Julio Diz

Mi foto
Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de Woody y todo lo demás, Series de antología y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

miércoles, 27 de enero de 2010

AnimaCine: El expreso polar

Robert Zemeckis, Tom Hanks y una película de animación con algunas particularidades y 165 millones de dólares de inversión.



En los papeles, El expreso polar es el típico producto para la temporada de fin de año: una adaptación de un clásico cuento navideño norteamericano, una película de animación, un film para chicos… Hasta ahí, nada sorprendente, salvo por el hecho de que la dirige Robert Zemeckis. Y si hay algo que no se le puede discutir, al director de Volver al futuro, 1985, entre otros hitos, es su capacidad para sorprender. Esta vez, la innovación de Zemeckis pasa por la utilización de una tecnología llamada performance capture. Se trata de unos sensores que capturan la actuación de los actores y luego la trasladan a la computadora, donde se completa la animación. Esta es la manera en que fue creado Gollum de El señor de los anillos, pero ahora, por primera vez se aplica a todos los personajes de un largometraje animado, con el atractivo extra de que, además, el encargado de interpretar a seis de ellos es Tom Hanks.



Y no crean que esto consiguió abaratar los costos de la película. La producción fue de 165 millones de dólares y, desde el punto de vista de la imagen, es distinta a todo lo conocido. Por momentos parece que fuera un film con actores y por momentos se asemeja mucho a las detalladas y coloridas ilustraciones de Chris Van Allsburg, el autor del cuento original y también responsable de Jumanji, otro relato llevado al cine. Varios estudios habían manifestado interés en adaptar El expreso polar a la pantalla grande, pero nunca habían podido convencer a Van Allsburg de que lo representarían fielmente. Hizo falta que el mismísimo Tom Hanks llamara al autor para que finalmente este best-seller infantil llegara al cine. “Hanks me dijo que quería hacer una película que corporizara y expresara los sentimientos que él había tenido cuando les leía mis libros a sus hijos. Y los dos estuvimos de acuerdo en que no sería posible transmitir eso con la manera actual de hacer productos para chicos –llenos de ironía, referencias a la cultura pop y a los videojuegos-. Íbamos a ser más fieles al libro si poníamos en la pantalla una historia que no dependiera de esos recursos y referencias”, explicó Van Allsburg en el estreno norteamericano de El expreso polar.





La historia gira alrededor de un chico que está creciendo y dejando de creer en Papá Noel. Pero en vísperas de Navidad llegará a su casa una visita muy especial, que lo hará conocer un mundo sorprendente. El libro original es pequeño, tiene solo 29 páginas, pero Zemeckis incluye secuencias de mucha acción y números musicales para que los 100 minutos de película se sostengan con buen ritmo. Además, todo el esfuerzo técnico de la performance capture y la presencia de una figura como Tom Hanks colaboran para que el relato y las actuaciones no pierdan fuerza emocional al trasladarse al formato animado.





La crítica, por Bárbara Escamilla

Un milagro de la tecnología, pero...

No es poco lo que se logra desde el punto de vista de la animación, aunque por momentos la historia se desdibuja.

Hay que reconocer el mérito, la proeza técnica: el asombroso resultado de la aplicación de la tecnología de animación CGI, que permite crear imágenes animadas con una asombrosa similitud a las reales. Pero, a estas alturas, en las que empresas como Pixar son capaces de aunar en un mismo producto tecnología e imaginación, es decir, continente y contenido (Los Increíbles es el último ejemplo), un film como El expreso polar queda sobrado de envoltorio y vacío de relleno. Un hermoso paquete sin regalo adentro.





Cada plano es, sin discusión posible, un milagro estético: la piel, el pelo, las expresiones, los movimientos de cada uno de los personajes, las texturas, la atmosfera… Pero no hay alma en la historia (por otra parte, alargadísima, a partir del relato navideño en que está basado), no hay un hilo que nos haga sentir ni el peso del descreimiento de un chico de diez años, incapaz de confiar en la existencia de Santa Claus, ni su emoción al ir descubriendo que el espíritu navideño es un hecho cierto y que el gordo de gorro rojo vive y trabaja en el Polo Norte. Es posible que el empeño del realizador Robert Zemeckis y de su actor fetiche Tom Hanks (que presta su rostro a cuatro personajes en el film) sirvan para respaldar el esfuerzo que hay detrás de esta producción. Pero no es suficiente para hacernos creer.

Ficha técnica:

Dirección: Robert Zemeckis
Año: 2004
Personajes basados en: Tom Hanks, Leslie Harter Zemeckis, Eddie Deezen, Nona Gaye, Peter Scolari
Guión: Robert Zemeckis
Fotografía: Don Burgess y Robert Pressley
Música: Glenn Ballard y Alan Silvestri
Producción: Gary Goetzman


Fuente: Revista Cinemania, número 8, Diciembre de 2004

miércoles, 20 de enero de 2010

Perfiles del 24 Festival de Cine de Mar del Plata, entrevista a Tetsuo Lumiére.

Entrevista a Tetsuo Lumière - Director de TL2- La felicidad es una leyenda urbana



¿Podés presentarte?

Soy Tetsuo Lumière, guionista, director, editor, actor. También soy productor de mis películas, algo que no me gusta para nada, y que seguramente dejaré de hacer pronto. Nunca me resultó divertido maquillarme y darle indicaciones a la actriz y al camarógrafo, mientras pienso como editaré la escena que filmaré, que música usaré, y que le voy a decir a la persona que nos prestó la locación para que nos deje filmar 10 minutos más, que en realidad serán 20.

¿Cuáles son las características particulares de tu filmografía?

Son comedias casi mudas, aparentan ser muy viejas y tienen siempre algún elemento de cine fantástico. Eso sí, cuando los personajes hablan lo hacen en demasía.

¿Cómo fue tu acercamiento al cine?

A través de la televisión. Me gustaban mucho las películas de criaturas gigantes. Monstruos. Cuando podía me enganchaba con alguna película muda y pensaba: “No sé qué es esto pero es el tipo de cine que quiero hacer, ahora. No voy a esperar a ser
grande” Y bueno, tuve que esperar. Y no fue lo único que tuve que esperar en mi vida (aquí sería apropiado un emoticón que represente la tristeza mas profunda).

¿Qué es para vos el cine?

No lo sé. Pero cuando veo una película me siento feliz.

¿Cómo fue tu aproximación al tema de tu película en Competencia?

Hace unos años escribí una historia de un humano que desde niño sueña con hacer una película de ciencia ficción inspirada en el clásico La Guerra de los Mundos. A lo largo de su vida demuestra no tener demasiado talento para hacer el tipo de cine al que aspira. Pero es un joven tenaz y ni siquiera su paupérrima economía lo detiene: nunca deja de filmar, y nunca deja de buscar un productor que quiera producir su soñado proyecto. El guión resultó muy largo y decidí dividirlo en tres partes; y que cada una se entienda sin necesidad de haber visto la anterior o la posterior. La película en cuestión, TL-2, es obviamente la segunda parte. Para la mayoría de los
directores no es fácil producir una película por estas tierras pero lo hacemos igual, como sea, filmamos con lo que conseguimos, y usamos como decorados lo que tenemos a mano. El protagonista de TL-2 es una imagen exagerada, grotesca y cínica del tipo de directores que filman a cualquier precio, como yo.

¿Cuáles fueron los desafíos al momento de dirigir el largometraje?

Empezar una película ultraindependiente de por sí es un desafío. Filmar con el único apoyo de algunos amigos es un maldito desafío. Con respecto a lo artístico, TL-2: LA
FELICIDAD ES UNA LEYENDA URBANA no es ni una secuela ni una precuela de TL-1: MI REINO POR UN PLATILLO VOLADOR. Es un anexo, un intersticio, que desemboca en lo que sucedió inmediatamente después del final de TL-1. Contar todo esto, que se entienda sin ningún esfuerzo, y que tenga sentido tanto para los que vieron TL-1 como para los que no la vieron fue mi desafío. Y obviamente, lo que principalmente quería era mas risas por minuto que con TL-1.





De tu filmografía se desprende una clara admiración por los comediantes del cine mudo. ¿Qué aspecto de cada uno de ellos es el que más te atrae?

La capacidad de contar una situación, una historia, sin palabras. Pareciera que actualmente no fuera posible contar nada sin que los personajes hablen... siempre tienen que acotar o subrayar lo que ya se había entendido. Hay películas a las que se las podría entender perfectamente cocinando, barriendo, planchando, sin siquiera mirar la pantalla. Porque en ellas los conflictos nacen con las palabras de los
personajes, se desarrollan con palabras, y tienen un desenlace a través de un diálogo. Entonces uno ve un montón de dinero invertido para filmar a personas que hablan. Obviamente hay excepciones, en donde todos los rubros técnicos están
aprovechados en forma grandiosa, pero son eso, excepciones. Siento que al mirar aquellas películas silentes, comedias, documentales, dramas, policiales, uno se da cuenta de que no son necesarias demasiadas palabras para que se entienda una
buena historia y se conmueva. Yo prohibiría las películas sonoras por lo menos una década, o hasta que George Mèllies resucite y filme para los grandes estudios.

El cine fantástico también es recurrente en tu obra. ¿Te molesta ser encasillado dentro de este género?

Creo que mis películas son comedias. Eso es clarísimo. El género fantástico estará siempre en mis películas, pero lo que yo quiero hacer son comedias. Y las voy hacer hasta que me muera. Y si me muero de risa mejor. Y si me muero de risa por una película mía… mucho mejor.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

TL-3, la tercera y última parte de la saga. Y puedo anticipar que TL-3 sí tendrá un final feliz, dentro de lo feliz que este personaje puede ser. Porque para él y para muchos: la felicidad es tan sólo una leyenda urbana. Por otro lado, al contrario de lo que todo el mundo piensa, TL no son las iniciales de TETSUO LUMIÈRE sino las iniciales de TODO LUMIÉRE, ya que es un proyecto que nació con el fin de mostrar los mejores cortometrajes de este tal Lumière.

Fuente: © Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
nook diseño web / Big Sur

www.tetsuolumiere.com

¡Prohibido! ¡Y Ridículo!






Sabias que todas las películas protagonizadas por Grace Kelly fueron prohibidas en Mónaco después de su casamiento con el príncipe Rainiero en 1956.










Sabias que el Ratón Mickey fue prohibido en Rumania en 1935 sobre la base de que asustaba a los niños.




Sabias que los besos están prohibidos en las películas estrenadas en Irán.






Sabias que “Una Eva y dos Adanes” (Some like it hot, 1959) es la historia de unos músicos que se visten de mujer para escapar de la mafia. Fue prohibida en el estado norteamericano de Kansas por que el travestismo era considerado molesto para sus habitantes.










Sabias que “Doctor Zhivago” de 1965 estuvo prohibida en Rusia hasta 1994.




Sabias que en el estado islámico de Mogadishu, Somalia, está prohibido imitar a Elvis Presley sin usar barba.

Fuente: Libro de oro 2008, Revista La Cosa.

jueves, 14 de enero de 2010

Escenas animadas de la vida conyugal

Una entrevista a Michaela Pavlátová, en el marco del 23 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, realizado en 2008.


Entrevistada por Natalí Schejtman

Proveniente de República Checa, Michaela Pavlátová es una animadora original y sensible que explora las relaciones humanas con humor y una gran capacidad de observación. Su filmografía abunda en cortometrajes animados, y en los últimos años ha experimentado también el mundo de las películas con seres humanos.


Su poder de síntesis gráfico para expresar gestos e intenciones se combina con la suspicacia temática cuando aborda el complejo mundo de los encuentros y desencuentros entre las personas. Por ejemplo, su resonante corto “Words, Words, Words”, nominado a los premios Oscar, que va detallando por medio del dibujo animado distintos diálogos e interacciones entre variados personajes. Como uno de los panoramas del Festival, la grilla de programación incluye sus dos largometrajes “con seres humanos”, en los que unos cuantos temas recurrentes se mantienen.



En “Faithless Games”, Pavlátová sigue la vida de una pareja joven en la que Eva, pianista, sigue a su marido compositor a un pueblo en la frontera y empieza a sentir que, así como su marido está complacido por haber encontrado un lugar idóneo para la creación, a ella le resulta difícil adaptarse y extraña su vida social en Praga. En “Night Owls”, la directora se dedica a retratar a una chica de 19 años que acaba de ser dejada por su novio y tiene que redescubrir su mundo sentimental, mientras trabaja de noche en un negocio. Invitada por el Festival, Pavlátová habló de sus inicios, de los temas de sus películas, de los diferentes formatos y de cómo ha cambiado la animación en su país con la caída del muro de Berlín y el paso del Comunismo al Capitalismo.

¿Cómo empezaste tu carrera como animadora?

Empecé mi carrera por una completa coincidencia. A mí me gustaba dibujar, y después del secundario especializado en arte, el camino más fácil para entrar en la universidad era a través de la puerta del Departamento de Animación, porque los otros departamentos estaban llenos. Cuando obtuve mi diploma, cinco años después, descubrí el encanto de la animación, de qué modo en animación uno es independiente en lo que está haciendo si está creando los movimientos, las historias. Como animadora podía hacerlo yo misma, no tenía que esperar que me ayudaran otras personas, algo que necesitas si trabajas en películas con actores de carne y hueso o en animación “puppet”, en la que necesitas un set, un estudio, un lugar. Yo empecé con dibujos, y eso es algo que podes hacer en tu casa.




¿Fue shockeante para tu entorno que te dedicaras a la animación?

Vengo de una familia normal a la que siempre le gustó el arte, pero como audiencia normal, sin una mirada especializada. Debo decir que, en tiempos de comunismo, los artistas eran bastante privilegiados, entonces ser artista era como un buen paso. Podemos decir las peores cosas del comunismo, pero había una cosa: ellos apoyaban algún tipo de arte, como las ilustraciones de los niños o las películas de animación. Además de que mis padres de por sí no estaban en contra, había una importante figura que era mi tía. Ella provenía de Rusia, y como era de los “blancos” había tenido que irse primero a Finlandia para luego mudarse a Checoslovaquia. Era escultora y fue la que le dijo a mi familia que me llevaran a una escuela de arte. De otro modo, no habría experimentado unas cuantas cosas, porque a mí me gustaba dibujar, pero como a muchos otros chicos… Podría haber hecho cualquier otra cosa.

¿Fue difícil insertarse en el mundo de la animación siendo mujer?

El mundo de la animación fue siempre mitad hombre y mitad mujer, porque había muchas animadoras que dibujaban el movimiento, además de directoras de películas de animación. Por otro lado, las directoras mujeres son cada vez más. En donde yo enseño hay cada vez más chicas -muy talentosas- que hombres. Debo decir que nunca encontré ningún obstáculo por ser mujer.


Con respecto a los temas de tus cortos y largos, parece interesante el de las mujeres y sus relaciones con los hombres…

Es interesante para mí porque no tengo que crear historias, sólo tengo que mirar lo que tengo alrededor y transformar lo que siento o lo que pienso. Siempre digo que mis temas sobre hombres y mujeres tienen que ver con que no tengo imaginación para crear historias que no existen. Soy capaz de mirar, pero mi imaginación es muy pobre, no podría hacer una historia de detectives. También tiene que ver con la experiencia. Eso no significa que es un espejo de lo que he vivido o sentido, pero debo entender de qué se trata, profundizarlo, y es más fácil si la historia es sobre mujeres. También, mirar tu vida es la inspiración más fácil.

¿Cómo sentís que fue progresando tu carrera, ahora que también dirigiste dos películas no animadas?

Considero que soy muy afortunada en mi carrera, porque siempre tengo nuevas chances de ir haciendo cosas. Para mí es muy importante poder disfrutar de mi trabajo mientras lo estoy haciendo. Cuando trabajas mucho tiempo en un mismo medio, como el del dibujo a mano para animación, te podes llegar a cansar un poco, entonces querés probar técnicas diferentes, documentales o alguna combinación. Estos nuevos pasos me traen un refresco. No me gusta repetirme, y no me gusta que mi trabajo sea siempre el mismo. Cuando me ofrecieron dirigir películas con seres humanos, eso no era algo que yo siempre había querido hacer. No es que escribía guiones tratando de convertirme en una directora de películas no animadas, pero un día vino hacia mí esta oferta y yo supe que quizás no podía hacerlo, pero que definitivamente quería probarlo. Ciertamente, creo que es algo que en algún punto buscan los animadores y los documentalistas, algo que les gustaría probar. Porque una película “de carne y hueso” recibe mucha más atención, se muestra en los cines. A veces, los animadores hacen una película que les lleva mucho tiempo hacer y después no hay muchos lugares para mostrarla. Es un poco frustrante. Pero también siempre quise probarlo como un paso siguiente para ver si era capaz o no de hacerlo.

¿Cómo cambió el mundo de la animación cuando cayó el Comunismo?

Que terminara el régimen comunista fue lo mejor que pudo haber pasado para todos nosotros, lo que necesitábamos, lo que esperábamos, lo que no podíamos creer que sucediera, pero fue lo peor que le pudo pasar a la animación. Porque hasta entonces había un Estado que apoyaba los estudios de cortos con animación. En algún punto, como recibían la plata del Estado, ellos no tenían que pensar en el mercado porque no había uno. Después las cosas cambiaron, como todo en todo el mundo. Ahora comenzamos un Comité de subsidios. El Estado da la mitad de lo que hace falta y cada uno debe conseguir la otra mitad. Creo que es más difícil, pero también pienso que es más justo.



¿Siempre te mantuviste en Praga?

Trabajo y vivo en Praga, pero estuve un tiempo en San Francisco por unos años y después volví porque me ofrecían hacer una película de “carne y hueso”. Cuando estaba en San Francisco, que es una ciudad increíble, me di cuenta de que mientras estuviera allí nunca iba a ser capaz de hacer películas por mi sola. Fui muy afortunada en trabajar como directora en un estudio, pero era solo comercial y con algunas películas para chicos. Yo siempre estaba trabajando para otro. Quizás en unos años podría haber logrado hacer un proyecto propio, pero ahí las reglas son muy diferentes. Es una sociedad en la que manda el mercado.

¿Cómo influyó en tu trabajo el avance de la tecnología?

Al principio yo me negaba a las computadoras, y les tenía miedo como muchos de los animadores que empezamos trabajando en el método tradicional. Pero afortunadamente –y también, probablemente, porque estuve en Estados Unidos- aprendí un poquito, y ahora se me hace muy difícil trabajar sin mi computadora. Yo uso el Simple Flash para animación, que es de animación 2D; no manejo el 3D y probablemente no lo aprenda. Yo siento que tengo que renovarme un poquito porque mis habilidades se frenaron un poco cuando me fui de Estados Unidos. Pero recientemente empecé a enseñar, entonces espero que a través de mis estudiantes pueda adquirir innovaciones en cuanto a las herramientas de la computadora.

¿Tenés alguna película favorita dentro de tu filmografía?

Me gusta mucho “Carnival of Animals”, que es un film que hice con mi marido. Es muy alegre, y trabajar con otro a veces lo hace muy divertido.


¿Qué estás haciendo ahora?

Ahora estoy en el proceso de crear algo nuevo, que es siempre el momento más difícil. Hay muchas cosas que me gustaría hacer, y también hago cosas chiquitas, como escribir historias con ilustraciones, y estoy pensando en cortos y trabajando en algunos guiones en live action. Esa es una etapa dolorosa en la que tengo que tener la idea y tomar decisiones. Es una parte del trabajo en la que el cerebro realmente duele. Pero es necesaria y confío que algo pasará. Mientras, hago cosas pequeñas, como pequeñas animaciones en Flash para las páginas web.

¿Te gustaría hacer otra película con seres humanos?

¡Ojalá! Porque el último lo disfruté mucho. Creo que fui la única del equipo que estaba triste cuando el rodaje terminó. Todo el mundo estaba tan cansado que decía: “¡Ya nos quedan 3 días!”. Y yo decía: “¿Sólo nos quedan 3 días? ¿Qué voy a hacer después?”. Vivís una vida diferente, y cuando se termina te quedas como huérfano.

Fuente: Bitácora 04, Diario oficial del 23 Festival de Cine de Mar del Plata

miércoles, 6 de enero de 2010

Clásicos nativos: Madreselva, de Luis César Amadori




La hija de un titiritero confunde a un actor que acaba de salir de un rodaje vestido como un ladrón. Atrapada en su encanto se le ocurre guiarlo por el buen camino. Al enterarse que este vive con una amante, lo deja. Descubierta por un productor emprende una gira como cantante y se convierte en una estrella de la lirica. Exitosa, regresa al hogar en el preciso momento en que su hermana menor acaba de comprometerse con aquel a quien ella había amado. Al llegar, perturba al prometido, y cuando se propone reconquistarlo, su padre moribundo le pide que vele por su hermana. Solo por eso se sacrifica. Allí se la ve a la Madreselva cantando un tema de Liszt durante la ceremonia…




Luis Cesar Amadori

(1902-1977), nació en Pescara, Italia. Cuando era un niño llegó a la Argentina, y con el tiempo se convirtió en uno de esos pocos especialistas en lograr el justo equilibrio entre arte e industria. Su producción dentro del mundo del espectáculo, tanto en el campo del conocido como “teatro de revistas” o music-hall porteño, como en el cine, siempre alcanzó una excelente respuesta de la crítica como del público. Algunas de sus obras, como “Dios se lo pague”, “Juan Globo” y “Nacha Regules”, entre otras, son reconocidos como auténticos clásicos del cine Argentino. En su vasta filmografía, también se destacan obras como “Madreselva”, que reunió a dos de las más importantes figuras que ha dado la canción rioplatense.




Ficha Técnica

Película Argentina de 1938
Productora: Argentina Sono Film
Productor: Atilio Mentasti
Dirección: Luis Cesar Amadori
Guión: Luis Cesar Amadori e Ivo Pelay, sobre una idea del primero
Fotografía: John Alton
Coreografía: Roque Giacovino
Escenografía: Raúl Soldi
Música: Hans Diernhammer
Montaje: Carlos Rinaldi
Interpretes:
Libertad Lamarque
Hugo del Carril
Malisa Zini
Miguel Gómez Bao
Perla Mary
Julio Traversa
Leo Rapoli
Julio Renato
Cirilo Erulain
Arturo Barnio
Blanco y negro, 35 mm. Estreno 05/10/38

Fuente: A passage to Argentina, 1998, Films and Filmmakers