londres, aunque haya un problema con su crítica situación económica. Peter le da a Ralph suficiente dinero como para que pueda desplazarse a la Villa D’Este y para la fiesta en Londres. Ralph llega a la Villa D’Este esperando una «segunda luna de miel» con Lisa, para tan sólo encontrarse con Peter, quien le espera solo en el restaurante.

Finalmente, Peter le dice la verdad a Ralph acerca de quién es él, y sobre el hecho de que le ha estado enviando los e-mails de «Lisa»; y descubrimos lo que le ha ocurrido a Lisa.

Peter regresa a Cambridge, y en un estado de ensimismamiento, sueña acerca de su esposa, abre su corazón, y halla fuerzas para usar su experiencia en Milán con miras a enmendar la relación con su hija. Viaja a Londres, telefonea a Abigail y asiste a la fiesta de Ralph, donde acepta que Lisa necesitaba el amor de ambos hombres en su vida. Abigail aparece en la fiesta y se reconcilia con su padre. Por fin, Peter es capaz de aceptar a George.

Ficha técnica


Titulo: The Other Man / El Otro Hombre (2008)

Director: Richard Eyre.
Pais: EE.UU., U.K.
Genero: Drama-Thriller
Reparto: Liam Neeson (Peter), Antonio Banderas (Ralph), Laura Linney (Lisa), Romola Garai.
Duración: 01h-27min aprox.
Idioma: Ingles con Sub. Español.


Fuentes: LaHiguera.net, Blog de cine.

viernes, 4 de febrero de 2011

Festival 4 + 1

Presentacion de la película 8

Origen: Francia
Año: 2008
Soporte: Digi Beta, Blu-ray
Duración: 107 m
Idioma original: Varios. V.O.S. español y portugués





Tiya’s Dream por Abderrahmane Sissako.
The Lette por Gael García Bernal.
Sida por Gaspar Noe.
How can it be? por Mira Nair.
The Water Diary por Jane Campion.
Mansion on the Hill por Gus Van Sant.
The Story of Panshin Beka por Jan Kouen.
Person to Person por Wim Wenders.



SINOPSIS:

Los jóvenes skaters de Gus Van Sant. Los disturbios en las cumbres de líderes
políticos: cargas policiales, botes de humo, y muchas protestas. Un campo con
caballos. Un hombre en una consulta médica, en algún lugar remoto de África.
Animados por el proyecto “No time left”, ocho directores aceptaron el reto de
rodar un cortometraje cada uno en torno a cada uno de los retos que la ONU se
marcó para el nuevo milenio. Película comprometida, película movilizadora,
película colectiva donde la cámara nos da un impulso para dejar la butaca y
actuar. (Gonzalo de Pedro Amatria)





PARTICIPACIÓN EN FESTIVALES:

2008: Rome, Taipei Golden Horse.
2009: Festival international du film francophone de Namur, Afrika, Anonimul, Belfast, Berlin, Cannes, CFC Worldwide Short, Chungmuro, Corto Dorico, Baltic Pearl, Festival du film des droits de l’homme, Braunschweig, Molodist Kyiv, Istanbul, Miami, Moscow, Munich, Open Doek,
Festival du film français d’Helvétie.






Fuente: Página oficial del Festival 4+1, FUNDACIÓN MAPFRE