Julio Diz

Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Maestros del terror: Boris Karloff

BORIS KARLOFF (1887-1969)

Legendario intérprete del cine de terror, William Henry Pratt (nombre real de Boris Karloff) nació el 23 de noviembre de 1887 en Camberwell, Londres
(Inglaterra), en el seno de una familia numerosa, siendo el más joven de ocho hermanos.




Muy aficionado al teatro, Karloff abandonó la carrera diplomática para la que se estaba preparando (su padre era diplomático en la capital inglesa), y se marchó a Canadá a los 21 años para intentar buscar fortuna en el mundo de la interpretación.

En Ontario se unió a una compañía teatral, momento que aprovechó para cambiar su nombre real por el de Boris Karloff. Para sufragar los gastos más cotidianos Karloff comenzaría también a trabajar de bracero en una granja, mientras poco a poco iba afianzándose como actor teatral, generalmente interpretando papeles secundarios, girando por diversas compañías por todo el territorio norteamericano.
En 1916 logró debutar en el cine como figurante en "The dumb girl of Portici", una película protagonizada por Anna Paulova y Rupert Julian.

Durante un tiempo no tuvo suerte como intérprete y estuvo sin encontrar trabajo ni en el cine ni en el teatro.
Halló finalmente un puesto de camionero que compaginó con breves apariciones en películas de la Universal. Durante la época del cine mudo, Boris Karloff intervino en numerosos títulos, siempre como secundario, siendo una de sus películas más destacadas la versión de "El último de los mohicanos" (1920), dirigida por Clarence
Brown y Maurice Tourneur.

La llegada del cine sonoro sería un punto a favor de Karloff. Aunque ahora mismo y visto los personajes que lo caracterizan en su filmografía
más básica, puede ser contemplado como un hombre tosco y temible, Boris era todo lo contrario: afable, simpático, cordial y muy culto, refinado y profundo en la modulación de su expresión oral, lo que facilitó su asentamiento en papeles de más
cuerpo a comienzos de los años 30.


Su recordado papel de Frankenstein

Su debut en el cine hablado fue con "The Unholy Night" (1929), un film dirigido por Lionel Barrymore. Con la película de Howard Hawks, "El Código Penal" (1931),
Boris Karloff perdió el anonimato entre el público. El mismo año de "El Código Penal", un actor de origen húngaro llamado Bela Lugosi había conseguido el
superestrellato personificando al Conde Drácula en una película dirigida por Tod Browning para los estudios Universal.

El éxito del film provocó la recuperación de mitos literarios y legendarios de terror por parte del famoso estudio. James Whale quería filmar una
adaptación de la novela de Mary Shelley, "Frankenstein" (1931), y deseaba a Bela Lugosi para el papel de monstruo.
Lugosi rechazó el papel alegando que no le interesaba aparecer sin diálogos y totalmente maquillado, ya que no le reconocerían sus fans. Whale pensó en Karloff, que aceptó sin dudarlo poniéndose en manos del experto en maquillaje Jack
Pierce.

El arte de Pierce, la impresionante creación de Boris Karloff y la realización de Whale consumaron una obra maestra que hizo de Karloff uno de los rostros más populares de los años 30 dentro del género de terror y actor fetiche para la
Universal.

La década resulto memorable para Boris dentro y fuera del cine terrorífico. "Sed de escándalo" (1931) de Mervyn Leroy, "Scarface" (1932) de Howard Hawks, "La máscara de Fu-Manchú" (1932) de Charles Brabin, "La Momia" (1932) de Karl Freund, "El caserón de las sombras" (1932) de James Whale, "El gato negro" (1934) de Edward G. Ulmer, "La Patrulla Perdida" (1934) de John Ford, "La casa de los Rothschild" (1934) de Alfred Werker, "Horror en el cuarto negro" (1935) de Roy William Neill, "La novia de Frankenstein" (1935) de James Whale, "El Cuervo" (1935) de Lew Landers, "Charlie Chan At The Opera" (1936) de H. Bruce Humberstone, "El hombre que trocó su mente" (1936) de Robert Stevenson, "Los muertos andan" (1936) de Michael Curtiz, "Son of
Frankenstein" (1939) de Rowland V. Lee o las entrañables (aunque irregulares) películas de Mr. Wong son algunos de los títulos más importantes que Boris Karloff
protagonizó en los años 30.

Con Bela Lugosi hizo pareja en diversos films en este decenio: "El gato negro" (1934), "El cuervo" (1935), "El poder invisible" (1936) y "Son of Frankenstein" (1939).
Posteriormente coincidirían de nuevo en "Black Friday" (1940),"El castillo de los misterios" (1940) y "The Body Snatcher" (1945).

Respecto a su vida amorosa, por esa época las parejas sentimentales en la vida marital de Karloff ya habían sido cuatro: Olive Wilton, Montana Laurena Williams,
Helen Vivian Soule y Dorothy Stine. Con Stine tuvo a su única hija, a la que llamó Sarah. En 1946 encontró la estabilidad al lado de Evelyn Helmore.

En los años 40, 50 y 60, Boris Karloff continuó trabajando a destajo, tanto en el teatro (donde estrenó "Arsenic and old lace"), como en el cine y la televisión.
Muchas producciones de esa época eran de bajo presupuesto lo que no impidió que se convirtieran en estimables trabajos. Sus mejores títulos fueron "La zíngara y los monstruos" (1944) de Erle C. Kenton, "La isla de los muertos" (1945) de Mark Robson, "The Body Snatcher" (1945), "Bedlam" (1946) de Mark Robson, los
tres últimos producidos por el gran Val Lewton, "La vida secreta de Walter Mitty" (1947) con Danny Kaye, "Los incoquistables" (1947) de Cecil B. De Mille, "El cuervo"
(1963) de Roger Corman, "The Terror" (1964), producido de nuevo por Roger Corman y "La comedia de los horrores" (1964) del magnífico Jacques Tourneur.

Por esa época no cesó de parodiarse a sí mismo en títulos cómicos, como los protagonizados al lado de la humorística pareja Abbot y Costello y también tuvo
tiempo para emplear su espléndida voz en films de animación para televisión como "How The Grinch Stole Christmas" (1965).

Boris Karloff siguió trabajando hasta poco antes de su fallecimiento, despidiendo su impresionante trayectoria artística con la mediocre película "Invasión Siniestra".

Karloff nos dejaba, a causa de un enfisema pulmonar, el 2 de febrero de 1969. Tenía 81 años.



Fuente: Aloha Criticón.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Estrellas en el cielo: James Whitmore

Un rostro muy habitual del cine bélico

Por JAVIER MEMBA

Si la versatilidad cuenta entre los méritos de un actor de reparto, James Whitmore fue grande como pocos. El popular intérprete de Hollywood falleció el viernes a consecuencia de un cáncer de pulmón.
El espectro de personajes que encarnó entre el altivo chimpancé que presidía la asamblea de El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968) y el presidente Theodore Roosevelt de Bully (Peter H. Hunt, 1975) es tan amplio, que tienen cabida en él tanto el estafador triste de La jungla de asfalto (John Huston, 1950) como el policía abrumado por los delitos cometidos por su hijo en Brigada homicida (Don Siegel, 1968).


Entre presidentes y sargentos -su creación de Truman en Give'em Hell, Harry (Steve Binder, 1975) fue merecedora de una nominación al Oscar-, Whitmore deja en sus seis décadas de actividad profesional toda una galería de tipos memorables.

Nacido en White Plains (Nueva York) en 1921, cursó estudios en la Amherst Central High School antes de ingresar en Yale. Se dice que en aquel campus perteneció a los Skull and Bones, una de las logias universitarias que han dado más prohombres a Estados Unidos. Sin embargo, habría de ejercer una mayor influencia el futuro de Whitmore su servicio en los Marines durante la Segunda Guerra Mundial. Ya acabado el conflicto, se subió por primera vez a los escenarios de Broadway. Su creación del sargento de Command Decision, un drama de William Wister Haines que fue estrenado en 1948, le valió a Whitmore un Premio Tony.

La admiración despertada en Broadway no tardó en catapultarle a Hollywood. Sus comienzos en el cine no pudieron ser más esplendorosos. Tras debutar en la gran pantalla dando vida al George Pappas de Relato criminal, una maravilla dirigida por el gran Joseph H. Lewis en 1949, Whitmore -a buen seguro recordando a los suboficiales que conoció en los Marines- dio vida a un sargento que mascaba tabaco falto de munición y, con los pies congelados, se enfrentaba a los panzers alemanes defendiendo Bélgica: el Kinnie de Fuego en la nieve (1949). Debida al talento del gran William Wellman, fue aquélla una de las mejores cintas bélicas que se recuerdan.De hecho, habría de dar un nuevo rumbo al género, además de valerle a Whitmore un Globo de Oro.

No obstante, ya en los años 50, la filmografía del actor discurrió entre algunos de los mejores títulos de la ciencia ficción -fue el sargento Ben Peterson de La humanidad en peligro (Gordon Douglas, 1954)- y el musical -cumple evocarle como el Andrew Carnes de Oklahoma (Fred Zinnemann, 1955)-. Sin olvidar sus siguientes aportaciones al bélico en Más allá de las lágrimas (Raoul Walsh, 1955) o al western en La última frontera (Anthony Mann, 1956).

Corpulento y simpático, constante en sus afanes pese a las inquietudes que agobiaban a sus personajes, James Whitmore fue un verdadero actor de carácter que llegó a colaborar incluso con Igmar Bergman, encarnando al predicador de El huevo de la serpiente (1977).

Su carrera televisiva, que se prolonga desde comienzos de los años 50 hasta un episodio de CSI emitido en 2007, fue merecedora de un Emmy en 2002 por su trabajo en The practice. Con anterioridad, participó en series tan destacadas como Bonanza, El virginiano o Los invasores.

James Whitmore, actor, nació en 1921 en White Plains (Nueva York, EEUU) y murió en California el 6 de febrero de 2009.



Su recordado papel en "El planeta de los simios"

James Whitmore nos ha dejado

10 de Febrero de 2009

En ‘Crimen en las calles’ de Don Siegel, John Cassavettes daba vida
a uno de esos chicos con futuro prometedor que echan su vida a
perder yendo por el sendero de la delincuencia, mientras un adulto
preocupado por él intenta encauzarle por el buen camino. James
Whitmore daba vida a ese personaje en una de las películas que más
me han impresionado.

Eterno secundario, comenzó su andadura en la
magistral ‘Relato criminal’ de Joseph H. Lewis, cinta de cine negro,
género en el que Whitmore hizo muchas interpretaciones, siempre en
roles secundarios (‘La jungla de asfalto’ de Huston es un ejemplo).
También protagonizó el clásico de Sci-Fi de Gordon Douglas, ‘La
humanidad en peligro’, inolvidable cinta en la que unas hormigas
gigantes amenazan la existencia del ser humano.

A mediados de los 50 compaginó sus trabajos cinematográficos con sus
incursiones (cada vez más asiduas) en el mundo televisivo. En 1994
tuvo un papel en un film muy admirado, "Sueños de libertad"(¿quién no
se acuerda de Brooks Hatlen en libertad dando de comer a unas
palomas mientras echa de menos a su pájaro?). Su peculiar rostro,
lleno de arrugas incluso en su juventud, es de los que no se
olvidan, emanando humanidad y sencillez en todo momento.
Whitmore murió el pasado 6 de Febrero en Malibú (California) debido
a un cáncer de pulmón. Tenía 78 años.
Hasta siempre James.

Fuente: Blog de Cine

lunes, 14 de septiembre de 2009

Irene Cara y su emblemàtico papel.

Nació el 18 de marzo de 1959 en Nueva York (USA).
Hija de Gaspar y Louise Escalera, tiene dos hermanas y dos hermanos. Desde su
más tierna infancia estuvo vinculada al teatro ya que a los 5 años debutó en un
musical de Broadway. Con 8 años grabó su primer LP navideño y a los 10 participó
en diversas obras del Off-Broadway.


Su debut televisivo se produjo con el culebrón "Love of Life", participando
durante toda una temporada (1970-71). Al año siguiente obtuvo un papel
secundario en la sitcom "The Electric Company", junto a Bill Cosby, Rita Moreno
y Morgan Freeman. Tan sólo participó en la primera temporada, encarnando a Iris,
componente de un grupo musical llamado Short Circus.

Su primera película fue el drama romántico "Aaron Loves Angela" (1975), luego
participó en la miniserie "Raíces: la nueva generación" (1979) y en el telefilm
"La tragedia de Guyana" (1980).



Su papel más emblemático llegó en 1980, encarnando a Coco Hernandez, la
estudiante de la "Escuela de Altos Estudios Artísticos de Nueva York" en el
exitoso musical dramático "Fama" de Alan Parker. Para la banda sonora de este
film grabó dos singles: la emblemática y discotequera "Fame" (todo un himno
generacional de principios de los 80) y la balada " Out Here On My Own", ambos
temas fueron superventas y le valieron dos candidaturas a Grammys como Mejor
nueva artista y Mejor vocalista pop, también logró una nominación a los Globos
de oro en el apartado de Actriz de comedia o musical.

Cuando en 1982 "Fama" se convirtió en una serie televisiva, rechazó intervenir
en ella y el papel de Coco lo encarnó Erica Gimpel (actriz de gran parecido
físico con Irene). Ese mismo año intervino en el telefilm "Sister, Sister",
junto a Diahann Carroll. Posteriormente grabó su primer álbum, titulado "Anyone
Can See".




En 1983 fue la compositora (junto a Giorgio Moroder y Keith Forsey) e intérprete
de la canción "What a Feeling", perteneciente a la banda sonora de la exitosa
"Flashdance". Este tema ayudó notablemente a convertir al film en un éxito, y se
convirtió en todo un hit que se mantuvo 6 semanas en el número uno de las listas
de ventas norteamericanas. Esta canción reportó un aluvión de premios a los tres
compositores: un Oscar a la mejor canción (un galardón algo discutible teniendo
en cuenta que otra de las nominadas era el estupendo tema "Over You" de "Gracias
y favores"), un Globo de oro y un Grammy.

Sus siguientes trabajos como actriz fueron más que discretos. Intervino en la
comedia de acción de Joel Schumacher "D.C. Cab" (1983) al lado de Mr T. y un año
más tarde tuvo un papel secundario en la comedia de Blake Edwards "Ciudad muy
caliente", junto a Clint Eastwood, Burt Reynolds y Richard Roundtree, encarnando
a la novia de este último. A estos films siguieron otros títulos irrelevantes de
bajo presupuesto como "Certain Fury" (1985) y "Busted Up" (1986).
Fue también en 1985 cuando retomó su carrera como cantante haciendo diversas
actuaciones en Atlantic City, así como en programas televisivos europeos,
sudamericanos y japoneses.

En 1986 se casó en segundas nupcias con el especialista de cine Conrad E.
Palmisano, de quien se divorció en 1991.

En 1987 lanzó el disco "Carismatic", por el que entró en juicio por desacuerdos
económicos con sus managers (ocho años más tarde logró una sentencia favorable y
recibió un millón de dólares).



En 1989 interpretó la canción "Love Survives" pertenciente a la banda sonora de
la película de animación "Todos los perros van al cielo" de Don Bluth.
A principios de los 90 realizó sus últimos trabajos como actriz, participando en
la película serie B "Caged in Paradiso" (1990) y realizando labores de doblaje
en las producciones animadas "Die Abenteuer von Pico und Columbus" (1992) y
"Happily Ever After" (1993).

Durante el resto de la década de los 90 se retiró del mundo del espectáculo.
Regresó en 2000 cuando se unió a DJ Bobo, para grabar una versión dance de "What
a Feeling" que funcionó muy bien a nivel europeo. Un año más tarde fundó su
propio grupo llamado "Hot Caramel". En 2003 participó en el especial televisivo
"The Disco Ball - A 30 Year Celebration", donde volvió a interpretar sus
antiguos éxitos. Últimamente ha intervenido en otros programas musicales
similares, como lo demuestra su participación en 2005 en "Hit Me Baby One More
Time".


Fama e Irene Cara, un vinculo emblemàtico



Fama (en inglés "Fame"), es una película del año 1980 dirigida por Alan Parker,
de Estados Unidos, en la que se relata la vida de un grupo de alumnos de la
escuela de Arte de Nueva York. Logró el hecho sin precedentes en la historia de
los Premios de la Academia que dos canciones de una misma cantante y una misma
película fueran nominadas en la misma edición para el Oscar a la Mejor Canción
Original. Las nominaciones fueron para Out here on my own y Fame, ambas
interpretadas por Irene Cara. Esta última, además, se llevó el galardón.

Los personajes principales

Coco (Irene Cara): Era la más ambiciosa,
siempre preocupada porque todo saliera bien. Tenía sus más y sus menos con sus
compañeros pero siempre acababan perdonándola. Era una gran bailarina y poseía
una voz muy dulce.

Leroy Johnson (Gene Anthony Ray): El más rebelde de todos los estudiantes.
Abandonado por su madre, Leroy trata de triunfar en el mundo de la danza.
Bruno Martelli (Lee Curreri: Compositor de música, tienes sus discusiones
con el profesor Shorofsky debido a su afán innovador. Piensa que los
sintetizadores algún día substituirán a la música clásica.
Lydia Grant (Debbie Allen): La exigente profesora de danza......

Premios Oscar

Oscar a la mejor
canción original - "Fame", Michael Gore y Dean Pitchford (ganadora)
Oscar a la mejor banda sonora - Michael Gore (ganadora)
Oscar a la mejor canción original - "Out Here On My Own", Michael Gore y
Lesley Gore (nominados)
Oscar al mejor sonido - Michael J. Kohut, Aaron Rochin, Jay M. Harding,
Christopher Newman (nominados)
Oscar al mejor guión original - Christopher Gore (nominados)
Oscar al mejor montaje - Gerry Hambling (nominados)

Ficha técnica

Dirección: Alan Parker
Producción: David De Silva, Alan Marshall
País: Estados Unidos
Año: 1980
Distribución: Metro-Goldwyn-Mayer,United Artists


Obtenido de: "http://es.wikipedia.org/wiki/Fame"
Obtenido de: La Coctelera, 11 de noviembre de 2005

viernes, 11 de septiembre de 2009

Entrevista a Ana Torrent

Entrevistada por Alberto Abuín
16 de junio de 2009



El viernes pasado se estrenó la última película de Elio Quiroga, ‘No-Do’, una apuesta patria por el cine de género de la que ya os hablaré en un futuro post. Con tal motivo, su principal protagonista, Ana Torrent, nos concedió una entrevista. Como bien sabéis Torrent es una de las actrices más prestigiosas de nuestro cine, que empezó siendo aquella niña que miraba fascinada ‘Frankestein’ en ‘El espíritu de la colmena’ de Víctor Erice.

Años después llegó ‘Tesis’, otro punto importante en su carrera, que nos descubría a un director que se convertiría en uno de los mejores del cine español. Luego ‘Yoyes’, probablemente su papel más polémico y por el que ha recibido excelentes críticas. Ana Torrent reparte su tiempo entre Nueva York y nuestro país. Nos hubiera gustado que se extendiera un poco más en las respuestas (prácticamente son telegráficas) pero desde aquí le agradecemos la molestia y le deseamos lo mejor.




En ‘Tesis’ destacaste por tu gran trabajo en una cinta de género, ahora con ‘No-Do’ volveremos a verte en una cinta de terror, ¿te sientes cómoda en él?

Tesis es más bien un thriller y No-Do es una película de terror. En ambas películas me he sentido cómoda, sobre todo gracias a los dos directores.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con Elio Quiroga? Y viajando un poco en el tiempo, ¿y con Carlos Saura y Víctor Erice?

Trabajar con Elio ha sido un descubrimiento. Es una persona estupenda, que transmite mucha tranquilidad y con muchísimo talento que no se le ha reconocido hasta ahora.

Con Saura y Erice tengo sobre todo recuerdos personales.

¿Crees que el cine de género y en concreto el de terror está siendo uno de los mejores escaparates del cine español reciente?

Creo que sí, se está haciendo mucho cine de esté género y de mucha calidad.

Has trabajado en ‘Las hermanas Bolena’ una producción made in Hollywood, y resides habitualmente en Nueva York, ¿te gustaría trabajar más en el cine americano o seguir haciendo cine en España?

Me gusta trabajar donde se me ofrezca una buena película y un buen personaje.

¿Qué opinas de la actual situación del cine español?

Este año, como todo, la situación no está muy bien. No hay mucho movimiento

¿Crees que la televisión española es una buena cantera para el cine de este país, o que por el contrario sólo ofrece actores muy televisivos?

Creo que hay actores con bastante talento en el mundo del cine y en el mundo de la televisión. Además del talento, sobre todo se aprende trabajando y ahora mismo donde hay más trabajo es en la televisión.

¿Cuáles son las actrices de nuestro cine a las que más admiras?

Hay muchas actrices a las que admiro, pero si me pides que te diga un nombre, te podría decir Verónica Echegui, que es de las actrices jóvenes que más me gustan.

¿Y el director?

Me gustan muchos directores y me gustaría trabajar con Alex de la Iglesia.




¿Qué esperas de ‘Ágora’?

Otra buena película de Alejandro.

¿Cuál ha sido tu papel más difícil, y el que te ha salido más natural?

El más difícil seguramente Yoyes y natural, no sé, todos los papeles los tengo que preparar bastante.

¿Qué es lo más complicado de ser actriz en España?

Que a veces, nuestro trabajo no se respeta demasiado

¿Las últimas películas internacionales que más te han gustado?

La última película que he visto ha sido “The visitor” y me encantó.

¿Cuáles crees que son tus principales virtudes como actriz? ¿Y defectos?

Nunca los confesaría en alto, jajaja

¿Qué supuso para una niña de 6 años trabajar en El Espíritu de la Colmena?

Supuso mi descubrimiento del mundo del cine y como niña entrar en un mundo de magia.

¿Marcó mucho tu carrera como actriz?

Muchísimo, ya que fue una gran película.

¿Qué proyectos futuros tienes?

Ahora mismo me encuentro rodando la serie de TVE “U.C.O”

¿Qué le falta al cine español? ¿Es marketing?

Le falta marketing y buenas historias.

¿Por qué se apuesta tan poco por los jóvenes directores españoles, habiendo una cantera tan buena? ¿Y por qué muchos fracasan cuando dan el salto al largo?

Con la situación que hay ahora mismo realmente no se apuesta por nadie.

¿Cómo ves que los jóvenes directores españoles hayan decidido dar el salto y rodar películas americanas?

Me parece muy bien.




¿Qué piensas sobre que muchas películas se lleguen a conocer gracias a la mal llamada piratería, películas que de otra manera seguramente ni se conocerían?

Ahora mismo es muy difícil controlar el mundo de la piratería, habría que regularlo de alguna forma, de todas formas, si alguien tiene interés en ver una película irá al cine. También, los precios de las entradas son bastante altos.

Volviendo a ‘No-Do’, ¿crees que cierto sector religioso puede molestarse por la película al verla como algo más que una película de terror?

Creo que no, ya que parte de la película está basada en hechos reales y parte es ficción.

En el tráiler, por cierto excelente, te vemos gritar varias veces, ¿prefieres personajes más calmados o te gusta desmelenarte?

No entiendo mucho la pregunta, no es lo mismo gritar que desmelenarse, jeje.

Y por último, tras casi cuatro décadas dentro del cine español, y con la perspectiva del tiempo y la experiencia adquirida a lo largo de todo ese tiempo, ¿Cómo percibes la evolución de nuestro cine? ¿Hay algo que te moleste especialmente, o que te guste, o casi nada ha cambiado desde entonces?

Esta es una pregunta demasiada amplia para resumirla en un par de líneas.

Muchas gracias por tu tiempo, y un abrazo muy fuerte.


Fuente: Blog de cine, 16 de junio de 2006

martes, 8 de septiembre de 2009

La pelìcula olvidada: El Testaferro, de Martin Ritt

Woody Allen, cajero, impostor y héroe.

Entre las películas que estuvieron vedadas durante mucho tiempo al público argentino, figura “El testaferro”, de Martin Ritt, donde el gran Woody Allen circunscribe sus responsabilidades en el film al área meramente interpretativa. Compone el personaje de un oscuro cajero de restaurant convertido en falso y exitosísimo escritor, al firmar los libretos de un amigo suyo perseguido por el maccarthismo.





En su búsqueda constante de nuevas formas de expresión –índice no solo de un sano disconformismo sino también de la necesidad de quebrar moldes que pudieran tornarse esquemáticos- el talento de Woody Allen significa para el público una permanente caja de sorpresas. Luego de la brillante etapa cómico satírica, donde se imponía el histrionismo del actor-director (Bananas, Sueños de un seductor, La última noche de Boris Gruschenko, Todo lo que usted siempre quiso saber sobre sexo…, Robo, huyo y lo pescaron), derivo a introspecciones valiosas como Dos extraños amantes, o deslumbrantes en su rigor: Interiores. En Manhattan, nuevamente su calidez e imaginación de realizador le ganaron encendidos elogios.

De alguna manera, quedaba atrás el intérprete. Simplemente, el intérprete, obediente en el acatamiento a un guion ajeno, a una dirección ajena. Desde Casino Royal –su revelación- Allen no había vuelto al rango de “soldado raso” en una producción cinematográfica. Sin embargo, ahora acepto serlo en “El testaferro” (The front), un film de Martin Ritt, con libro de Walter Bernstein, que se atrevió a dar un salto hacia el pasado para ubicar la acción, en la época de las famosas “listas negras” que se confeccionaron a inspiración del senador McCarthy. Precisamente, Woody Allen compone aquí el papel de Howard Prince, un oscuro cajero de restaurant en Nueva York, que “por debajo del mostrador” acepta apuestas llegadas para eventos deportivos.

De pronto, su vida se modifica en forma vertiginosa cuando su amigo Alfred Miller (Michael Murphy) –un escritor que ha sido incluido en la lista negra- le propone presentar libretos suyos para la televisión pero firmados con el nombre de Howard.

Este transa con el loable propósito de ayudar a su amigo, y los libretos son de inmediato aceptados. Prince debe presentarse en la emisora, donde conoce a la figura del programa, Hecky Brown (Zero Mostel), a la “scrip”, Florence Barrett (Andrea Marcovicci) y al productor Phil Sussman (Herschel Bernardi). La serie se convierte en un gran éxito y, desde luego, se le piden a Howard Prince más y más guiones. Llega una súbita celebridad, Florence se enamora de él, cautivada por su sensibilidad de escritor y Howard se enfunda complacido en los halagos de su falsa personalidad.




Sin embargo, el maccarthismo ha puesto sus ojos en el, como asimismo sobre el conductor del programa, Hecky Brown. Este último es colocado en la lista negra, pierde su trabajo y buscando una vía de escape, se transforma en delator, consiguiendo información que implique también a Howard. El desenlace es dramático; Hecky se suicida cuando sabe que Howard es citado a declarar ante el Comité de Actividades Anti norteamericanas y el falso escritor es abandonado por Florence. En plena crisis, Prince intenta recuperarla, le confiesa su impostura, pero es demasiado tarde. Howard comprende que solo podrá redimirse ante esa mujer con un acto de supremo valor. Y en el final de la película, el testaferro se erige en héroe.

El mismo Woody Allen explico que acepto un trabajo donde solo debía asumir responsabilidades interpretativas porque admira al director Martin Ritt, porque entendió que el guion de “El testaferro” era valioso y porque siente el tema del film como muy importante para la juventud que no conoció aquel periodo signado por la influencia de McCarthy.


Cinco años después de su rodaje, la censura argentina autorizo la exhibición de “El Testaferro”

“Reconozco que en mi infancia hubo tramos desoladores”, dice Woody Allen, tratando de explicar su ánimo y la relación de este con sus personajes, y agrega: “A veces caigo en estados melancólicos y es posible que algunos personajes dramáticos me sirva de catarsis. “Entre esos personajes dramáticos figura, en parte, el que Woody compuso para “El testaferro” (originalmente titulada The Front), un film que no dirigió el sino el veterano Martin Ritt y que tampoco cuenta una historia del propio Allen, ya que el libro pertenece a Walter Bernstein.

En realidad, no se trata de un material novedoso… para los conocedores o especialistas. Si para el público. ¿Por qué esa diferencia? No es difícil imaginar que, si una película en la que Woody Allen desempeña un rol protagónico (aunque no la haya dirigido) pasa cuatro o cinco años en lista de espera, sin estrenarse, es porque estaba objetada. Y si, The Front no se podía ver en la Argentina. Ahora se ha autorizado y –caso curioso- será la segunda película de Martin Ritt que obtiene el “nihil obstat” en una semana (la otra película de Ritt autorizada por esos días es, huelga decirlo, “Norma Rae”.





Cuando el talento debe disfrazarse

Crítica de Jorge Miguel Couselo

El director Martin Ritt se vale de la ironía para una crítica al maccarthysmo que hizo estragos en el mundo del espectáculo norteamericano. Sobre todo en diálogos filosos que revelan las tácticas intimidatorias que uso entre actores e intelectuales, “El testaferro” interpretado por Woody Allen no fue único y salvo a algunos de la desesperación.

De 1951 a 1958 el escritor Walter Bernstein, guionista de esta película, anduvo en eso de buscar testaferros que firmaran sus libretos destinados a la televisión. Estaba prohibido como consecuencia de la campaña represiva iniciada por el senador republicano Joseph McCarthy.

No fue el único en la pantalla chica o en el cine. El director Martin Ritt, y los actores Zero Mostel y Herschel Bernardi, entre otros créditos del film, integraron la lista negra confeccionada por el Comité de Actividades Anti norteamericanas y prestigiada por nombres como Charles Chaplin y Arthur Miller.

Aquella famosa caza de brujas pudo ser abordada desde la abierta protesta al reportaje de detallada fidelidad histórica. Pero Martin Ritt y Walter Bernstein prefirieron la ironía. Esta parte de un enfoque pequeño, casi ridículo. El hombrecito que muy bien interpreta Woody Allen pasa de humilde cajero y pasador de juego a personaje.

Ese rasgo exterior se lo adjudica la televisión para la cual el no cumple otro cometido que firmar y cobrar los guiones que los prohibidos no pueden suscribir. Como casi siempre suele ocurrir, los prohibidos son los mejores, de ahí el prestigio prestado de que se rodea el antihéroe.

Puestas ya en evidencia las tácticas intimidatorias que el Comité uso para presionar a artistas e intelectuales, hasta incitándolos a la delación (“es un honor ser espía de la libertad” se proclama), las cosas derivan a mayores. Debatiéndose entre el miedo, la tentación de ser confidente y la miseria, un actor se suicida. Es el único momento marcadamente patético del film, merced al extraordinario Mostel, que moriría en la vida real en seguida.

También en la mira policiaca, el testaferro no escapara a la sospecha de subversivo. De cómo reaccionara la nueva víctima depende el desenlace. No es licito aventarlo sino recalar la eficacia humorística del guion para hacerlo creíble e impactante en la figura de Allen.

Puede objetársele al conjunto una visión limitada de un ciclo intolerante cuya magnitud fue desgraciadamente extraordinaria en Estados Unidos de posguerra, con influencias y malos ejemplos hacia el exterior. A la vez no es poco que la sátira desempañe el espejo donde se han mirado los represores que en el mundo continúan. El acierto general es más de idea y libro que de realización. Los filosos diálogos, diciendo o insinuando, pesan sobre todo.

En la Argentina “El testaferro” estuvo prohibida durante cinco años.

Ficha Tecnica

Titulo original: The Front
Dirección: Martin Ritt
Ayudante de dirección:Peter R. Scoppa
Producción: Robert Greenhut, Jack Rollins, Lester Persky, Martin Ritt, Charles H. Joffe
Guión: Walter Bernstein
Música: Dave Grusin
Fotografía Michael Chapman
Montaje: Sidney Levin
Vestuario: Ruth Morley
Interpretes: Woody Allen, Zero Mostel, Michael Murphy, Andrea Marcovicci, Herschel Bernardi, Remak Ramsay
Origen: Estados Unidos
Año 1976
Género Drama, comedia
Duración 95 min.

Fuentes: Diario Clarin, Espectaculos, 30/9/79, 24/1/82 y 26/2/82

jueves, 3 de septiembre de 2009

Cineastas de hoy: Albertina Carri, todo menos la paz del campo

Situado en el interior de Buenos Aires, el nuevo film de la directora de “Los rubios” pone en pantalla “la naturalización de la violencia” rural.

Entrevista de Ida Mogones



Albertina Carri, junto a Lucrecia Martel y Celina Murga, es una de las hijas dilectas de aquel fenómeno que hace diez años recibió el mote de “nuevo cine argentino” y del que recién ahora –con la aparición de una nueva camada de realizadores- comienza a establecer cierta perspectiva crítica. Si “Pizza, birra, faso” de Stagnaro y Caetano es estudiada hoy como la punta de lanza que habilito la posibilidad de hablar de la avenida de una generación singular, “Los rubios” (2003), de Carri –aun con las polémicas que suscito- encarna tal vez el mayor ejemplo de cine político de reciente factura. Si en esa película se abordaba el tema de la identidad desde una traza documental alejada de los lugares comunes acerca de las víctimas de la represión ilegal de los setenta, la producción de Carri continuo signada por la apropiación de la violencia como temática casi central. Si “Géminis” (2005), se centraba en una familia disfuncional que arrastraba a sus vástagos al incesto, “La rabia” viaja al interior de la provincia de Buenos Aires, donde el campo (como un paisaje casi abismal) atraviesa la vida de dos familias instaladas entre el ímpetu furioso de la animalidad y una brutalidad que nada les debe a los animales, por ser genuinamente humana.




¿La idea de violencia ligada a la infinitud del campo fue seminal al hacer el guion del film?

Si, por eso se llama “La rabia”, la película. Primero que nada apareció el titulo. Siempre fue una película sobre el campo, pero sobre todo acerca de la idea de rabia como contagio, no solo como estado de furia.




¿Cree que hay una tradición en el cine argentino que utiliza el campo como símbolo y reservorio de violencia?

No creo que exista una tradición en ese sentido, más bien al contrario. Hay si una tradición que muestra un campo más costumbrista. En “Detrás de un largo muro” de Lucas Demare, 1958, por ejemplo, aparecía esa idea de la corrupción vinculada a la ciudad mientras que el campo era visto como depósito de la nacionalidad, inclusive a partir de la idealización del gaucho.

Muy diferente del campo que usted describe…

No creo que exista una dicotomía entre el hombre de campo y el de ciudad, como si unos fueran los buenos y los otros, los malos. Utilizo ese escenario donde se tiene un contacto con la muerte y con la sangre, en fin, con la naturalización de la violencia como metáfora de nosotros mismos, independientemente del lugar donde vivamos.

¿Qué cree que separa a esta película de “Géminis”? En las dos aparece el campo…

Formalmente son muy distintas. Además, cada una retrata una clase social distinta, “Géminis”, es una película más formal desde la puesta, hay un trabajo sobre la mirada dentro de la cámara y los movimientos de vestuario. “La rabia” apuesta a cierta indagación entre lo ficcional y lo documental, aunque no es una película que trabaje el realismo para nada.




No obstante, tiene escenas muy realistas…

Si. Pero más allá de las escenas documentales en sí mismas –la de la muerte del cerdo, podría ser una- hay escenas profundamente ficcionales que tienen una observación que desde la puesta están narradas desde un lugar muy documental.

La composición del protagonista, Javier Lorenzo, resulta excepcional. ¿Cómo se le ocurrió trabajar con un actor cuyo “physique du rol” se aleja tanto de lo que suele entenderse como el estereotipo del gaucho?

Yo quería para el personaje de Pichón, encontrar un actor que pudiera hacer más bien de un gaucho maula que pudiera relacionarse con Hormiga Negra (protagonista del folletín de Eduardo Gutiérrez), incluso pequeño físicamente. Cuando llegamos al rodaje el equipo se sorprendió muchísimo al encontrarse con que Javier iba a hacer de Pichón, porque él se aleja de lo que la convención entiende por “masculino”. Debía ser un actor que estuviera dispuesto a jugar con eso. A contradecir lo que a priori se espera de él.

¿Pudo hacer ya un balance de las reacciones del público frente a la película?

La gente queda como congelada, un poco en shock. Es una película destinada a incomodar, me parece. En ese sentido, esta un poco relacionada con algún cine de terror. Me parece que no genera miedo, pero si una cierta incomodidad en la visión.

¿Tiene ya desarrollado su próximo proyecto?

Tengo dos, pero no se cual vendrá primero. Uno es un infantil y el otro, una película de terror.





Director:

La rabia (2008)
Urgente (telefilm - 2007)
Géminis (2005)
De vuelta (corto - 2004)
Los rubios (2003)
Fama (corto - 2003)
Barbie también puede eStar triste (corto - 2001)
Historias de Argentina en Vivo (2001)
Aurora (corto - 2001)
No quiero volver a casa (2000)


Guionista:

La rabia (2008)
Urgente (telefilm - 2007)
Géminis (2005)
Los rubios (2003)
Fama (corto - 2003)
Barbie también puede eStar triste (corto - 2001)
No quiero volver a casa (2000)


Producción:

Los rubios (2003)
Barbie también puede eStar triste (corto - 2001)
No quiero volver a casa (2000)


Cámara:

Los rubios (2003)
No quiero volver a casa (2000)


Montaje:

Aurora (corto - 2001)


Asistente de Cámara:

Silvia Prieto (1998)
De eso no se habla (1993)


Fuente: Revista Ñ, numero 36, 10/05/2008

lunes, 31 de agosto de 2009

AnimaCine: Submarino amarillo y Los Beatles


SUBMARINO AMARILLO (Yellow submarine) 1968

Director: George Dunning - Pelìcula de animaciòn
Intérpretes: Los Beatles

Un lugar llamado Pepperland, donde reina la paz y
la alegría, se ve amenazado por la invasión de los
"Malditos Azules".
Uno de sus habitantes logra escapar en el
submarino amarillo abandonado en el pasado por
cuatro muchachos de Liverpool, a los que requerirá
para intentar vencer al perverso enemigo.



Si el nombre de los Beatles junto al de Richard
Lester estableció un nuevo sistema de filmación de
las actuaciones y vivencias musicales pop con
películas como "Help" y "Que noche la de aquel
día", con "Yellow Submarine", los Fab Four fueron
protagonistas de una de las películas de animación
más imaginativa que ha conocido la historia del
cine.



Dirigida por el canadiense George Dunning, la
historia típica de "buenos contra malos" está
salpicada de situaciones surrealistas y oníricas,
con creativas viñetas pop-art repletas de
ocurrente imaginería de naturaleza psicodélica.
También es destacable el empleo de perspicaz
sentido del humor y el viaje simbólico a la
imaginación desarrollada en el contexto sonoro y
lírico del fenomenal conjunto de Liverpool.



Los amantes de su música, podrán disfrutar en este
"Submarino amarillo" con variadas gemas de la banda,
entre ellas "Nowhere Man", "Eleanor Rigby","Lucy in the
sky with diamonds", "A day in the life" o la estupenda
"Hey Bulldog", pieza recuperada en la nueva versión del
film que no aparecía en la película original de 1968.



Murió Heinz Edelmann, el artista de “Submarino amarillo”

Heinz Edelmann, el ilustrador y diseñador gráfico, creador de la alucinógena
tierra de Pepperland como director de arte de la legendaria película animada de
los Beatles de 1968, había nacido en la ex Checoslovaquia. Tenía 75 años.




Heinz Edelmann, director artístico de la película Submarino
amarillo, de la banda británica de los Beatles, murió a los 75 años
en la ciudad de Stuttgart (Alemania).

La Academia de Arte y Diseño de esa ciudad, donde el alemán ejerció como
profesor de ilustración de 1986 a 1996, confirmó esa noticia adelantada
primeramente por el diario Stuttgarter Nachrichten en su edición del miércoles.
El creativo, nacido en 1934 en la antigua Checoslovaquia, diseñó además muchas
tapas de libros, incluyendo la primera versión alemana de El señor de los
anillos. En 1989 el artista ganó una competencia para diseñar la mascota de la
exposición Sevilla 92, superando a otros 23 países con la ilustración de un ave
llamada Curro.

Edelmann, que además de en Stuttgart enseñó en otras escuelas de arte en Colonia
y Düsseldorf, fue el encargado del diseño de producción en el largometraje El
submarino amarillo, basado en la homónima canción de Lennon-McCartney y exhibido
por primera vez en 1968.

Submarino amarillo (Yellow Submarine) Gran Bretaña 1968. Dirección de George
Dunning. Guión de Lee Minoff, Al Bridax, Jack Mendelsohn y Erich Segal, basado
en la homónima canción de Lennon-McCartney. Música Incidental de George Martin.
Diseño de producción Heinz Edelmann. Con las voces de John Clive (John),
Geoffrey Hughes (Paul), Peter Batten (George), Paul Angelis (Ringo), y otros.


Fuentes: Aloha Criticòn
www.darioalvarez.net

martes, 25 de agosto de 2009

Apuntes del 23 Festival de Cine de Mar del Plata: El Samurai de Jean-Pierre Melville

Los caminos de “El samurai”, de Jean-Pierre Melville

Por Jonathan Rosenbaum

En 1997, de vuelta del Festival de Cannes, el crítico Jonathan Rosenbaum se encontró con que en su ciudad se proyectaban dos películas “hechas por cineastas feroces e intransigentes que representan una suerte de yin y yang del cine francés”. El resultado de reencuentro de Rosenbaum con “El samurai” y su descubrimiento de “El nacimiento del amor”, de Philippe Garrel (cuya “La frontière de l’aube” compite en el festival), fue un extenso artículo, publicado originalmente en el Chicago Reader con el título “Completando los espacios”, del que hemos seleccionado los pasajes referentes al film de Jean-Pierre Melville.





Nacido Jean-Pierre Grumbach, Melville cambio su nombre en homenaje a uno de los tres escritores favoritos de su adolescencia (los otros dos eran Poe y Jack London); el mismo tipo de americanfilia marco su vida temprana como espectador de cine en los ’30 y ’40. Mucho tiempo antes de Cahiers du Cinema fuese siquiera un brillo en los ojos de sus fundadores, Melville se prosternaba en el santuario de Hollywood y catalogaba con dedicación sus tesoros artísticos. En una extensa entrevista con Rui Nogueira, recitaba con orgullo una lista cuidadosamente elaborada de 63 directores americanos del periodo sonoro que habían hecho al menos una película que llamaba. (Las tres polémicas omisiones del listado eran Charles Chaplin, Cecil B. De Mille y Raoul Walsh; el primero porque es Dios, y por lo tanto esta mas allá de cualquier clasificación, en los términos de Melville, y los otros dos porque al director no le gustaban sus trabajos anteriores a la guerra).

Más tarde, Melville iba a ser reconocido por su sombrero Stetson estilo texano y sus anteojos negros (estos últimos adoptados por el mismo Godard) y cinematográficamente, por su apropiación amorosa de otros emblemas masculinos hollywoodenses: elementos de la trama de “Mientras la ciudad duerme” en “Bob le flambeur”, 1956, el cuartel de policía de “Calles de la ciudad” en “Morir matando”, 1963, y muy notablemente, la atmosfera precisa de un noir cursi de los 50 de Columbia en “El último suspiro”, 1966, su primer gran éxito comercial.





Como Dave Kehr observo en su ensayo sobre el director, Melville hizo sus películas mas personales imitando a la era más regimentada e industrial del cine americano, una paradoja que debe haberle resultado atractiva a la mente paradójica de Godard.
Melville se inicio profesionalmente en el cine después de la Segunda Guerra Mundial, cuando estaba cerca de los 30 años, Su admirable opera prima, “El silencio del mar”, 1947, fue realizada ilegalmente luego de que el sindicato cinematográfico francés rechazara su solicitud para filmar una película (después tuvo que pagar una fuerte multa); eventualmente logro construir su propio estudio, tal como lo había hecho su dios Chaplin, (trágicamente, el edificio desapareció en un incendio en 1967, poco después del rodaje de “El samurái”). Tras comenzar como un dotado escritor/director de films de arte cuyo ejemplo más conocido es “Les enfants terribles”, 1949, una adaptación lirica y onírica de la novela de Jean Cocteau, Melville fue acercándose gradualmente hacia el tipo de thriller noir con el que hoy se lo identifica en mayor medida, filmando en colores solo cuando las consideraciones comerciales lo hacían obligatorio.

Claramente, el costado adolescente y homoerótico del estoicismo cartesiano de Melville, combinado con su apasionado esteticismo, lo convirtieron en un manierista, y a “El samurái” en una especie de Biblia para el crítico Tom Milne (el más sensible de los exegetas de Melville) y más recientemente, para los cineastas Quentin Tarantino y John Woo (otros directores heterosexuales especialistas en homoerotismo). Relato semimistico sobre un tirador solitario (Alain Delon) que habita en una casucha de un solo ambiente en la que hasta los atados azules de Gitanes, las etiquetas de las botellas de Evian y el pájaro gris que es su única compañía combinan sus colores con el entorno apagado.




“El samurái” comienza solemnemente con una cita del Libro de Bushido: No hay soledad que la del samurái, salvo quizá la del tigre en la jungla. Más tarde, Melville confesara que la frase era una invención absoluta. La trama está tomada de una novela, pero no cuesta imaginar que el director invento también todo el resto del film. Jeff Costello (o Jef, según el subtitulado) no es un tigre ni un samurái, sino un cono machote con cara de poker, el joven Delon propuesto como objeto de amor sagrado cuya soledad y cuyas relaciones sentimentales son tan artificiales y están delineadas tan abstractamente que parecen parte del decorado, al igual que los cigarrillos, el agua mineral y el pájaro gorjeante. (Para imágenes verdaderas de la soledad y un genuino personaje suicida raramente hallados en las películas, miren cuando puedan la mejor película que vi en Cannes, la hermosa y espiritual “El sabor de la cereza” de Abbas Kiarostami, que reduce a picadillo a una fantasía como la de Melville). “El samurái”, expresa, ciertamente, un tipo de soledad, pero es la soledad del macho adolescente que sueña con las películas de Hollywood y sus accesorios penthouses, policías duros, calles de ciudades melancólicas, ahumadas partidas de cartas, elegantes clubes nocturnos de jazz y las proyecta en una París imaginada.

Comenzando casi sin diálogos, “El samurái”, se desenvuelve como un sueño afiebrado y poético. Cuando la codificación de colores se relaja un poco y Costello es perseguido en el subte de París por varios policías de civil monitoreados por el detective François Perier y su mapa gigante. Pero como los personajes permanecen tan pequeños, el film en ningún momento penetra en el terreno de la dureza existencial y desprecio que reclama para sí. El propio Melville etiqueta a Costello como esquizofrénico, pero para creer en su diagnostico o en la realidad de los dos personajes que le dan a Costello una coartada para el asesinato que comete: su novia (Nathalie Delon) y una refinada pianista de jazz (Catie Rosier) que efectivamente vio el crimen, hay que aceptar al personaje mítica y abstractamente, y no como una suerte de entidad psicológica o espiritual.




La pianista, un ángel negro de la muerte derivado del “Orfeo” de Cocteau, es tan inmaterial como la novia al momento de las motivaciones, pero al menos tiene la poesía de los cuentos de hadas para apoyarla. La novia interpretada por la esposa de Delon en ese momento es una mera pieza del mobiliario, útil para ser empujada a la pantalla cuando se la necesita. No se puede decir que ningún personaje interactúa con Costello de otra forma que no sea iconográfica; Melville se limita a alejarse con timidez de los momentos íntimos entre ambas parejas, pidiéndonos que completemos los oscuros espacios en blanco.

Ficha técnica

1972 : Crónica Negra (Un flic)
1970 : Círculo rojo (Le Cercle rouge)
1969 : El ejército de las sombras (L’Armée des ombres)
1967 : El silencio de un hombre (Le Samouraï)
1966 : Hasta el último aliento (Le Deuxième souffle)
1963 : El guardaespaldas (L’Aîné des Ferchaux)
1962 : El confidente (Le Doulos)
1961 : Léon Morin, prêtre
1959 : Dos hombres de Manhattan (Deux hommes dans Manhattan)
1955 : Bob, le flambeur
1953 : Quand tu liras cette lettre
1950 : Los niños terribles (Les Enfants terribles)
1949 : El silencio del mar (Le Silence de la Mer)
1945 : Vingt-quatre heures de la vie d'un clown



Fuente: Bitácora 03, diario oficial del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

viernes, 21 de agosto de 2009

CinemaRock: Woodstock, 40 años.

Sábado 15 de agosto de 2009
Woodstock: 40 aniversario del festival más importante de la historia de la
música rock




Hoy, sábado 15 de agosto de 2009, se cumplen 40 años del festival de arte y
música más importante de todos los tiempos, Woodstock, una fiesta en la que
medio millón de personas se reunieron para cantar al amor, la paz y la
naturaleza durante tres intensos días (el 15, 16 y 17 de agosto de 1969).

Los organizadores de Woodstock fueron John Roberts, Joel Rosenman, Artie
Kornfeld y Michael Lang.

El macroconcierto tomó el nombre de Woodstock, porque la celebración estaba
programada para que tuviese lugar en un lugar del pueblo de Woodstock, en Ulster
County pero la oposición de la gente del pueblo obligó finalmente a cambiar de
escenario.

Tuvo lugar en una granja situada a 69 Kms. de Bethel, a 130 kilómetros de Nueva York,
y se organizó pensando que acudirían unas 250.000 personas, aunque finalmente se
reunieron 500.000. La entrada al festival costaba 8 dólares americanos de la
época para un solo día, y el abono de tres estaba a 24.

El festival, celebrado en pleno auge del movimiento hippie y con el trasfondo
político de la guerra de Vietnam, se convirtió en todo un canto por la paz, el
amor y la tolerancia.





Algunos lo han definido como el mejor concierto de la historia. La lluvia y las
incomodidades no impidieron que los asistentes y los artistas congregados
disfrutaran de una experiencia irrepetible.

Durante su celebración hubo tres muertes: una por sobredosis de heroína, otra
tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con un tractor.
También hubo dos nacimientos no confirmados.

Woodstock trascendió sobretodo gracias al documental que dirigió Michael
Wadleigh y en cuya edición colaboró un jovencísimo Martín Scorsese, fue
estrenado en 1970 y ganó el Oscar al mejor documental.

Documental de Wadleigh


Wadleigh, durante la presentación ante la prensa de una nueva edición de su
documental, aseguraba: "Muchos de esos artistas ya no están aquí, pero su
espíritu sobrevive en nosotros, en todos los que mantenemos los ideales de la
generación de los sesenta".




El documental 'Woodstock' (1970), dirigido por Michael Wadleigh, es un fiel
retrato de aquellos días veraniegos de hace 40 años en los que tanto se habló de
paz y amor. Y en los que también fueron protagonistas destacados el sexo y las
drogas.

Joe Cocker durante su actuación en Woodstock


Algunos de los artistas que participaron en el mítico concierto fueron John
Sebastian, Joan Baez, Quill, Santana, Janis Joplin, Creedence Clearwater
Revival, The Who, Joe Cocker, Country Joe and the Fish, Johnny Winter, Crosby,
Nash & Young y Jimi Hendrix.

El festival se alzó como icono de una generación que cerraba una década, cuyos
propósitos eran demostrar que era distinta de la anterior, hacer constar que
estaban hartos de guerras, pregonar la paz y el amor como forma de vida y
mostrar su rechazo al sistema.

Viernes día 15: El cantante y guitarrista de folk estadounidense Richie Havens
fue quien abrió el superconcierto pasadas las 5 de la tarde del viernes 15 de
agosto.

Esa misma jornada tocaron, entre otros, el intérprete indio de sitar Ravi
Shankar (padre de Norah Jones) y la cantautora Joan Baez.

El sábado 16: fue el turno de músicos como Carlos Santana, Janis Joplin, Sly &
The Family Stone, los Grateful Dead (banda de Jerry García), Creedence
Clearwater Revival, The Who y Jefferson Airplane.


El domingo 17 y mañana del 18 : estuvo marcado por las actuaciones, entre otros
menos conocidos, de Joe Cocker, The Band, Crosby, Stills, Nash & Young (quienes
dieron un concierto acústico y otro eléctrico) y Jimi Hendrix.

Medio millón de personas llegaron a seguir la actuación de este último, que
empezó a tocar con retraso ya en la mañana del lunes 18 y fue quien cerró de
manera espectacular un festival inolvidable. Jimi Hendrix tocó el himno
estadounidense en eléctrico para demostrar que, aunque estuvieran en contra de
la política militar de su país, seguían sintiéndose estadounidenses.

El éxito del festival de Woodstock llevó a repetir en cuatro ocasiones: 1979 (en
el recinto del Madison Square Garden de Nueva York), 1989 (en el emplazamiento
original de la primera edición), 1994 (en Saugerties, NY) y 1999 (en Rome, NY).

Con motivo del 40 aniversario del mítico festival se ha publicado "Woodstock
40", un doble CD en el que se recogen algunas de las actuaciones de esos tres
días, como las de Richie Havens, Janis Joplin, The Who o Jefferson Airplane.
Para conmemorar los 40 años de Woodstock, Michael Lang había previsto un
macroconcierto en un parque del barrio neoyorquino de Brooklyn, pero finalmente
se ha suspendido por no poderse reunir el dinero necesario para su celebración.
Woodstock tuvo una gran repercusión en la cultura mundial, también en España,
donde se organizaron dos conciertos clandestinos en 1971, uno en Canet de Mar y
otro en Granollers, que resultaron minoritarios.





El Festival

El festival de música
y arte de Woodstock es uno de los festivales de rock más famosos de la historia.
Tuvo lugar en una granja de Bethel, Nueva York, los días 15, 16 y 17 de agosto
de 1969. El festival tiene el nombre de Woodstock porque inicialmente estaba
programado para que tuviese lugar en el pueblo de Woodstock en Ulster County,
Estado de Nueva York. La población local se opuso al evento, pero Sam Yasgur
convenció a su padre, Max Yasgur, para acoger al concierto en los terrenos de la
familia, localizados en Sullivan County, también en el Estado de Nueva York.

Ocurrieron tres muertes en el festival de Woodstock: una debida a una sobredosis
de heroína, otra tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con
un tractor. También ocurrieron dos nacimientos no confirmados en el festival. Se
realizó un famoso documental sobre este concierto, dirigido por Michael Wadleigh
y montado por Martin Scorsese. Fue estrenado en 1970 y ganó el Premio Oscar al
mejor documental. La película ha recibido el título de "culturalmente
significativa" por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y
seleccionada para su conservación en el National Film Registry.

Ha sido de los mejores festivales de música y
arte de la historia. Congregó a 500.000 espectadores, la organización esperaba
60.000, y se estima que 250.000 no pudieron llegar, la entrada costaba $8
americanos de la época para un solo día y el abono de tres días estaba a $24.




Woodstock se convirtió en el ícono de una generación de norteamericanos hastiada
de las guerras y que pregonaba la paz y el amor como forma de vida y mostraban
su rechazo al sistema, por lo tanto, gran parte de la gente que concurrió a
dicho festival era hippie(realmente ellos no se designan así, sino que así fue
como los denominaba la gente).Este festival fue un movimiento que se desarrolló
en los Estados Unidos durante la década de los 60, en la cual los que concurrían
llevaban melena y amuletos, las chicas faldas de colores; sus símbolos eran la
bandera del arco iris, y el llamado símbolo de la paz.

Los "hippies" estaban en contra de la guerra de Vietnam, por lo que Jimi Hendrix
tocó el himno estadunidense en eléctrico durante el festival para demostrar que,
aunque estuvieran en contra de la política militar de su país, seguían siendo
estadounidenses, ya que algunos los tachaban como un movimiento Anti-Estados
Unidos. Sus ideales eran, aparte del pacifismo, el amor libre, la vida en
comunas, el ecologismo, y el amor por la música y las artes; se llegó a creer
que habían dejado de existir ya que desde el Verano del amor de 1967 y Woodstock
tendieron a evitar publicitarse, aunque aún siguen existiendo en numerosos
países, evolucionando algunas comunas hippies a ecoaldeas, que también se
denominan como comunas del año 2000 y todavía siguen dándose cita en algunos
festivales y encuentros para celebrar la vida y el amor, como en el Festival de
la Paz; aun así, debido al número de asistentes, las condiciones sanitarias
dejaban más que desear ya que se organizó el festival pensando que iban a acudir
unas 250.000 personas pero al final según estimaciones se llegó a un aforo de
unas 500.000, provocando que hubiera algo de delincuencia durante el festival,
en contraste con las pretensiones de este que pretendía ser una celebración a
favor de la paz y del amor.




Durante el festival se vivieron intensas noches de sexo y drogas, destacando el
consumo de LSD y Marihuana; todo esto aderezado con música rock. Aunque
inicialmente el concierto se organizó pensando que conllevaría pérdidas para la
organización, el éxito del documental sobre el evento hizo que finalmente
resultara un acto rentable.


Fuente: En el tren de la vida, Publicado por María Josè
Fuente: Wikipedia

viernes, 7 de agosto de 2009

La saga de los Barrymore.

La familia Barrymore fue la màs talentosa y emblematica de Hollywood, por eso aquì les brindamos esta revisiòn.





ETHEL BARRYMORE


Ethel Barrymore (naciò el 15 de agosto de 1879 – falleciò el 18 de junio de 1959) fue una actriz ganadora del Óscar y miembro de la famosa familia Barrymore.


Infancia y juventud

Ethel Barrymore nació en Filadelfia, Pensilvania
bajo el nombre de Ethel Mae Blythe, siendo el segundo hijo que sus padres,
Maurice Barrymore y Georgiana Drews, habían tenido. Se crió en Filadelfia y se
educó en un colegio católico
Ella era la hermana de los actores John Barrymore y Lionel Barrymore, y la
tía-abuela de la actriz y productora, Drew Barrymore.




Carrera

Ethel Barrymore en 1896, fue reconocida como una actriz
encantadora y carismática en la Ciudad Nueva York y como una gran actriz de
Broadway. Su primera aparición en Broadway fue en 1901, en una obra llamada
Captain Jinks of the Horses Marines (El Capitán Jinks y los Marinos Caballos).
Representó a Nora en A Doll's House de Ibsen (1905) y una apasionada Julieta en
Romeo y Julieta de Shakespeare (1922).

Barrymore actuando del papel masculino Carrots en la obra homónima, 1902. En
1926, actuó en uno de sus mejores éxitos como la cónyuge sofisticada de un
marido en una comedia de William Somerset Maugham, The Constant Wife. En julio
de 1934, comenzó a trabajar en la obra Laura Garnett, de Leslie y Sewell Stokes,
en Dobs Ferry, Estado de Nueva York.
Realizó su primer película en 1914 y en los años 1940, se mudó a Hollywood,
California y comenzó su carrera como actriz de películas. En 1944, ganó un Óscar
a la Mejor Actriz de Reparto por su papel en la película None but the Lonely
Heart.
También hizo otros clásicos como The Spiral Staircase (1946), y un thriller de
Robert Siodmak, Pinky


Ethel Barrymore junto a Alfred Hitchcock


Vida privada

Winston Churchill
le propuso matrimonio pero ella lo rechazó. Sin embargo, Ethel se casó con
Russel Griswold Colt el 14 de marzo de 1909; se divorciaron en 1923.
Siendo una católica romana devota, no se podía casar por la Iglesia. Se
involucró románticamente con más hombres luego, pero no se volvió a casar.
Tuvo tres hijos con Colt, incluyendo a Ethel Barrymore Miglietta, quien apareció
en Broadway en Follies de Stephen Sondheim. Los hijos de Ethel, Samuel y John
Drew Colt, también se dedicaron a la actuación.
Ethel falleció por complicaciones cardiovasculares en 1959 en su casa en
Hollywood, California, a dos meses de su cumpleaños 80. Fue enterrada en el
Cementerio Calvary, en Los Ángeles.
El Teatro Ethel Barrymore en la Ciudad de Nueva York lleva su nombre por ella.



LIONEL BARRYMORE

Lionel Herbert Blythe (naciò el 28 de abril de 1878 – falleciò el 15 de noviembre de 1954), conocido como Lionel Barrymore, fue un actor de teatro, radio y películas estadounidense.




Biografía

Barrymore fue el hermano mayor de Ethel y John Barrymore, y
sus padres fueron Maurice Barrymore y Georgiana Drew. Se casó con las actrices
Doris Rankin e Irene Fenwick.
Comenzó su carrera en los escenarios a comienzos de los años 1900. En 1907,
luego de pasar algunos años en París, volvió a Broadway, donde estableció una
reputación como actor dramático. Él probó su talento en algunas obras como Peter
Ibbetson (1917), The Copperhead (1918) y The Jest (1919).
En 1924 dejó Broadway por Hollywood. En 1931 ganó un Óscar por su rol de abogado
alcohólico en A Free Soul (1931), después de haber sido nominado en 1930 por
mejor director por Madame X. Aunque él pudo representar muchos tipos de
personajes, como el malvado Rasputin en Rasputin and the Empress de 1932 (en
donde co-protagonizó con John y Ethel Barrymore), el estuvo, durante los años
1930 y años 1940, estereotipado como un gruñón, pero normalmente dulce, hombre
anciano en algunas películas como La isla misteriosa (1929), Gran Hotel (1932,
con John), Cena a las ocho (1933, la película también presentaba a John, pero
ellos no tuvieron escenas juntos), Captains Courageous (1937), You Can't Take It
with You (1938), Duelo al sol (1946), y Key Largo (1948). Quizá su rol más
conocido sea el de Mr. Potter, el miserable banquero en ¡Qué bello es vivir!
(1946). El rol estaba obviamente basado en Ebenezer Scrooge, al cual Barrymore
había estado interpretando en radio anualmente desde 1934.
Interpretó al irritable Doctor Gillespie en una serie de películas del Doctor
Kildare en los años 1930 y años 1940, y el rol del título en las series de radio
de los 1940s Mayor of the Town. Después de haberse roto la cadera dos veces,
quedó confinado en una silla de ruedas, pero siguió actuando. Así se explica por
qué interpretó al Dr. Gillespie en silla de ruedas, y por qué no era capaz de
interpretar a Scrooge en la versión en película 1938 de MGM, A Christmas Carol.
Barrymore murió el 15 de noviembre de 1954 de un ataque al corazón, y está
enterrado en el Cementerio Calvary en el Este de los Ángeles, California.
Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en el 1724 de la Calle
Vine.
Es el tío abuelo de Drew Barrymore.






Filmografía seleccionada

Fighting Blood (1911), de D.W. Griffith.
Heredity (1912), de D.W. Griffith
The New York Hat (1912), de D.W. Griffith
The Tender Hearted Boy (1913), de D.W. Griffith
The Work Habit (1913), de D.W. Griffith
The Strong Man's Burden (1913), de D.W. Griffith
Almost a Wild Man (1913), de D.W. Griffith
Strongheart (1914),de D.W. Griffith.
Los enemigos de la mujer (1923) de Alan Crosland.
La ciudad eterna (1923) de George Fitzmaurice.
A ciegas por los hielos (1923) de Edward H. Griffith.
Cuando se ama (1925) de Whitman Bennett.
La barrera (1926) de George W. Hill.
Ojos claros (1926) (Brooding Eyes) de Edward LeSaint.
Amor afortunado (1926) de Raoul Walsh.
París a medianoche (1926) (Paris at Midnight) de E. Mason Hopper
La tierra de todos (1926) de Fred Niblo y Mauritz Stiller
Cruel dilema (1927) de Reginald Barker
El palacio de las maravillas (1927) de Tod Browning
La mujer adora los brillantes (1927) (Women Love Diamonds) de Edmund Goulding.
Jimmy el misterioso (1928) (Alias Jimmy Valentine) de Jack Conway.
Su mayor victoria (1928) (Drums of Love), de David W. Griffith.
Sadie Thompson (1928), de Raoul Walsh con Gloria Swanson.
The Hollywood Revue (1929) (The Hollywood Revue of 1929), de Charles Reisner.
Mata Hari (1931) (Mata Hari), de George Fitzmaurice.
Alma libre (A Free Soul) (1931) de Clarence Brown con Leslie Howard y Clark
Gable.
Grand Hotel (1932) (Grand Hotel), de Edmund Goulding con Greta Garbo, John
Barrymore, Joan Crawford, y Wallace Beery.
Remordimiento (1932) (Broken Lullaby), de Ernst Lubitsch.
Honrarás a tu padre (1933) (Sweepings), de John Cromwell.
Cena a las ocho (1933) (Dinner at Eight), de George Cukor con Marie Dressler,
John Barrymore, Wallace Beery, y Jean Harlow
Carolina (1934) (Carolina) de Henry King con Janet Gaynor.
La ciudad de cartón (1934) de Louis King
Busco un millonario (1934) de Jack Conway y Sam Wood
En la pendiente (1934) (This side of heaven) de William K. Howard.
La isla del tesoro (1934) (Treasure Island), de Victor Fleming con Wallace
Beery.
Ayer como hoy (Ah, Wilderness!) (1935) de Clarence Brown con Wallace Beery.
La marca del vampiro (1935) (Mark of the Vampire) de Tod Browning con Béla
Lugosi.
La voz de ultratumba (1935) (The return of Peter Grimm) de George Nichols Jr.
y Victor Schertzinger.
La pequeña Coronela (1935) (The Little Colonel), de David Butler con Shirley
Temple.
El héroe público número 1 (1935) (Public Hero #1) de J. Walter Ruben
David Copperfield (1935) (The Personal History, Adventures, Experience, &
Observation of David Copperfield the Younger) de George Cukor con W. C. Fields
Camino a la gloria (1936) (The Road to Glory), de Howard Hawks.
Muñecos infernales (1936) (The Devil-Doll), de Tod Browning.
La voz irresistible (1936) (The Voice of Bugle Ann) de Richard Thorpe.
Honor de familia (1937) (A family affair) de George B. Seitz.
Saratoga (1937), de Jack Conway.
Capitanes intrépidos (1937) (Captains Courageous), de Victor Fleming con
Spencer Tracy.
Cadetes del mar (1937) (Navy Blue and Gold) de Sam Wood.
Margarita Gautier (1937) (Camille), de George Cukor.
Vive como quieras (1938) (You Can’t Take It with You), de Frank Capra.
Un yanqui en Oxford (1938) (A Yank at Oxford), de Jack Conway.
Piloto de pruebas (1938) (Test Pilot) de Victor Fleming con Clark Gable and
Spencer Tracy.
The Bad Man (1941), de Richard Thorpe con Wallace Beery y Ronald Reagan
The Penalty (1941), de Harold S. Bucquet con Edward Arnold.
Dos en el cielo (1943) (A Guy Named Joe), de Victor Fleming con Spencer Tracy
Desde que te fuiste (1944) (Since You Went Away), de John Cromwell con
Claudette Colbert y Shirley Temple.
El valle del destino (1945) (The Valley of Decision), de Tay Garnett.
Duelo al sol (1946) (Duel in the sun) de King Vidor con Joseph Cotten y
Gregory Peck.
¡Qué bello es vivir! (1946) (It’s a Wonderful Life), de Frank Capra con James
Stewart y Donna Reed.
Desconfianza (1946) (The secret heart) de Robert Z. Leonard,
Cayo Largo (1948) (Key Largo), de John Huston con Humphrey Bogart, Lauren
Bacall y Edward G. Robinson.
Malaya (1949), de Richard Thorpe con Spencer Tracy y James Stewart.
Down to the Sea in Ships (1949) de Henry Hathaway con Richard Widmark.
Estrella del destino (1951) (Lone Star), de Vincent Sherman con Clark Gable y
Ava Gardner.


Óscars

1929 nominado al Óscar a la mejor dirección Madame X
1931 ganador al Óscar mejor actor por Alma libre





JOHN BARRYMORE

Uno de los miembros más destacados de la dinastía
Barrymore fue John Barrymore, hermano pequeño de
la actriz Ethel y el actor Lionel, hijo de los
intérpretes Maurice Blyth (Maurice Barrymore) y
Georgie Drew, sobrino del actor John Drew y nieto
de Louisa Lane Drew, directora del Arch Street
Theatre de Philadelphia.




John Sidney Blyth (apellido verdadero de la
familia) nació el 15 de febrero de 1882 en
Philadelphia, estado norteamericano de
Pennsylvania. Su afición por el arte le llevó a
estudiar en el King's College y en el Arts
Student's League de Nueva York y posteriormente
trabajar como dibujante en un periódico
neoyorquino, siendo su principal objetivo
profesional la pintura y la ilustración.


Sin embargo, ante necesidades económicas y continuando
la longeva tradición familiar, a los dieciocho años ya
estaba interpretando obras teatrales en Broadway, entre
ellas varias comedias y obras de William Shakespeare,
incluyendo una exitosa representación del "Hamlet" de
William Shakespeare.
De galante y apuesta compostura (fue llamado el "El gran
perfil"), John comenzó a trabajar en Hollywood en 1914,
cuando debutó en la película "An American Citizen", una
comedia romántica dirigida por J. Searle Dawley.
En esta primera etapa de su carrera como actor intervino
más en el teatro que en el cine, aunque esa tendencia
cambiaría con la llegada de los años 20. No obstante,
fue en los comienzos de esta década cuando obtuvo sus
mejores papeles en escena.
En 1910 se había casado con la actriz Katherine Corri
Harris, de quien se divorciaría en 1916. Cuatro años más
tarde contrajo matrimonio por segunda vez, ahora con la
escritora Michael Strange (de nombre real Blanche
Oelrich Thomas), con quien estuvo cinco años emparejado,
entre 1920 y 1925.
Sus mejores películas durante esta década fueron "El Dr.
Jeckyll y Mr. Hyde" (1920), título de John S. Robertson
en el que daba rienda suelta a su gusto por la
transformación física, "El árbitro de la moda" (1924),
drama romántico de Harry Beaumont con Mary Astor como
compañera de reparto, "Don Juan" (1926), un film de
Alan Crosland que contaba de nuevo con el protagonismo
de Mary Astor, "La fiera del mar" (1926), película de
aventuras firmada por Millard Webb basada en la historia
de Moby Dick, que estaba co-protagonizada por Dolores
Costello, "El vagabundo poeta" (1927), film de Alan
Crosland con Conrad Veidt y Marceline Day y "Tempestad"
(1928), título ambientado en la revolución rusa que
estaba dirigido por Sam Taylor.
En 1928 se casó con la actriz Dolores Costello, a quien
conoció en el rodaje de "La fiera del mar" (1926). Con
Costello coincidiría de nuevo en "Los amores de Manon"
(1927) y "Arriba el telón" (1929). Se divorciarían en
1935.
La carrera profesional y vida personal de John Barrymore
se vería fuertemente perjudicada por su gran afición al
alcohol, lo que le provocó un grave deterioro físico y
psíquico, aparentando una edad bastante superior a la
real.
Durante la década de los 30 intervino en sus mejores
películas, como "Gran Hotel" (1932), título de Edmund
Goulding en el que aparecía Greta Garbo, "Arsene Lupin"
(1932), film de Jack Conway co-protagonizado por su
hermano Lionel, "Doble sacrificio" (1932) de George
Cukor y con Katharine Hepburn de compañera de reparto,
"Rasputin and the empress" (1932), la única película en
la que coincidieron los tres hermanos, encarnando Lionel
a Rasputin, "Cena a las ocho" (1933), una gran comedia
de George Cukor con Marie Dressler, Jean Harlow y Lionel
acompañando a John, "Topaze" (1933) con Myrna Loy,
"Reunion" (1933) de Sidney Franklin, "El abogado" (1933)
de William Wyler, "La comedia de la vida" (1934),
sensacional comedia de Howard Hawks con Carole Lombard
como protagonista femenina, "Romeo y Julieta" (1936),
adaptación de la conocida tragedia de Shakespeare
realizada por Cukor con Leslie Howard y Norma Shearer en
los principales papeles, "Primavera" (1937), musical de
Robert Z. Leonard con Jeanette MacDonald y Nelson Eddy,
"María Antonieta" (1938), película histórica con John
haciendo del rey Luis XV, con Norma Shearer y Tyrone
Power como pareja protagonista o "Medianoche" (1939),
deliciosa comedia de Mitchell Leisen protagonizada por
Claudette Colbert y Don Ameche.
En "Medianoche" intervenía la actriz Elaine Barrie, su
cuarta esposa, con la que se casó en 1936. El matrimonio
tampoco funcionaría y se terminarían separando en 1941.
A finales de los años 30 retornó al teatro y apareció en
algunas películas con el cambio de decenio como "The
great profile" (1940), película dirigida por Walter Lang
o "La mujer invisible" (1941), título co-protagonizado
por Virginia Bruce.
Sin embargo, el menoscabo físico derivado del
alcoholismo impedía a John Barrymore actuar con
regularidad y eficacia, ocasionando muchos problemas en
la retención de sus textos.
Todo ello provocado por el alcoholismo irrefrenable del
actor, que terminó llevandole a la muerte a causa de una
cirrosis el 29 de mayo de 1942, unos días despues de ser
internado tras un ataque producido en un programa de
radio conducido por el cantante y actor Rudy Valee.
Tenía 60 años.




DREW BARRYMORE

Drew Blyth Barrymore (nacida el 22 de febrero de 1975) es una actriz de cine,
televisión y productora estadounidense.




Biografía

Primeros años

Sus padres son Ildiko Jaid Mako y
John Drew Barrymore, estaba destinada a ser una estrella. Su padre, es hijo del
famoso John Barrymore, uno de los actores más importantes y prestigiosos del
cine hollywoodiense durante la década de los años 30.
Sus tíos Lionel Barrymore y Ethel Barrymore también fueron reconocidos actores,
aunque destacaron principalmente en teatro. La aparición de su abuelo en títulos
como Don Juan (1926), Gran hotel (1932) o Rasputín y la Zarina (1932), les ha
valido a los Barrymore ser conocidos en los círculos cinematográficos como “La
familia real de Hollywood”.
A los 11 meses su madre empezó a llevarla a castings para televisión. Había
nacido una actriz cuando Drew protagonizó su primera aparición en televisión, un
anuncio para Gainesburger Puppy Food. Y con 2 años ya se estrenó en alguna que
otra serie de televisión.
Los siguientes años, Drew creció convirtiéndose en una encantadora e imaginativa
niña. Su sonrisa era deslumbrante y tenía una personalidad que enganchaba. Su
debut en cine le llegaría con tan sólo cuatro años al interpretar a la hija de
William Hurt en "Un viaje alucinante al fondo de la mente" (1979), un film de
ciencia-ficción dirigido por Ken Russell.





Inicios Profesionales

A los seis años Drew hizo una prueba para
Poltergeist de su padrino Steven Spielberg. A pesar del “contacto” Drew no fue
elegida para el papel, en cambio si pudo conseguir el de la pequeña Gertie en
"E.T.: El extraterrestre" (1982), gracias a esta aparición consigue un Premio
Juventud en el Cine y una candidatura a los Premios de la Academia Británica de
Cine y Televisión (BAFTA) en la categoría de Actriz Novel más Destacada.
Fue un éxito, la audiencia se enamoró de ella. Hizo varias apariciones en
televisión como en The tonight Show de Johnny Carson, y fue la presentadora más
joven de Saturday Night Live. Era el centro del escenario, los focos la seguían,
y todo esto desembocó en estrés y dudas sobre sí misma. El mundo descansaba
sobre los hombros de Drew, y con el tiempo llegó a ser demasiado para cargar con
ello.
A los 9 años, Drew fue víctima de las drogas y el alcohol. Todavía seguía
trabajando. Fue estrella de tres películas más, “Ojos de fuego” (1984),
“Diferencias irreconciliables” (1984) y “Los ojos del gato” (1985). Las
películas no sólo no aumentaron su fama, si no que también le crearon problemas.
A los trece años tocó fondo. Drew estaba fuera de control y algo había que
hacer. El 28 de junio de 1988 se tomó una decisión que le cambiaría la vida.
Drew fue ingresada en la ASAP Treatment Center (un centro para tratar la
drogadicción y los problemas mentales) por su madre. Después de años de
autodestrucción, intento de suicidio incluido, finalmente volvió al buen camino.
Sin embargo no fue un viaje fácil. No sólo tenía que recuperarse de su adicción
a las drogas, sino que también tenía que reconstruir su carrera profesional. El
paso más grande que dio fue el publicar su autobiografía titulada Little Girl
Lost a los 14 años. Drew empezaba a reaccionar. Desde el café teatro a los
especiales del colegio y luego a películas de bajo presupuesto como
“Conspiración de amor” (1987), “Amores compartidos” (1989), “Lejos de casa”
(1989),... hasta volver finalmente a la gran pantalla.
Ya rehabilitada y con el deseo de recuperar el tiempo perdido, la actriz vuelve
a retomar su carrera a mediados de los 90, gracias a su aparición en películas
como “Cuatro mujeres y un destino” (1994), “Batman Forever” (1995), Scream
(1996) “Sólo ellas, los chicos a un lado” (1995), “Amor loco” (1995) o “Todos
dicen te amo” (1996).
A los 19 años, Drew se casó con Jeremy Thomas, propietario de un bar, un
matrimonio que duró sólo tres meses. Como su carrera empezaba a prosperar con
películas y apariciones diversas, a Drew se le propuso aparecer en revistas y
otras publicaciones como Guess, Playboy o Interview, en estas dos últimas salió
desnuda lo que ha consolidado su imagen sexy. Posteriormente, Drew fundó en 1995
su propia productora, Flower Films. Drew también ha participado en películas
como las dos partes de “Los Ángeles de Charlie”,y "Nunca me han besado" (1999) o
“Los chicos de mi vida” (2001).
A Barrymore es frecuente verla colaborar con numerosas causas solidarias. Actúa
como portavoz nacional de la Fundación Pro Salud de la Mujer, una organización
sin ánimo de lucro dedicada a concientizar sobre la necesidad de practicar sexo
seguro a través del uso de preservativos. También participa activa y
económicamente con Wildlife Waystation, una organización cuyo objetivo es
rescatar y acoger animales de todo el mundo.
En 1999, Drew mantuvo una pequeña relación con el actor Edward Norton, con quien
compartió cartelera con la película “Todos dicen te quiero” de Woody Allen.
En el verano de 2000, Drew empezó a salir con el cómico canadiense Tom Green al
que probablemente conoció durante el rodaje de Los Ángeles de Charlie, ya que él
también aparecía en el film. En julio de 2001 se casaron. A pesar de llevar
menos de 6 meses de casados solicitaron el divorcio. Además de los citados
matrimonios fallidos, ha sido novia de Jaime Walters, del músico del grupo
“Hole” Eric Erlandson, y de Fabrizio Moretti, batería de The Strokes.
Desde que relanzara en los 90 su carrera cinematográfica ha protagonizado
exitósas películas en las que ha compartido cartel e incluso amistad con actores
de la talla de: Cameron Diaz (Los Ángeles de Charlie), Adam Sandler (50 primeras
citas), Jimmy Fallon (Amor en juego), Ben Stiller (Dúplex), George Clooney
(Confesiones de una mente peligrosa), Lucy Liu (Los Ángeles de Charlie), Rose
McGowan (Scream), Eric Bana (Lucky you), Hugh Grant (Letra y música), o Brittany Murphy (Los chicos de mi vida) entre muchos otros.





Vida personal

Actualmente vive en Los Ángeles, ama a los animales, le
encanta hacerse tatuajes (tiene uno en el tobillo, en el pie, dos bajo el
vientre y otros dos en la parte baja de la espalda); además le gustan mucho las
margaritas y las mariposas, es adicta a los macarrones con queso y disfruta con
la música de los Beatles, Beck y Hole. Es amiga íntima de la actriz Cameron
Diaz, incluso las han inmortalizado a las dos juntas, con dos estatuas en un
prestigioso museo de cera londinense.
Es la madrina de Frances Bean Cobain junto a Michael Stipe, vocalista de R.E.M.
Drew Barrymore apareció en el show de Oprah Winfrey en marzo donando 1 millón de
dólares a la fundación de alimentación del mundo para donar comida a los niños
de África.


Filmografía

1980 Estados alterados
1982 E.T. El extraterrestre
1984 Diferencias irreconciliables
1984 Ojos de fuego
1985 Los ojos del gato
1992 Waxwork II: Lost in Time
1992 Poison Ivy
1992 Guncrazy
1993 The Amy Fisher Story
1993 No Place to Hide
1993 Doppelganger
1993 Wayne's World 2
1994 Inside the Gold
1994 Bad Girls
1995 Boys on the Side
1995 Mad Love
1995 Batman Forever
1996 Todos dicen te quiero
1997 Wishful Thinking
1997 Best MenHope
1998 The Wedding Singer
1998 Ever Alter
1998 Home Fries
1999 Never Been Kissed
1999 Olive, the Other Reindeer
2000 Skipped Parts
2000 Titan A.E.
2000 Los ángeles de Charlie
2001 Donnie Darko
2001 Freddy Got Fingered
2001 Riding in Cars with Boys
2002 Confessions of a Dangerous
2003 Los Ángeles de Charlie: Al límite
2003 Duplex
2004 50 primeras citas
2005 Fever Pitch
2006 Curious George
2007 Letra y música
2007 Lucky You
2008 Beverly Hills Chihuahua
2009 He's Just Not That Into You
2009 En espera de liberación
2009 Everybody's post-producción
2009 Whip It!post-producción

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Drew_Barrymore"
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Ethel_Barrymore"
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Lionel_Barrymore"
Obtenido de John Barrymore, Aloha Criticòn