Julio Diz

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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología, Maestros de la imagen y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

viernes, 29 de octubre de 2010

Perfiles del 24 Festival de Cine de Mar del Plata, entrevista a Ciro Guerra.

Entrevista a Ciro Guerra, director de Los viajes del viento.


¿Cómo fue tu aproximación al tema de tu película en Competencia?

Yo soy de la región donde ocurre la película, y crecí en contacto con los mitos, las leyendas, las tradiciones, la música en su estado más puro. Siempre quise hacer una película que fuera fiel a toda esta riqueza, y la figura del juglar errante, que va de pueblo en pueblo llevando cantos con su acordeón, siempre me fascinó. Quise que esta película tuviera elementos de las historias antiguas, de los mitos universales que son comunes a toda la humanidad, pero contada desde una perspectiva lo más local posible.

¿Cuáles fueron los desafíos al momento de dirigir el largometraje?

Nada fue fácil en esta película. Filmamos en más de 80 locaciones, a temperaturas superiores a los 35 grados, en lugares de muy difícil acceso, con un elenco de más de 100 actores naturales. Hubo con ellos un trabajo de preparación de un año y medio, después de que fueron escogidos en un casting que duró varios meses. Esta era una película que parecía imposible, pero el esfuerzo de un equipo maravilloso la hizo real.

En Los viajes del viento se hablan al menos cuatro idiomas diferentes. ¿A qué se debe esta elección? ¿Fue muy difícil llevarlo adelante?

Mucha gente no lo sabe, pero en Colombia se hablan 67 idiomas. Es un país de una enorme riqueza y diversidad cultural, sin embargo, esta es la primera vez que una película colombiana es hablada en un idioma diferente al español. Era importante para nosotros ser fieles a esa diversidad, que permanece oculta incluso para la mayoría de los colombianos.

La música parece ser un disparador tanto interno como externo para tu película. ¿Cuál es la importancia que le das a la hora de salir a filmar?

La música vallenata es el género más popular en Colombia hoy en día. Me interesó ir hacia sus raíces, hacia la forma primigenia -que es muy diferente a lo que es hoy-, porque es una música que habla de la esencia de los colombianos. Se interpreta con un instrumento europeo –el acordeón-, un instrumento indígena –la guacharaca de fricción- y un instrumento africano – el tambor-. Es como nosotros, producto de un
profundo mestizaje.






Es una música que habla de lo que nos une, en un momento en que hay tanto que nos separa. Por eso quise ser lo más fiel a ella posible, grabándola en vivo, con músicos tradicionales que le han dedicado toda su vida y la conocen profundamente, tratando de capturar su energía y su vitalidad.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Seguir haciendo películas sin morir de hambre.



Fuente: Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, nook diseño web / Big Sur

miércoles, 20 de octubre de 2010

Pantalla Pinamar, Singularidades de una chica rubia.

Presentación del film de Manoel de Oliveira


Título: SINGULARIDADES DE UNA MUCHACHA RUBIA
Título en inglés: SINGULARITIES OF A BLOND GIRL
Nacionalidad: Portugal - Francia/Spain, 2009

CREDITOS
Dirección: Manoel DE OLIVEIRA.
Guión: Manoel DE OLIVEIRA Basado en un cuento de Eça DE QUEIRÓS.
Fotografía: Sabine LANCELIN.
Montaje: Catherine KRASSOVSKY, Manoel DE OLIVEIRA.

INTERPRETES: Ricardo TREPA, Catarina WALLENSTEIN, Diogo DÓRIA, Júlia BUISEL, Filipe VARGAS. Productores/Producers: Luís MIÑARRO, François D´ARTEMARE y Maria Joao MAYER.

Produccíon: FILMES DO TEJO, LES FILMS DE L'APRÈS-MIDI, LUSOMUNDO,
MINISTÉRIO DA CULTURA RADIOTELEVISIÓN PORTUGUESA (RTP), TOBIS PORTUGUESA. Color. V.O: Portugués.
Duración: 64'.

FESTIVALES y PRINCIPALES PREMIOS

Primera Proyección en la Berlinale, 2009
Pantalla Pinamar, 2010

SINOPSIS

Un hombre viaja en un tren junto a una mujer. No se conocen. Él se llama Macario, y decide contarle su historia a la mujer que tiene a su lado. Él era un contador trabajando para su tío, en una oficina en Lisboa desde la cual un día descubre a través de la ventana a una joven de quien rápidamente se enamora. A través de un conocido intentará establecer una relación con aquella mujer, el encuentro se produce, se enamoran y deciden casarse. Pero el tío se opone a la relación y lo despide. Ahora Macario vuelve a reencontrarse con aquella mujer, decidido a concluir la historia pero quizás el destino tenga preparados nuevos obstáculos para ellos.




Por Miguel Calero

F de fábula

Mentamos a Chaplin cuando nos emocionamos viendo Wall-E (idem, Andrew Stanton, 2008) o Up (idem, Pete Docter, Bob Peterson, 2009). Por reivindicar el silencio en el mainstream, por su economía narrativa y, sobre todo, por exigirnos que recuperemos una cierta idea de la ingenuidad en nuestro rol de espectadores. Para hablar de la nueva película de Oliveira lo lógico sería que mentáramos a Bresson o Straub, a Eça de Queiroz y al propio Oliveira (con una trayectoria lo suficientemente sólida como para servirse de referente a sí mismo). Pero ocurre que lo que a algunos nos fascina de Singularidades de una chica rubia es —quizá porque no somos ni mucho menos expertos en la filmografía del portugués— aquello que la sitúa más cerca de las producciones animadas de Pixar. Pero empecemos por el principio… Singularidades de una chica rubia cuenta la breve historia de un amor tres veces frustrado: primero por conflictos familiares, después por dinero y finalmente por un gesto de traición. Sesenta minutos de una aparente sencillez demodé que nos desconcierta, y que acaba revelándose como una radical apuesta por el artificio: los viejos trucos narrativos que ya nadie usa (esa estructura de grandes flash-backs introducidos, como en una novela barata, por las convenientes líneas de diálogo), la declamación como norma interpretativa y, sobre todo, la mezcla de espacios temporales desarrollada con una naturalidad sorprendente, haciéndonos pensar más en el reciente díptico de Bellocchio que jugaba con el absurdo (Il regista di matrimoni —idem, 2006— y La sonrisa de mi madre —L’Ora di religione, 2002—) que en el último Garrel (La frontera del alba —La frontiere de l’aube, 2008—), ligeramente amanerado y autocomplaciente. Finalmente, cuando creemos tener claro que estamos frente a una pequeña fábula desprejuiciada, un desenlace seco nos desmonta los esquemas. Es esa extraña escena en la joyería, la que revela con apenas dos planos una trama fatalista casi propia del cine negro clásico. Y es ese plano insólito (sugerente y amargo como ningún otro que hayamos visto últimamente) en el que la chica rubia deja de ser una ensoñación y se convierte en una mujer preparada para asumir la verdad (parir la verdad sería, en rigor, la expresión adecuada). Ahí empieza (y acaba) otra película, tan abierta y libre como la imagen de la vía de tren con la que Oliveira cierra el film, pidiéndonos que imaginemos el resto (como nos lo pide Pere Portabella en Mudanza, película-paréntesis en sí misma que acompaña a Singularidades… en las carteleras españolas).





Con los créditos, queda el impacto de ese giro áspero e inesperado, resuelto en apenas tres cortes. Pero no nos olvidamos de que tras él se esconde todo un film que juega con otras cartas. Y aquí retomamos la idea inicial: como la fantasía renovadora de Pixar, la fábula moral de Olivieira no nos plantea (como muchos pensarán) un gran reto intelectual. No nos mira por encima del hombro. Muy al contrario, lo que nos exige es un regreso a la inocencia, una recuperación de la mirada limpia que nos permita no torcer el gesto ante ciertas imágenes. Por ejemplo, la de una mujer irreal, engalanada, moviendo lentamente un abanico chino en una ventana. Por ejemplo, la de un voyeur fascinado con esa misma mujer, paralizado ante su presencia e incapaz de declararse (“Nunca vi un… abanico igual”, una frase que nos hizo recordar aquélla escrita por Weerasethakul, que tantos comentarios suscitó). Por eso, en cierto modo, Singularidades… es un acto de fe. La de Oliveira, al mantenerse fiel a una gramática de lo sencillo y lo claro (si puedes resolver el conflicto con un plano, para qué utilizar dos) y la nuestra, al decidir aceptar el juego y reservarnos la carta del escepticismo cínico para otra ocasión.


Fuente: www.miradasdecine.net

lunes, 18 de octubre de 2010

El cine según Federico Fellini

Selección de textos por Gilbert Salachas.


La distribución del trabajo.

Para trabajar, necesito crear verdaderamente una complicidad total y debo sentir hacia mis colaboradores un sentimiento de amistad plena; juntos tenemos que vivir las aventuras, los encuentros comunes, los recuerdos.

En lo que concierne a mi colaboración con Pinelli y Flaiano hemos llegado a adaptarnos de tal manera que casi nunca tenemos la sensación de estar trabajando. Pinelli y Flaiano son dos temperamentos bastante disimiles pero, en el fondo, complementarios, es decir que, al trabajar juntos, me parece que logran dar lo mejor de sí mismos. Pinelli es autor de obras… Tal vez es el más serio, el más rico que hay actualmente en Italia, humorista muy fino, ese cronista apasionado de las costumbres italianas que conoce todo el mundo. Hasta el presente, mi colaboración con ellos se ha realizado de una manera feliz, bastante fértil (…) En general, cuando se me presenta una idea, más bien confusa pero bastante apremiante de lo que podría ser mi nuevo film, les hablo sin dramatizar, como si estuviese contándoles una novela en diferentes pedazos. Y, a partir de este momento, tratamos de organizar nuestras reuniones de la manera menos dramática. Tratamos de vernos lo menos posible y, cuando nos vemos, tratamos de que no haya esa atmósfera pesada y precisa de trabajo. Conversamos… Conversamos sobre el tema, lo desarrollamos… Cuando la historia empieza a tener una trama bastante precisa, entonces, por lo general, dividimos el trabajo. Pinelli toma algunas escenas, Flaiano otras, yo tomo otras más, pero hacemos lo posible por dejar la mayor libertad a esta creación que es el film en su fase de fermento, es decir que tratamos de no plantear rieles precisos porque yo no podría trabajar con un guión extremadamente bien construido, extremadamente riguroso. Necesito que ese guión tenga un margen elástico, no digo para la improvisación sino, en suma, para el enriquecimiento de un personaje, de una situación. Enriquecimiento y color que se agregan inevitablemente a la historia durante la filmación: no creo que sea un buen sistema llegar ante los actores para dar cuerpo a la historia con limites intransigentes e inamovibles, diciéndoles: esto es lo que se hizo en la mesa de trabajo y esto es lo que hay que filmar.




Giulietta, musa

Como ya he dicho muchas veces, Giulietta es algo más que una actriz, pero esto es un hecho tan íntimo, tan esotérico que siempre que hablo de él me veo en dificultades. Sin embargo, quiero decir que “La strada” y “Las noches de Cabiria” me fueron no digo sugeridos, en el sentido de que ella me haya dicho que haga esos personajes, sino verdaderamente inspirados por ella, y esto por un vínculo, una comunión muy íntima, profundamente espiritual y secreta. Si por un lado Giulietta tiene la facultad misteriosamente animista de sugerir un personaje y todo su mundo, por el otro, cuando se trata de realizarlo, se muestra profundamente hostil. Es algo bastante misterioso.

Creo que todavía haré algunos films con Giulietta, porque ella fue realmente una especie de hada que abrió… -no quisiera caer en la retórica-, que me hizo pasar cierto umbral, me hizo cruzar cierta reja y me hizo penetrar en un paisaje, en un territorio que todavía no he descrito por completo pero que espero poder traducir en imágenes, si la fantasía me dirige a él nuevamente…

Fuente: Fellini por Gilbert Salachas, Monte Avila Editores, 1971.

miércoles, 13 de octubre de 2010

6ta. edición Marfici 2010

Presentación de la película Alas

Ariel Martinez Herrera - Argentina. Capital Federal. 2010.
Duración: 66 minutos
Elenco: Fabian Forte / Lorena Vega / Roberto Romando / Bernardo Sabbioni y la participación especial de Ines Efrón y Nahuel Perez Biscayart
Guión:Ariel MArtinez Herrera
Fotografía: LEONARDO VAL
Música: Pedro Demateis
Productor: Santiago Podestá






Jiménez es un oficinista dócil, trabajador, conformista, y hábil para su trabajo que nos cuenta el peor día de su vida. En un sistema que está preparado para que alguna cosa salga mal, basado en la realidad de que curar es mas barato que prevenir, y en la especulación de que no todo saldrá mal al mismo tiempo, Jiménez sufre una larguisima serie de contratiempos menores, que se acumulan hasta el ridículo para convertirse en una verdadera pesadilla. Este viaje lo enfrenta a su soledad, a la incomprensión, y por sobre todo a sus sueños, que finalmente componen el único lugar hacia el que escapar, cuando la realidad ya no tiene puertas de salida.





Sobre el Director

Ariel Martinez Herrera es egresado de la Fundación Juan Gutemberg (artes gráficas), es egresado en la carrera de Dirección de Fotografía (ENERC-INCAA) y actualmente esta rindiendo las últimas materias de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido (FADU – UBA), trabaja en el medio audiovisual hace varios años y forma parte de Silosentishacelo Audiovisual. Entre sus trabajos más destacados se encuentran el largometraje “ALAS” y como director de fotografía ha realizado “CELO” y “MALACARNE” de Fabian Forte.


Fuente: www.marfici.com

lunes, 11 de octubre de 2010

El ilusionista... que no logra engañarnos.

El Cine es pura magia, de principio a fin. Ficción con unas gotas de realidad que es capaz de transportarnos a otro mundo, de hacernos olvidar, o recordar. Y lo hace mintiéndonos maravillosamente haciéndonos creer lo increíble. Y son muchos e incontables los momentos que lo demuestran, y muchos los trucos usados para que nos emocionemos de mil y una maneras o más. Sólo el cine puede regalarnos música cuando sientes ese primer beso de los protagonistas, o saltar en el tiempo a gran velocidad hacia el futuro o el pasado, puede matar infinidad de veces y otras tantas devolver a la vida. Grandes historias que hemos presenciado y que llevamos grabadas en nuestro interior gracias al extraordinario poder de seducción que tiene el Séptimo Arte. Pero en el fondo sabemos que todo es un truco, un maravilloso truco por el que nos dejamos
embaucar. Sin embargo, si somos capaces de descubrir el secreto de dicho truco, lo maravilloso ya no nos lo parece tanto, y toda fascinación puede desaparecer. ‘El Ilusionista’ tenía todos los ingredientes para enamorarnos contándonos una gran historia de amor como las de antes, con sus dosis de suspense… y magia. Sin embargo, el mago no es tan bueno y nos ha dejado un soso truco de principiante.





El argumento de ‘El Ilusionista’ nos lleva a la rivalidad entre un mago de éxito en la Viena del siglo XIX y un heredero al trono que prácticamente odia a todo el mundo. La prometida de éste reconoce en el mago un amor de la infancia, el cual renace para colmo del príncipe. Éste contará con la ayuda de un comisario de policía que intentará que nuestro mago favorito no se pase de la raya.

Neil Burger realiza la película como si se tratara de una actuación de un mago verdadero, nos expone los hechos, nos expone un misterio, nos da unas pistas bien claras y luego al final trata de sorprendernos con la intención de que se nos quede cara de atontados, y efectivamente lo consigue, pero no porque estemos sorprendidísimos por el desenlace del film, sino por todo lo contrario. Lo que llevamos deduciendo más de media hora se cumple en los últimos minutos de la película en una de las escenas más tramposas que se hayan visto en una pantalla en años. Al igual que mi compañero Chico Viejo, opino que cualquier espectador, haya visto 5000 películas, haya visto una, sabrá de antemano lo que está sucediendo en el film. Y esto no tendría la más mínima importancia si ésta no fuera una película cuyo principal peso es su parte final. Por cierto, dicha escena, que parece quitada directamente de ‘Sospechosos Habituales’ es totalmente falsa e incoherente. Sin desvelar nada a aquellos que aún no han visto la película, sólo diré que es absolutamente imposible que cierto personaje llegue a las deducciones que llega con los pocos elementos que tiene a su alcance. Además, la escena está remarcada tanto musicalmente como visualmente para destacarla por encima de las demás e intentar coger por sorpresa al espectador, cosa que no sucede. Si a eso sumo el ver a otro personaje disfrazado de forma ridícula, las ganas de reir pueden con cualquiera,y habrá alguno que hasta sienta vergüenza ajena.





La ambientación de la película no se diferencia en nada de la típica usada en cualquier serie de época de las que emiten o emitían por televisión sin parar. La puesta en escena es realmente sosa y sin personalidad, y esta historia reclamaba a gritos alguien con más garra narrativa o visual. Sí diré que la música de Philip Glass me ha parecido extraordinaria, aunque da la sensación de que Glass ha compuesto un disco independientemente de la película, como si ésta le importara un pimiento.

Lo mismo puede decirse de Edward Norton, indudablemente uno de los mejores actores vivos, pero que aquí está como muy desganado, y su personaje requiere cierta frialdad aunque no tanta como la que muestra el actor. Jessica Biel puede decirse que no está mal, y eso que hasta ahora sólo parecía ser un excelente pedazo de carne paseándose por delante de una cámara. Sin embargo que alguien me conteste a una pregunta: ¿por qué se parece Biel en esta película escandalosamente a Scarlett Johansson? ¿‘The Prestige’ tendrá algo que ver?





Eso sí, Paul Giamatti está sensacional, muy por encima de los compañeros de reparto, sobre todo el risible Rufus Sewell que hace de típico malo estúpido. Giamatti hace suyo un personaje que se mueve entre lo entrañable y cierta ambigüedad que le queda muy bien. Una pena que el conjunto sea tan decepcionante, porque con otro resultado este actor brillaría con más fuerza. De todos modos me huelo una nominación a mejor actor secundario, y ya veremos, pero de lo que no hay duda es que este tío se merece un Oscar YA.

Una mala película, que curiosamente está funcionando muy bien en nuestro país. La gente quiere disfrutar con historias más adultas como la que se cuenta aquí, aunque sea fallida. Por cierto, leí por ahí que la película tenía bastantes cosas de ‘Casablanca’. Aún estoy intentando reconocer el primer parecido entre ambas películas. Si me dejara llevar por mi mala leche diría el sitio donde lo leí, pero hoy me siento educado.

Curiosidades

Jessica Biel sustituyó a Liv Tyler, quien abandonó la película justo antes de comenzar el rodaje.

El personaje de Eisenheim se basa en el mago y supuesto vidente Erik Jan Hanussen. Éste fue famoso a principios del siglo XX en Viena y murió asesinado por soldados nazis en 1933.

Cuando el inspector Uhl comunica al príncipe Leopold (Leopoldo) la amistad entre Eisenheim y Sophie, se pregunta si los habían visto "fornicando", originalmente decía "fucking". Se decidió usar "fornicating" para que el film no fuera clasificado como "R" por la MPAA en los Estados Unidos.

A pesar de ser una historia ficticia, algunos detalles de la película están basados en la vida de Rodolfo de Habsburgo, único hijo varón de Francisco José I. La pintura del emperador que realiza Eisenheim es un retrato de Francisco José I. El 30 de enero de 1889, Rodolfo (Rudolf) de Habsburgo, heredero del Imperio austrohúngaro, fue hallado muerto en su dormitorio del pabellón de caza de Mayerling. Junto a él, la pistola que supuestamente había usado para dispararse en la sien y sobre la cama el cuerpo también sin vida de su amante, la joven baronesa María Vetsera, con un tiro en la cabeza.

Ficha técnica

Título El ilusionista
Ficha técnica
Dirección Neil Burger
Producción Brian Koppelman
David Levien
Ted Liebowitz
Guión Neil Burger
Steven Millhauser
Música Philip Glass
Fotografía Dick Pope
Montaje Naomi Geraghty

Reparto
Edward Norton
Paul Giamatti
Jessica Biel
Rufus Sewell
Eddie Marsan

País(es) Estados Unidos
Año 2006
Género Drama, suspense, romántica
Duración 110 minutos
Presupuesto $17.000.000

Fuente: Blog de cine

domingo, 3 de octubre de 2010

Festival de cine alemán, 2010

Presentación del film LLEGA EL DÍA (Es kommt der Tag)




Una enigmática joven, con una conducta tan errática como extraña, llega a la granja de una pacífica familia y les ruega que le permitan pasar allí la noche. Al día siguiente, hace lo imposible para no marcharse y su comportamiento es aún más extraño. Poco a poco, van saliendo a la luz los verdaderos motivos de su presencia allí, que no es ni mucho menos casual. Su objetivo es ajustar cuentas con el pasado, un pasado tenebroso que su anfitriona pensaba que había dejado atrás hace mucho tiempo...

Excelente la ópera prima de Susanne Schneider (también autora del guión), que muestra las heridas sin cicatrizar que ha dejado en la sociedad alemana el fenómeno terrorista de los años 70 protagonizado por la banda Baader-Meinhoff. Lo hace desde una perspectiva casi periodística, presentando lo hechos y las personas sin juzgarlos, que bastante tienen ellos con juzgarse a sí mismos todos los días. Pero la buena labor de la directora no luciría tanto si no contara con el formidable duelo interpretativo que libran la joven Katharina Schüttler y la veterana Iris Berben.

Susanne Schneider

Nace en Stuttgart. Estudia en la Academia de las Artes de Stuttgart y Dusseldorf. Trabaja como asistente de dirección en los teatros de Dusseldorf y Frankfurt y como directora independiente en diferentes teatros de Alemania y Suiza. Estudia y trabaja en varias universidades y teatros internacionales. En la actualidad trabaja como creadora y directora independiente cerca de Tübingen y da clases en la Media School de Hamburgo. Es miembro del programa internacional de guionistas éQuinoxe-Germany. Es kommt der Tag (2008),su primera película como directora de cine. Su guión recibió el premio Thomas Strittmacher de guión en la Berlinale 2008.





Ficha técnica

Dirección Susanne Schneider
Guión Susanne Schneider
Director de Fotografía Jens Harant
Montaje Jens Klüber
Productor Sabine Holtgreve, Stefan Schubert, Ralph Schwingel
Producción Wüste Film Ost
Coproducción Filmtank Stuttgart, Wüste Film West, Unlimited
Straßburg, SWR, WDR, Arte
Intérpretes Iris Berben, Katharina Schüttler, Sebastian Urzendowsky,
Jacques Frantz
Año de producción 2008
Duración 104 min.
Formato 35 mm
Versión original alemán
Subtitulado en castellano

Apoyado por Medien- und Filmgesellschaft Baden-Württemberg,
Filmstiftung Nordrhein-Westfalen, Filmförderungsanstalt, Region
Elsass/ Strasbourg Communauté Urbaine

Fuente: Pagina oficial del Festival de cine alemán, www.cinealeman.com.ar