Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

martes, 22 de marzo de 2016

La interprete olvidada: Catherine Spaak.



catherine spaak
Hoy le dedico un post a (en mi opinión) una de las mujeres francesas más bellas del cine: Catherine Spaak. Se lo dedico en parte porque siempre quise hablar sobre ella en mi blog personal, porque hay pocos datos en español sobre su carrera y porque me encanta, disfruto mucho ver sus películas y me gustaría que más gente la conociera. Sin más, los dejo con un resumen de su vida, sus cintas (seleccioné cinco de ellas como recomendaciones) y canciones.

Biografía 

Catherine Spaak (nacida el 3 de abril de 1945) es una actriz y cantante francesa nacida en Boulogne-Billancourt, Francia. 
Es la hija del prolífico guionista Charles Spaak (1903-1975), quién es mejor conocido por ser el co-autor del guion del clásico de Jean Renoir "La Grande Illusion", película nominada al Oscar en 1937.


Catherine pasó la mayor parte de su carrera en Italia en donde se convirtió en una estrella adolescente. De sus 15 a 18 años, Catherine Spaak fue la estrella principal en al menos 12 películas. Los sensuales e independientes personajes adolescentes que ella creó personificaron los cambios que sufría la juventud italiana de la época. 

Ha trabajado al lado de grandes figuras del cine: Vittorio Gassman, Jean-Paul Belmondo, Jean-Louis Trintignant, Marcello Mastroianni, Dino Risi, Dario Argento, Jane Fonda, Roger Vadim, Anna Karina, Ugo Tognazzi, entre otros. 

Varias de sus interpretaciones más notables son de películas clásicas italianas como: I dolci inganni (1960), La voglia matta (1961), Il Sorpasso (1962), La Calda Vita (1963), The Empty Canvas (1963), The Girl from Parma (1963), L'armata Brancaleone (1965) y The Cat o' Nine Tails (1971).

Selección de películas

crazy desire la voglia matta
  Crazy Desire (1961)

En Crazy Desire Catherine Spaak interpreta el que es considerado su rol más icónico, ella demuestra una increíble cantidad de poder y energía aquí: Su personaje monta un caballo, entra a una carrera de go-carts, se sienta en el capot de un automóvil a toda velocidad, salta de un auto en movimiento a otro, toca la guitarra y canta, corre en círculos alrededor de una fogata, y entre todo eso, mucho baile, risas y juegos.

Trata de un ingeniero llamado Antonio, cuarentón y chapado a la antigua, que se encuentra con un grupo de jóvenes quienes van rumbo a la playa, por cosas de la vida, el termina compartiendo el día con los jóvenes, entre ellos se encuentra Francesca, de la cual se enamorará... 


la calda vita película
 La Calda Vita (1963)

Catherine Spaak nunca lució más hermosa que en La Calda Vita, uno de los grandes dramas adolescentes de los sesentas. En esta cinta dirigida por Florestano Vancini una muchacha es invitada por su primo a pasar el fin de semana en la villa familiar de uno de sus amigos (quien también se les unirá), que se encuentra en una isla cercana. El filme nos muestra lo divertido y excitante que es ser un adolescente en medio de confusión, tragedia y el inevitable avance hacia la madurez.

La Calda Vita tuvo un éxito moderado en Italia y fue tomado por un distribuidor internacional para lanzarla en América 4 años después (le cortaron 15 minutos de metraje y fue doblada al inglés, Spaak hizo el doblaje de su propia voz), coincidiendo con el lanzamiento de la primera y única cinta de Catherine Spaak en Hollywood: Hotel. 


il sorpasso catherine spaak
Il Sorpasso (1962)

En esta excelente comedia Vittorio Gassman interpreta a Bruno Cortona, un extrovertido cuarentón al que vemos al inicio de la película manejando por Roma en su deportivo descapotable buscando un sitio abierto para hacer una llamada. Él se detiene un momento para tomar un poco de agua cuando ve asomándose por la ventana a Roberto (Jean-Louis Trintignant), un joven reservado, pensativo, introvertido y estudiante de derecho que ese día estaba preparándose para un examen que tendría dentro de un mes. Bruno le pide el favor de hacer la llamada, el joven lo invita a pasar y hacerla. De ahí Bruno invita a Roberto a comer, él no reacciona rápido y es sacado casi a rastras por el carismático vividor. Su búsqueda por un lugar abierto en donde alimentarse se extiende y convierte en todo un viaje. Catherine Spaak interpreta a la hija de Gassman, quien aparece a los 30 minutos de que acabe la película, pero vaya que son treinta minutos inolvidables.


gato de nueve colas dario argento
 The Cat O’ Nine Tails (1971)

Dos reporteros (uno retirado, al quedarse ciego como resultado de un accidente años atrás) investigan una serie de asesinatos que han sido cometidos después de que un instituto de investigación ha sido robado. Este es el filme de Catherine Spaak más conocido en América, pero a primera vista apenas podemos reconocerla, con un inusual y prominente delineador de ojos, además de llevar abultado y rizado su cabello. Ella tiene el papel de la hija del dueño del instituto de investigación, una femme fatale.

Dos de las escenas de Spaak están entre lo más memorable de la cinta: Una secuencia en donde su personaje conduce apresuradamente a través de las calles de Roma en un intento de perder de vista a la policía, y un momento lleno de tensión que incluye dos vasos de leche envenenada. 


adulterio a la italiana
Adulterio all’italiana (1968)

Otra comedia de Catherine Spaak hecha con el director Pasquale Festa Campanile. Aquí interpreta a una mujer casada que hace a su esposo vivir bajo la amenaza de que cometerá infidelidad después de que ella lo descubre a él en una de las suyas. Las actuaciones de los dos actores principales y la dirección es más que aplaudible, el director consigue llevar el tema de los celos a la comedia sin utilizar muchos clichés, y aun cuando los hay, les da una vuelta de tuerca que los hace un poco más frescos y risibles.

Carrera como cantante

Su éxito en pantalla, combinado con su amor al canto y tocar la guitarra, la dirigió inevitablemente a que le ofrezcan un contrato de grabación. Ella firmo con el sello Ricordi en 1962.

Teniendo en cuenta su estatus de estrella, fue asociada con el mejor talento del sello discográfico. Perdono - escrito por Gino Paoli y arreglado por Ennio Morricone - fue lanzado como su single debut y rápidamente entro al top 20 italiano.

En 1963 Prima di te, dopo di te la consolido su éxito cuando logró colarse al top 10. Catherine cerró ese mismo año con otro exito, Tu ridi di me y un nuevo álbum recopilando sus canciones más sonadas más nuevo material.

Questi vent’anni miei, tomado del soundtrack del filme I malamondo, se convirtió en su primer sencillo de 1964. 

Non è niente, de la cinta La calda vita, fue sacado después, pero a pesar del éxito de la película, el sencillo apenas llego al top treinta. 

Una aparición en el concurso de canto Festivalbar con L’esercito del surf, la regresaron a la lista de los más sonados. La canción sigue siendo hasta ahora uno de sus éxitos más conocidos.


Su álbum Noi siamo i giovani de 1965 se vendió bien. Y después en 1967 después de aparecer junto a Rod Taylor en la cinta americana "Hotel", saco La notte è fatta per rubare - del soundtrack de un largometraje del mismo nombre. A partir de este momento Spaak sólo entró al estudio de grabación esporádicamente.

Buscando una nueva dirección, en 1968 se unió al cantante Johnny Dorelli en una versión televisiva de la operata La vendova allegra. El par tuvo una relación profesional y personal duradera.

Después de un par de singles en solitario, Oh! y I regali del passato, Catherine se unió con Dorelli para disfrutar de un éxito como dúo con canciones como Song sung blue en 1972 y Una serata insieme a te en el 73. Catherine Spaak se enfocó en su carrera actoral por el resto de la década, lanzando discos ocasionalmente.

TV y Actualidad


También ha sido presentadora de varios shows para la RAI (Radiotelevisión italiana) y publicado algunos libros en italiano. En el 2007 formo parte de la versión italiana de Dancing With The Stars, mientras que ha seguido actuando, mayormente en teatro. En el 2011 apareció en Zen, una mini serie de la BBC.
Filmografía

2013 Un medico in famiglia (TV Series)
2011 I più grandi di tutti
2010 Alice
2010 Goodbye Mr. Zeus!
2007 L'uomo privato
2005 Dalla parte giusta
2004 Promessa d'amore
2002 Joy - scherzi di gioia
2000 Tandem
1990 Scandalo Segreto
1984 Claretta
1981 Miele di Donna
1981 Io E Caterina
1980 Rag, Arturo De Fanti, Bancario-Precario
1980 Sunday Lovers
1976 Bruciati Da Cocente Passione
1975 Los Pajaros de Baden-Baden
1974 La Parola di un Fuorilegge ... è legge
1973 Storia Di Una Monaca Di Clausura
1973 La Schiava
1972 Un Meurtre Est un Meurtre
1972 Cari Genitori
1971 Ripped-Off
1971 Il Gatto a Nove Code
1971 Un Uomo Dalla Pelle Dura
1970 Certain, Very Certain, As a Matter of Fact... Probable
1969 If It's Tuesday, This Must Be Belgium
1969 Certo, Certissimo, Anz...Probabile
1969 Una Ragazza Piuttosto Complicata
1968 Marito e Mio e L'Ammazzo Quando Mi Pare
1968 La Matriarca
1968 L'Uomo dei Cinque Palloni
1967 Made in Italy
1967 Hotel
1966 Adulterio All'italiana
1966 Madamigella Di Maupin
1966 L'Armata Brancaleone
1966 La Bugiarda
1965 Weekend à Zuydcoote
1964 La Ronde
1964 La Calda Vita
1964 La Noia
1964 18 in the Sun
1964 3 Notti D'Amore
1963 La Parmigiana
1963 Le Monachine
1963 Beach Party, Italian Style
1962 Diciottenni al Sole
1962 La Voglia Matta
1962 Il Sorpasso
1962 L'Amore Difficile
1961 Trois Verités
1960 I Dolci Inganni
1960 Les Adolescentes
1960 Le Trou

Extraido de  http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/6996/Catherine%20Spaak
http://www.guiacinefila.com/2011/08/catherine-spaak.html

viernes, 11 de marzo de 2016

Mr. Bond, Operación trueno, de Terence Young, (1965)

 
 
"Mi nombre es Bond, James Bond, agente secreto 007, al servicio secreto de su majestad, con licencia para matar"
 
 
 
La cuarta película de James Bond vuelve a contar con Terence Young en la dirección quien realizó la dos primeras entregas en vista de que Guy Hamilton tenía otros trabajos. Sin embargo, ésta cinta tuvo muchas vueltas, disputas y curiosidades. Año 1965.
 

◘ ¿De qué va?
 
SPECTRA tiene puesta la confianza en su número 2 quien ejecuta un plan maestro para robar dos bombas nucleares. 007, con una pista entre ceja, irá a las Bahamas para encontrar el escondite y evitar que el ministerio tenga que pagar una millonaria cantidad de dinero.
 
◘ Actores
 
Sean Connery es James Bond
Adolfo Celi es Largo
Claudine Auger es Dominó
Bernard Lee es M
Desmond Llewelyn es Q
Lois Maxwell es Moneypenny



 
 
◘ Impresiones
 
No es santo de mi devoción ésta cinta de la saga, aunque tenga algunos elementos que la hagan atractiva y aun así gustándome simplemente por ver a ese portento llamado Sean Connery en el papel de 007, el mejor, sin lugar a dudas.
 
La cuarta cinta de la saga supuso un retroceso a la calidad que estaba sumando con cada trabajo la producción de Bond, y parece ser que sin guión esclarecido, decidieron trabajar con una propuesta que surgió en principio con lo que iba a ser la primera película de 007.
 

Ian Fleming junto a Kevin McClory y Jack Whittingham idearon lo que sería Thunderball años antes de que se gestara Dr.No. Sin embargo, por incoherencias y sobretodo falta de presupuesto, no llegó a buen puerto. No obstante, tras ver la idea principal y contemplar ese inicio en que el personaje interpretado por Connery sobrevuela una mansión con un cinturón volador, es demasiado imaginativo y fantástico para lo que nos tenía acostumbrado el protagonista con sus gadgets.
 
Fleming fue denunciado por sus dos compañeros aunque colaboraron en la película y obtuvieron los derechos para años mas tarde hacer un remake de lo que ellos creían mejor para la historia bajo su óptica y con un final diferente al ideado por Fleming. Así que años después y sin la productora oficial, Sean Connery, mas mayor, aceptó para interpretar Nunca Digas Nunca Jamás, con la misma historia, casi los mismos personajes (también salía Kim Basinger) y me atrevo a decir casi sin equivocarme que superaba a ésta película fácilmente. Una pena que no entre dentro del ciclo Bond aunque hablaremos de ella mas adelante.
 
Y sí, ésta película rompe la armonía y la linea que había cogido el personaje de 007 cuando aquí se centra mas en el uso de aparatos que obligan a Bond a hacerse mas dependiente de ellas.Tenemos cinturones voladores, respiradores de bolsillo (Star Wars Episodio I cogió de aquí la idea), un turbo-hélice nadador, cámara de fotos para detectar radiofrecuencia, una pastilla con chip incorporado para localización y unos cuantos artilugios mas ideados por Q que hacen que el espectador esté mas pendiente de éstos juguetitos que de la historia y el papel de cada uno.

 
 
 

No era de extrañar que Sean Connery comenzara a estar un poco harto, sobretodo porque estaba pasando una mala racha con su pareja y porque lo pasó bastante mal en algunas escenas donde tuvo un percance con un tiburón. La prensa de por sí lo acosaba constantemente ya que su vida se había convertido en imprescindible para los fans al ser todo un galán inglés en Hollywood.
 
Para colmo, la película, que para los fans contiene mas acción que otras cintas de la saga, tiene escenas que se hacen demasiado largas y como consecuencia, aburridas. La "batalla" final entre los agentes de SPECTRA y los contrarios, es extremadamente larga, y al estar bajo agua se hace muy lenta. Para paliar el invento, cuando Bond sube al barco en huida del villano, Largo, la velocidad de éste es tan rápida que los montadores se pasan con el efecto tras el ventanal, ya que en vez de un barco parecen que estén en un videojuego esquivando piedras. Es muy surrealista.
 
Lo increíble es que teniendo un presupuesto que triplicaba a la primera película (recordemos que Dr.No tuvo un millón justo para su grabación y ésta superó los cinco) resulta muy artificial, sobretodo con esos fondos falsos como el mencionado en la escena final y algunas coreografias en las peleas como la inicial que resultan un pelín vergonzosas. Tanta maqueta y tanto juguete no ha dado resultado y ese ha sido uno de los mayores defectos.
 
El villano, número dos, interpretado por Adolfo Celi, tampoco ha sido un personaje que haya quedado en la retina de los fans, sobretodo al tener anteriormente a dos monumentos como Goldfinger y su secuaz. No obstante, volvemos a tener la presencia del número uno y SPECTRA, recordando que en la anterior no aparecía la corporación en ningún momento, y su retorno era importante.
En resumidas, una película entretenida, pero fallida si la comparamos con las anteriores. Su remake, mucho mejor.
 
 
 
John Barry hace un muy buen trabajo aunque no a la altura de su anterior, Goldfinger.
En cuanto al tema principal, todos los fans saben lo que ocurrió antes de ser contratado Tom Jones. Un reportero italiano calificó a Bond como el señor "Kiss Kiss Bang Bang". Ésto le gustó tanto a Barry que usó ese nombre para el tema principal y quiso contar nuevamente con Shirley Bassey, sin embargo, los productores se negaron pues querían que el tema de la película estuviese incluido en el título y la letra de la canción.

Así pues contaron con el "tigre de Gales" que lo puso todo de sí hasta tal punto que en la primera grabación en la última nota alargada se mareó por completo. Los productores se quedaron boquiabiertos y quedaron encantados.
 
Thunderball
Barry, en su mas fiel estilo, incluía temas sensuales para una cinta en la que Bond se volvía aun mas irresistible para sus "victimas" féminas.
 
Cafe Martinique
Muy bien llevado por el estilo de las islas, el compositor, haciendo uso de la trompeta como segunda voz en éste tema y melodía, recrea un tema movido donde los timbales hacen el resto para la escena mítica en la que Bond pronuncia la frase de "está que se muere" cuando sienta a la chica recién asesinada mientras imitaba un baile con ella en plena fiesta.
 
Death of Fiona
En el score original, en vista de lo rápido que fue su estreno, Barry solo contó con once temas de presentación. Pero años después pudo añadirle nuevos cortes también incluidos en la película y así concluyó el autor de la forma que quería con el título que dio nombre el reportero italiano al mítico personaje de James Bond.
 
Por Dante Martín @Cinebsonet 
@DanteMartinC

Extraído de http://www.cinebso.net/2013/03/critica-operacion-trueno-thunderball.html






 

Critica: THUNDERBALL (OPERACION TRUENO)

una crítica del film, por Alejandro Franco - 3 / 5
calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
trailer de Operación Trueno
 

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Thunderball
Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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Critica: THUNDERBALL (OPERACION TRUENO)

una crítica del film, por Alejandro Franco - 3 / 5
calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
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Thunderball
Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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Critica: THUNDERBALL (OPERACION TRUENO)

una crítica del film, por Alejandro Franco - 3 / 5
calificacion 3 Connerys sobre 5: buena
Gran Bretaña , 1965 : Sean Connery (James Bond), Claudine Auger (Domino), Adolfo Celi (Emilio Largo), Luciana Paluzzi (Fiona), Rik Van Nutter (Felix Leiter), Guy Doleman (Conde Lippe), Molly Peters (Patricia), Martine Beswick (Paula), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), Roland Culver (Foreign Secretary), Earl Cameron (Pinder), Paul Stassino (Palazzi), Rose Alba (Madame Boitier), Philip Locke (Vargas), George Pravda (Kutze), Michael Brennan (Janni)  Director: Terence Young - Argumento: Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming - Guión: Richard Maibaum y John Hopkins, basado en un guión original de Jack Whittingham - Música: John Barry - Fotografía: Ted Moore y Lamar Boren - Director Artístico: Peter Murton - Director escenas submarinas: Ricou Browning - Vestuario: Anthony Mendleson - Productor: Kevin McClory - Coproductores: Harry Saltzman y Albert R. Broccoli
129 min, No rating, Color - Ganadora Oscar 1965 - 38th Academy Awards - Efectos Visuales - Thunderball - John Stears - 29/12/1965: estreno mundial simultáneo en el Rialto y el London Pavilion en Londres, y en el Paramount de Nueva York
Trama : Bond se encuentra internado en una clínica de rehabilitación y comienza a descubrir sucesos extraños. Un cuerpo desaparece misteriosamente y mientras 007 husmea, recibe varios atentados contra su vida. Cuando regresa a servicio activo, descubre que dos bombas atómicas de la OTAN han sido robadas, y que el avión que las transportaba estaba piloteado por una persona con el mismo rostro del cadáver que descubrió en la clínica. 007, siguiendo una corazonada, irá a Nassau a investigar a la hermana del piloto, pero pronto se topará con varios secuaces de SPECTRE, que tienen cautiva a la chica y ocultas las bombas en un paradero desconocido.

 
 
trailer de Operación Trueno
 

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Thunderball
Goldfinger había sido un éxito planetario impresionante, y era imperativo para Harry Saltzman y Albert Broccoli continuar con la misma línea, cuando no superándola. Por ello es que con Goldfinger y hasta Diamonds Are Forever se inicia la era de lo que se conoce como el Bond épico, con una galería de villanos extravagantes y planes de dominación mundial siempre desmantelados a ultimo momento por 007. Y, entre las novelas disponibles de adaptación, la que mejor exponía la idea era Thunderball, aunque padecía de bastantes problemas con el tema de derechos. Para obtener una visión acabada de este asunto, me remito a lo ya comentado en Never Say Never Again (la remake 1983 de este film), donde abundamos en detalle sobre el intrincado proceso de Thunderball, la co-autoría de Kevin Mc Clory y la épica batalla legal por derechos cinematográficos que tomó casi 40 años en tribunales.
Thunderball era, como se explicó en la crítica de la remake, un guión cinematográfico de nacimiento. Y había sido la primera opción para llevar al cine por parte de los productores, cosa que uno duda si compara el cuadro de costos de producción que debía insumir un film así. Mientras que Dr. No había costado un millón de dolares, Thunderball trepó a los 9 millones - buena parte de ellos en efectos especiales y escenas de acción submarinas -, y es dudoso que la gente de Eon tuviera semejante capital en 1962. Y aún con semejante presupuesto, hay efectos que se ven no muy pulidos o incluso parecen baratos, como el amerizaje del Vulcan que secuestra el comandante Derval. Pero fue, en su época, el film Bond más ambicioso y el de mayor recaudación de boletería por muchos años.
Thunderball es básicamente un film de robos (un caper movie, como dicen los americanos), tal como Topkapio The Italian Job (la original), por citar algunos de los máximos ejemplos del género. En esta clase de films suele haber dos etapas : la de preparación y planeamiento, y después la de la ejecución, y ambas etapas suelen tomar el 80% de un film. Aquí se pasa directamente a la parte de ejecución, que es bastante lineal (no ocurre nada fuera de lo previsto, como suele pasar en este tipo de films), no es muy emocionante y parece excesivamente larga. Como en sus films anteriores, Terence Young es un director experimentado pero bastante rutinario, filma sin demasiado nervio y eso se nota en el film, especialmente en las escenas submarinas.
Una vez sucedido el robo, Bond es enviado a investigar su corazonada sobre la hermana del Comandante Derval. Y si el film venía lento, acá comienza a bajar aún más su velocidad. Tanto el exceso de investigación de lo obvio, la partitura de John Barry que - aún en contra de mis deseos y mi admiración hacia el músico - es mediocre y lenta, como la falta de mayores chispas entre Bond y Largo, lastran al film de una manera impresionante.
Y es que Thunderball es un film mediocre. Es cierto, es muy original, pero está dirigido con una mano muy pesada por parte de Young. Sino, veamos por ejemplo el teaser. El mismo es muy ágil - aunque con ciertos ribetes ridículos como el agua que sale del escape del Aston Martin - pero parece impuesto con el sólo hecho de darle algo a la audiencia hasta la próxima hora, hasta que vuelva a aparecer una escena intensa de acción. Un aperitivo para un público que deberá esperar a la cena que va a demorarse bastante. Por esto y otras cosas más que comentaremos, es que resulta obviamente superior - aún con su límite presupuestario - en términos de entretenimiento la remake Never Say Never Again. El robo en el film de 1983 es expeditivo, no lleva demasiado tiempo, y se suprimen buena parte de las escenas submarinas en pos de desarrollar un guión ciertamente más dialogado, pero de mejor calidad, con mejores personajes y situaciones.

Hay bastantes incoherencias en Thunderball que son corregidas en Never Say Never Again. Como, por ejemplo: ¿por qué Dominó está con Largo?. Si el hermano es asesinado y sustituído por un doble, no hay razón de que la chica permanezca con el villano, cuando en Never Say Never Again el mismo hermano era el traidor y estaba atrapado tanto por su adicción a las drogas como por el secuestro de su hermana, lo cual resulta más lógico.
Pero incluso cuando Bond llega a Nassau las cosas tampoco resultan demasiado coherentes. Bond ronda alrededor de Dominó, le gana una partida de Baccarat a Largo... y éste ya envía esbirros a intentar asesinarlo. En ningún caso se intenta mantener las apariencias, aún sabiendo Largo que así pone en riesgo la operación secreta. Lo único que hace es confirmar sospechas.
Del mismo modo, las investigaciones submarinas de Bond son eternas y superficiales. Si hay una sospecha sobre Largo, ¿por qué no enviar a las fuerzas armadas a secuestrar el yate e interrogar a la tripulación?. Y será necesario que entre en escena Fiona Volpe (con una muy buena - y gélida - interpretación de Luciana Paluzzi, que palidece ante la formidable Barbara Carrera - en rol similar - en Never Say Never Again) para darle algo de pimienta al relato. Si bien el personaje de Volpe es muy bueno, su entrada a escena en el segundo acto también deja que desear. Cuando recoge a Bond en la carretera y comienza a correr a gran velocidad con su auto, sólo confirma las actitudes torpes del personal de SPECTRE de no mantener las apariencias, y confirmar las sospechas de 007 a cada rato.
Y, como otro ejemplo de torpeza, está la investigación de Bond en Palmyra (cuando secuestran a Martine Beswick), que escapa de los tiburones por otro ducto (en una mansión infestada de guardias buscándolo por todos lados), la captura de Bond y el escape de éste en el Junkanoo. Si al personaje de Beswick - la compañera de Bond secuestrada y asesinada - la drogaron y la llevaron en silencio, ¿por qué llevar libre a 007, que es un hombre más peligroso?.¿Por qué los matones cuando acorralan a Bond en el baile - y matan por error a Volpe - no terminan su trabajo sabiendo que 007 está desarmado y herido, completamente indefenso?. Nota aparte, como disegresión del film vemos en esta escena del baile una situación en que Bond debería estar desesperado y acorralado, pero Connery no transmite esa sensación. Traslademos esto a la escena del patinaje sobre hielo - luego de la huída de Piz Gloria - de Bond / Lazenby acorralado en On Her Majesty Secret Service. Sólo confirma que el escocés no era el intérprete adecuado para OHMSS, que brindaba un perfil más humano de Bond.
Pero volviendo a Thunderball, muchas escenas que se suceden semejan a una comedia de errores (Bond disfrazado de buzo y desapercibido en el yate de Largo durante todo el viaje a Miami, por ejemplo), que le piden un poco de más a la usual suspensión de la credibilidad que deben tener los espectadores. Y cuando el plan ha sido descubierto, y se arma la gran batalla submarina... resulta más impresionante vista en posters del film que lo mostrado realmente en la película. No hay adrenalina, es chato, es rutinario. Por último, las escenas finales del film son atroces y ridículas. Tanto la super velocidad del Disco Volante - a cámara rápida -, el capullo blindado que se desprende del yate (que pelea contra destructores con simples ametralladoras - ¿en qué pensaba la gente que se quedó en la retaguardia? ¿eran suicidas? - y que dura dos segundos antes que lo vuelen), o en Bond y Dominó rescatados por un globo enganchado a un avión, son sencillamente delirantes, puro efectismo.
¿Es Thunderball un film malo?. No, toca un tema original pero está mal dirigido y tiene un guión lleno de fallas. Las interpretaciones están ok, pero ... Es lento, la fotografía se ve demasiado oscura - por suerte, las ultimas versiones en DVD han sido retocadas digitalmente y el film no se ve tan opaco y sin contraste - , no hay chispa entre Largo y Bond, la heroína es muy inocua, y los secundarios que podrían ser interesantes - Fiona Volpe, Vargas - ocupan poco tiempo en escena. Los villanos muestran un total desprecio a la lógica, las apariencias y el cuidado que merece llevar una operación secreta. El soundtrack de John Barry es bastante bueno hasta que toca el tema compuesto para las escenas submarinas - que enlentece aún más el film -, y se destaca el tema Mr. Kiss Kiss Bang Bang - instrumental en el film, probado con las voces de Dionne Warwick y Shirley Bassey, y más tarde reemplazado por el tema final que canta Tom Jones -. Hay bastantes delirios - incluso para un film Bond - que podrían resultar coherentes en un film de la era Moore. Y la trama tiene bastantes huecos de lógica. Todo esto no sería tan malo si el film fuera entretenido y ágil, pero sólo funciona así de a ratos. Comparado con él, Never Say Never Again es un film a todas luces muchísimo mejor y más divertido.
3 CONNERYS : Película despareja, lastrada por la pesada dirección de Young en las escenas submarinas, y dirigida sin demasiado nervio. La partitura de John Barry no es de las mejores. Demasiados huecos en el guión, bastantes excesos en aras de la espectacularidad. Sólo la salva el hecho de tratar un tema original. Pero la remake de 1983 es netamente superior, aún con sus limitaciones presupuestarias.
 
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sábado, 5 de marzo de 2016

Los ojos de America.

DOCUMENTAL DE DAIANA ROSENFELD Y ANIBAL GARISTO
 

 

“Vivieron según sus ideales”


Partiendo de las investigaciones de Osvaldo Bayer, los realizadores de este documental que mañana tendrá su estreno local hicieron foco en la relación de Severino di Giovanni con América Scarfó, una jovencísima militante anarquista.

 Por Oscar Ranzani
 
 
 
Hay una historia que se conoce. Es la del italiano Severino di Giovanni, quien emigró a la Argentina en los años ’20 para desempeñarse como obrero tipógrafo y fue el anarquista expropiador más buscado en el Río de la Plata durante los comienzos del siglo pasado. Osvaldo Bayer lo estudió con detalle y precisión en el libro Severino di Giovanni, el idealista de la violencia, que es un referente del estudio histórico de este hombre que fue fusilado por la dictadura de José Félix Uriburu, a los 29 años, cuando corría 1931. Pero hay otra historia que no es tan conocida: la historia de amor que entabló este joven de convicciones muy fuertes con una adolescente argentina y también anarquista: América Scarfó. Cuando se conocieron, ella tenía tan solo catorce años y Di Giovanni, veintisiete. No sólo se amaban, sino que se enamoraron de las ideas que cada uno defendía. Y eso consolidó la relación, a pesar de que se trató de un amor clandestino en más de un sentido. Esta es la historia que narra Los ojos de América, documental realizado por Daiana Rosenfeld y Aníbal Garisto que, tras ganar el Programa de Fomento a la Producción y Teledifusión del Documental Latinoamericano (DocTV), se estrenará mañana en el Espacio Incaa Gaumont.
La dupla comenzó investigando la historia de las mujeres anarquistas de fines del siglo XIX y principios del XX en la Argentina porque sabían, desde un principio, que había un movimiento pequeño pero bastante fuerte en el país. La idea primitiva era estudiar el rol de la mujer dentro del anarquismo y, a través de esta búsqueda, los realizadores llegaron a la figura de América Scarfó. “Era diferente de las otras mujeres porque si bien ella había sido conocida como compañera de Severino y como la hermana de Paulino Scarfó, la verdad es que nos encontramos con que era una chica de catorce años con ideas muy avanzadas para esa época”, cuenta Rosenfeld en la entrevista con Página/12, en la que también participa Garisto.
La estructura narrativa del documental se sostiene con muy pocas entrevistas (lógicamente opina Bayer) y el acierto radica en no dejar de mencionar el espíritu político de la época pero centrándose en esa historia amorosa. Esto lo cuentan a través de las lecturas de las cartas que se enviaban Severino y América, así como también de escritos personales de esta mujer, guía del relato representada a través de la voz en off de una actriz. “Es una historia de amor y también refleja una historia política y social del momento”, sostiene Garisto, quien entiende que los dos “eran militantes que luchaban y veían que se podía llegar al cambio: pensemos que el movimimento anarquista era el movimiento obrero más importante del país y ellos dos militaban de una manera muy fuerte dentro del mismo”.
 
 
–¿Por qué decidieron focalizar en el aspecto más íntimo del personaje político?

Daiana Rosenfeld: –Nosotros creemos que contar una historia de la intimidad es mucho más interesante porque juega la humanidad de una persona en relación al espíritu de época en el que está viviendo. Creíamos que quedarse solamente en el personaje público implicaba profundizar poco. Y ésta es una historia de amor en el término más amplio: no sólo amor en la relación, sino amor por la libertad, por la igualdad, amor fraternal entre los camaradas, como se decían los anarquistas entre sí. Nos pareció más interesante enfocarlos desde un punto de vista más personal e íntimo como reflejo de lo que también puede sentir una persona a los catorce, quince años, cuando comenzó con la relación y la lucha anarquista. Creo que es más universal.
Aníbal Garisto: –Y también, de Severino se sabía toda una parte: que él tenía una forma de hacer actos políticos sobre ciertas cosas que estaban pasando en ese momento, pero no se conocía su lado amoroso, su escritura, que era profesor, que hablaba tres idiomas, que editaba, que traducía...
–¿Eso lo descubrieron haciendo la investigación?

A. G.: –Sí, lo descubrimos en la investigación y, en gran parte, por el libro de Osvaldo Bayer, por ir a bibliotecas, a archivos personales, por hablar con militantes anarquistas. A veces, para la prensa es mejor decir que alguien puso una bomba y no explican por qué, ni todo lo que hace esa persona a nivel social. Y la intimidad es también para mostrar que hay otra persona de la que no se contó la historia desde ese lado.
D. R.: –Volviendo a la intimidad, también hay una cuestión que tiene que ver con que ellos eran consecuentes con sus ideas a nivel público y a nivel privado. Entonces, la intimidad es interesante por eso.
–¿Por qué decidieron que la estructura narrativa sea básicamente la lectura de las cartas de amor y escritos personales de ellos?

D. R.: –Era una relación complicada: él estaba la mayor parte en la clandestinidad. Entonces, la relación se basó en cartas de amor, citas fugaces. Y son los documentos más fieles, más interesantes y más íntimos para reflejar también todo ese momento: no sólo la relación entre ellos. Es un punto de vista muy personal de los propios personajes. Creo que por eso decidimos contar la historia a través de este tipo de documentos y contrarrestarlos también con los documentos de la época, con los diarios que criminalizaban no sólo a Severino, sino a todo el anarquismo expropiador.
 
 

–¿Cómo accedieron al material histórico de las cartas?
D. R.: –En la primera versión del libro, Bayer publicó casi todas las cartas. En su investigación, Bayer encontró las cartas en el Museo de la Policía. Y ahí fue cuando América se enteró de que las cartas seguían existiendo porque, en realidad, ella las tendría que haber destruido y nunca lo hizo. Cuando los agarraron a Severino, Paulino y América en la quinta de Burzaco, la policía confiscó esas cartas y las dejó en el Museo de la Policía, donde Bayer las encontró. En realidad, los familiares donaron al ateneo anarquista de Constitución todos los documentos y archivos personales de América y las cartas están en posesión de una de sus amigas.

–Luego de haber investigado, ¿cómo creen que era vivir un amor a contramano de una sociedad prejuiciosa?

A. G.: –Fue difícil. También en las cartas hay tanta expresión de amor porque era un deseo: no se podían ver. Se veían poco. Era peligroso para ambos verse porque se jugaban la vida los dos. Son cartas que tienen un condimento muy especial y cargado de nostalgia, de amor, de pasión. Hay muchas cartas que tienen mucha pasión, muchos relatos de encuentros fugaces entre ellos...
D. R.: –Y también se contrarrestaban con la violencia, con la acción directa, que es también el juego de la película: el lado romántico de esta relación y, por otro lado, la acción directa de los personajes.
A. G.: –Y tampoco hay que olvidar que ellos, durante un gran tiempo, llevaron a cabo amor e ideal porque estuvieron viviendo en una quinta de Burzaco, donde cultivaban lo que comían, hablaban de no matar animales. Tenían una imprenta para imprimir las propagandas que ellos querían. O sea, no fue algo que lo dejaron sólo en papel, sino que estuvieron viviendo en Burzaco de la forma que pensaban y lo lograron: fueron pequeños modos de vivencia autosuficiente.